
Como si fuera el frío de la noche, que también calaba los huesos, dicen que el último gritó «La ucronía vive, los del engaño son ustedes».
Mes: noviembre 2006
Industrias I
Matiné
Hace cuatro días supe algo. Lo leí en un foro. Es algo que nos ocurrió… a todos. No está en nuestras memorias. Pasó hace casi tres semanas; el 31 de octubre. Vimos una película. Todos. No sé dónde, pero la vimos. Tampoco sé qué película era. No sé qué significa esto. Supe que la cinta quedó grabada en nosotros… como una suerte de registro inconsciente. A veces me duele la cabeza. Los días pasaron y nadie supo nada… hasta hace cuatro días.El post del foro decía:
Si deseas saber, cierra los ojos. ahora espera… espera… paciencia… lo verás.
Esa noche lo hice.
Esperé. Primero nada. De a poco una silueta. Inmediatamente, el rectángulo de una pantalla de cine. Después… un vacío en mi pecho…
Repito. No sé qué significa. Ayer el doctor me dijo que tengo un cálculo. Hoy lloré seis veces, no entiendo por qué. Escribo esto por necesidad… y para que también sepan.
Spam recibido esta mañana y derivado a mi Junkmail.
Detenidos ucronistas que alteraban la historia de Chile
Detenidos ucronistas que alteraban la historia de Chile
(La Segunda) En una espectacular redada, personal de La Brigada contra el Crimen Histórico detuvo a miembros de llamada secta “Los Magios de Nueva Extremadura” en el sector oriente de la capital.
Los Magios, también conocidos como los “Ucrónicos”, se encontraban reunidos en una casa de seguridad realizando una de sus típicas veladas “sincronísticas” en las cuales los miembros de la secta alteran pedazos de la historia de Chile.
De acuerdo a un comunicado del Ministerio del Interior, la redada posibilitó la captura de varios de los líderes de la secta, entre ellos Jorge Baradit, conocido como “El Bardo”, quien ostenta el grado de “Gran Señor del Cono Sur”; “Alvaro Bisama”, alias “Astarot”, a quien se responsabiliza por deformar el plano existencial AP1973 (Allende-Pinochet); “Francisco Ortega, alias “Ostromo”, acusado en Estados Unidos por convertir las ciudades de San Francisco y Los Angeles en las nuevas Hiroshima y Nagasaki; Pablo A. Castro, conocido como el “Morter” y quien ha sido sindicado como el proveedor de armas nucleares a Chile durante la década de los setenta.
En el operativo cayeron también “Gabriel Mérida” alias “El Medrano”; “Last Citizen”, de quien se desconoce su verdadera identidad; “Martín CR”, alias el “Martabit”, entre otros activistas.
De acuerdo a los expresado por el Jefe Metropolitano de la BCH el hecho constituye un duro golpe a las actividades de la secta en nuestro país. “La captura de El Bardo y Astarot disminuirá las acciones de los Ucrónicos, si bien seguimos detectando actividad de otros miembros de la secta que no estaban citados a la junta”.
Personal de La Brigada contra el Crimen Histórico llevaba meses siguiendo las actividades clandestinas de la secta, coordinando su acción con agentes de la “Intempol”.
Considerados por la ONU como “una de las amenazas más serias que debe enfrentar la humanidad en el siglo XXI”, los “Ucrónicos” surgieron hace una década luego del colapso del Eje-Existencial. Como se recordará, la fisura del Eje abrió un portal del Exoverso, produciendo la simultanedad de los mundos enjambres que rodean al Eje, extrapolando las mentes de lo fetos del período 1970-1980. Precisamente la secta de los Ucrónicos está confomada por miembros nacidos en ese período los cuales poseen la capacidad de alterar sector marginales de las placas del Eje-Existencial.
Reunido en sus “juntas”, como les llaman, los Ucrónicos convergen sus flujos mentales para crear amplias fisuras en el Eje-Existencial, produciendo cambios históricos de magnitud en la historia de Chile.
Alameda
Soy Andrés Vega, tengo diez años y una misión secreta. Estoy parado en plena Alameda, mi madre me tiene tomado por la mano izquierda, en la otra tengo el algodón de azúcar que se ha encargado magistralmente de dejarme todo pegajoso. Llevo una polera blanca con rayas azules, pantalón corto y un jockey rojo. Mi madre se llama Ana María y me despertó a las nueve de la mañana para que alcanzáramos un buen puesto. Lo logramos. Al menos vemos bien y no nos perdemos de demasiadas cosas. Está lleno de niños llorones con sus madres, niños alegres con sus madres y niñas que se recogen las faldas enseñando los calzones con sus madres. Es un espectáculo familiar. Estoy en plena Alameda y en el suelo se observan serpentinas y challas. Todo es una gran fiesta, la gente canta y algunas viejas gritan ¡viva! ¡viva! Hoy tomé de desayuno una vaso de leche y un pan con jamón y queso y sin margarina, porque estoy obeso y el doctor le dijo a mi madre que si no dejaba de comer en la forma en que lo hago voy a terminar muerto con el corazón hecho mil pedazos. Después de eso fui a jugar un rato a la piscina de nuestro patio. Llamó Carlos y me preguntó si todo estaba listo y le respondí que sí. Carlos tiene mi edad. Fui a mi habitación y tomé mis cosas. Cuando pasé por el baño vi a mi hermana de diecisiete años besando a la empleada que debe tener un poco más que ella, no se percataron de mi presencia y siguieron en lo suyo. En la Alameda la gente grita, hay cornetas de cartón que emiten sonidos muy molestos y banderas azules con blanco y rojo que se alzan en lo alto. Mi madre busca algo en la cartera y me suelta la mano, yo doy la última lamida al palo del algodón de azúcar y lo boto al suelo. Estamos en la orilla de la vereda, toda la gente lo está, a ambos extremos de la calle. Al frente hay dos ancianos que aplauden y que intentan cantar un himno que desconocen, sonríen y saludan a una cámara de televisión. A su lado está Julieta, ella tiene mi edad y, como Carlos, también sabe por qué estoy aquí. Entre la vereda de enfrente y la nuestra, pasan autos tocando la bocina. En eso se levanta una ovación y la gente comienza a aplaudir y a saltar. Pasa, posado en el techo de una camioneta negra, un viejo risueño que mi madre me dice que es el nuevo presidente, que se llama Patricio, como el abuelo. Me levanta en brazos y mis pies quedan colgando, y el anciano se fija en mí y le pide a mi madre que me entregue a los brazos de él. Mi madre obedece. La gente grita y se ríe a carcajadas, aparecen los fotógrafos y me toman muchas fotos. El anciano con la banda presidencial en mitad de su torso me pregunta que como me llamo. Y le respondo.Lucía de Chile
Gabriel despierta y vuelve a su cotidianeidad en la línea temporal que le corresponde, recuerda tranquilo que la esposa del dictador se llama Michelle, y que para todo el mundo Lucía es un nombre bonito, musical, tenue. Esto es a fines del 2005, le jode un poco que Piñera haya ganado las elecciones presidenciales, pero comparado con la pesadilla todo mal le parece menor. Michelle Hirirart de Pinochet está en esos días peleando con la justicia, y Gabriel decide no pensar en la zozobra general del país (una zozobra brillante como el plástico de las tarjetas de crédito, un sonriente país de esclavos de los mall). Decide pensar sólo en quien la aguarda junto a su cama. La mira.
Allí, en su cuna, está Lucía, su hija, nombrada sentimentalmente así en honor a la Maga, el personaje de Cortázar, autor con quien Gabriel se ha peleado y reconciliado varias veces. Contemplando las mejillas sonrosadas del bebe durmiendo y los aritos de oro en las diminutas orejas, Gabriel M. piensa en otra ucronía, una ucronía novelística: en el futuro su hija se vuelve una hermosa joven de pelo castaño liso, viaja a París, y él tiene un nieto llamado (o apodado) Rocamadour, y el nieto está a punto de morir un día de conversaciones intelectuales de alto nivel, pero algo pasa, Oliveira se da cuenta de que la enfermedad, duda, y en ese momento las cosas se resuelven de forma contraria a la historia oficial: la Maga lleva a Rocamadour al hospital, Oliveira la acompaña y aprende una gran lección vital, se vuelve mejor persona. No mucho mejor, pero aguanta junto a Lucía, la hija de Gabriel M., aguanta contra viento y marea, contra el llamado y la caída.
En su línea de realidad, Gabriel M. se queda varios minutos mirando a Lucía, olvidado de la ucronía literaria futura, pensando que seguramente su hija no tendrá el pelo liso ni castaño, o quizás sí, pero que será otra cosa, cualquier cosa excepto lo que él quiera que sea, y que eso lo hará íntimamente feliz. Íntimamente: afuera Piñera vocea su campaña presidencial, otras personas sueñan desesperadamente ucronías donde Soledad Alvear ha ganado las elecciones y las cosas pueden seguir siendo relativamente decentes, pero a Gabriel M. no le importa nada: nunca ha sido bueno para las noticias ni para la historia. Sí para las palabras: piensa en la palabra ucronía y sabe que se aplica para la historia de un país entero, de grandes masas de gentes. Sabe que no es suficiente, que en ese momento hay miles de personas teniendo ucronías personales donde sus asuntos personales van peor (para sentirse contentas) o mejor (para tener esperanza).
Gabriel M. toma a Lucía, que llora un poquito como lloran todas las guaguas del mundo, y al mismo tiempo, de una manera totalmente única, y tras diez minutos más de sólo pensar en el cuerpito que tiene en sus brazos, logra pensar en otra cosa: en la pesadilla de la que despertó, su nombre era Gabriel M., pero la M. era de Mérida, un extraño apellido igual que el nombre de varios ciudades en España y Latinoamérica, y Gabriel no tenía a Lucía, tenía una carrera literaria realista y una neurosis que la alimentaba constantemente, tenía amigos que escribían una literatura de horrores y abismos, y tenía mucha tristeza. «Me llamo Gabriel Medrano» se repite, paladeando su nombre real para sentirse más concreto y más despierto. Y se pregunta, antes de despertar a su reciente esposa (y la cámara no la muestra) si su afición por Cortázar, un autor bueno pero menor del boom latinoamericano, sería igual de fuerte si no llevara el nombre de uno de sus personajes. Gabriel Medrano, el protagonista de «Los Premios», la novela más importante de Julio Cortázar. Decide que sí, que cortázar le gustaría igual aunque se llamara Gabriel Mérida o cualquier otro nombre ridículo.
Gabriel Medrano dice un nombre de mujer, avanza con Lucía en brazos, la cámara gira hacia la cama pero se va rápidamente a blanco. En el vacío, antes de los créditos, suena un último pensamiento: «en mi ucronía las cosas no eran tan cursi, mi vida era más arriesgada y sórdida, pero prefiero lejos la realidad».
Condoro
Aleister Crowley, comentarista deportivo en “El Matinal de Chile”: se trata un sacrificio amplificado por el volumen de asistentes al estadio con tecnología mística capaz de doblar el flujo temporal o sea si hubiera sido una forma de abrir una brecha y doblar el destino como si la herida en la frente fuera un portal interdimensional hacia alguna parte un portal que se abre y que se cierra conectado con la conjución cósmica de saturno y marte un ejercicio invisible fríamente calculado para poner en movimiento fuerzas desconocidas.
El Mercurio dice la verdad
El Mercurio escribió:
En internet, Un blog de ucronías
La RAE define ucronía como «Reconstrucción lógica, aplicada a la historia, dando por supuestos acontecimientos no sucedidos, pero que habrían podido suceder». Básicamente, es la especulación nacida de la pregunta ¿Y si hubiera ocurrido esto en lugar de aquello? Un grupo de autores chilenos inauguró un Blog colectivo de Historia Chilena Alternativa, ejercicio que desarrolla ucronías como ¿Y si Hitler hubiese visitado Chile en 1938? ¿Y si el Golpe del 73 hubiera fracasado? El grupo de blogueros está encabezado por Jorge Baradit (autor de «Ygdrasil» en la foto); Alvaro Bisama y Francisco Ortega. Baradit sostiene que todo nace de «una historia oficial que se mezcla y confunde con nuestros recuerdos adquiridos a través de la televisión, los libros y el rumor que los videntes captan en la estática ambiente».
Juzgue usted en la dirección del Blog: http://ucroniachile.blogspot.com
Santiago, domingo 19 de noviembre de 2006
Doppelgänger
En octubre de 1984 se realizó la detonación inaugural. Sería la primera de una serie de mini-explosiones nucleares que, según el plan del Gobierno Militar, lograría solucionar el problema del smog en Santiago. El objetivo del proyecto era crear un ‘corredor’ cordillerano para lograr así la ventilación del aire urbano. Para obtener semejante resultado, se gestó la eliminación completa de una montaña (el cerro San Ramón). La última detonación tronó el 17 de octubre de 1986.Cuando se asentó el polvo, un ingeniero estatal exploró las profundidades del cráter, en él descubrió un túnel; reconoció que la abertura no era una formación natural. El gobierno ordenó que se explorara el interior de lo que yacía ‘debajo de la montaña’. Lo que encontraron era inquietante… inexplicable. En su interior había una cavidad enrome, y en ella había una ciudad; un hecho insólito, sin embrago, lo que realmente desconcertó a los exploradores fue otra cosa. Esta ciudad húmeda y oscura era una réplica exacta de Santiago, habitada por una población-espejo; o sea cada individuo de la ciudad subterránea tenía un doble en la superficie. La única diferencia era la pigmentación y la estatura. Los habitantes de la metrópolis ‘bajo la montaña’ eran pálidos, casi transparentes, ciegos y de una estatura más baja que los ciudadanos del exterior.
Incapaces de entender semejante descubrimiento, el Estado hizo lo único que sabía hacer ante lo desconocido —enterraron la evidencia (literalmente). Entre 1986-87 se ‘reedificó’ la montaña y se abandonó el plan de descontaminación urbana.
Existen rumores de que uno de los exploradores logró extraer un documento histórico del pueblo ‘debajo de la montaña’. Se dice que el registro afirma que esta gente subterránea había fundado su ciudad ocho días antes de que se fundara la nuestra. Ahora bien, valdría la pena hacernos la siguiente pregunta, ¿no seremos nosotros los simulacros de ellos y no viceversa?
Texto impreso en el interior de una tarjeta vendida en Village (sucursal Apumanque). Se titulada Bodas de Plata: ¡Que la felicidad dure muchos años más!.
La Final
AP (Reuteres), Zurich, Suiza.
Es definitivo, la FIFA ha decidio retirarle el título de campeón oficial del Mundial de Futbol de Alemania 1974 a Chile. A las 10:30 de esta mañana, el presidente del fútbol Joao Havelange, ha salido a la fría mañana de Zurich a informarle a la prensa que ha quedado suficientemente demostrado el dolo. Una investigación conjunta de la Interpol, el M-7 británico y la policía de la Deutschland Bundesrepublik; ha recabado escandalosa información acerca de todo un operativo de inteligencia, muy complejo, llevado adelante por el reciente gobierno de facto chileno, para conseguir publicidad positiva a través de la obtención del título de campeones mundiales de fútbol.
La primera pista la habría dado el descubrimiento de un pasaporte alemán adulterado a nombre de Philip Kaifman (alias de Miguel Krasnoff Martchenko). La investigación llevó a una lista de al menos 40 agentes de la DINA (Dirección de Inteligencia Nacional, la policía secreta chilena) que habrían ingresado ilegalmente a Alemania Federal durante el pasado mayo. La policía alemana intenta vincular sus actividades con la muerte por inmersión de la estrella del fútbol holandés Johan Cruyff, de la repentina deserción por problemas familiares (la muerte de su madre y hermana en un confuso accidente) del delantero alemán Gerd Müller, las amenazas racistas recibidas por la selección brasileña por un supuesto comando neonazi (que finalizaron en el sonado retiro del campeonato por orden del propio presidente de Brasil) y múltiples irregularidades en los arbitrajes.
La Federación de Fútbol de Chile fue notificada de la resolución en el mismo instante en que Joao Havelange hacía su declaración pública.
En la capital de Santiago, el gobierno de facto del general Pinochet, organiza una manifestación de repudio y declara que «nuevamente el comunismo internacional ha movido sus influencias para desprestigiar la tremenda labor de reconstrucción que el pueblo de Chile realiza a través de su humilde persona». Paralelamente, se realizan en privado los funerales del jugador Carlos Caszely, sus deudos han hecho declaraciones a la prensa internacional denunciando que el famosos jugador, notorio opositor al régimen, había recibido numerosas amenazas de muerte si se negaba a jugar el mundial en apoyo a las víctimas del golpe. Su joven esposa declaró que «Carlos es un nuevo mártir popular, tan válido como Víctor Jara o Pablo Neruda. Un mártir del pueblo y sus expresiones culturales. Estoy orgullosa de su decisión de no asistir al mundial. Lo que ha ocurrido hoy me confirma que estuvo en lo correcto al no involucrarse».
Santiago.




