Feng Yu-hsiang, el Condottiero oriental (II)

Los chinos instalaron en el tren nuevas piezas de artillería, traídas de la fortaleza de Chuquisaca, entre ellas cañones Parrot estriados. Los vagones destinados al uso de Feng fueron equipados con todos los adelantos técnicos, llegándose incluso a superar el lujo en el que viajaba Daza. La fortaleza móvil de la ahora llamada División Salvaje del general Feng, aprovechó la red ferroviaria proyectada por Domeyko, que cubría todo el altiplano, pudiendo llegar en cosa de días incluso hasta Lima, La paz o el Cuzco.

Feng atacaba sin discriminar bando ni nacionalidad: arrasó al ejército chileno al mando de Eleuterio Ramírez en el combate de Tarapacá y acabó con todas las oficinas de prospección minera, alemanas e inglesas del desierto.

Feng estaba especialmente orgulloso del globo dirigible que portaba el tren en un vagón de carga especial, con techo corredizo que le permitía despegar. Provisto de binoculares, los observadores aéreos podían anticiparse a los movimientos del enemigo.

Mientras intentaba acercarse al poblado de Calama, fue atacado por un grupo de aeroplanos Voisin, liderados por José Sánchez Besa. La Gatling del dirigible causó estragos en la escuadrilla chilena. Besa, herido de muerte, intentó colisionar contra el aparato enemigo, pero su avión estalló antes.

Los repetidos fracasos ante los ejércitos del eje y ante Feng, provocaron la caída de Sotomayor, un grave error según Benavides Santos, opinión que comparte toda la historiografía oficial. Santa María ocupó los puestos de presidente y ministro de guerra, en una elección de emergencia. Santa María-“Endeble cerebral, espíritu melodramático mas propio de una opereta que de un drama político”, según la descripción de Encina-se enfrentó a un creciente clima de anarquía política.

El desierto de Atacama estaba ahora controlado por Feng. Equipó una flota de trenes blindados siempre en movimiento, protegidos por dirigibles artillados y algunos aeroplanos. El uso del terror aumentaba la efectividad de su ejército, que ganaba desertores de todos los bandos en lucha. Hacia fines de 1882 los gobiernos del eje, que ya habían decidido invadir Chile, enviaron una comisión a parlamentar con el general.

Imagen:El tren del general Feng , apunte de Sommerscales, museo de bellas artes, santiago.

Samurai

No es tan cierto aquello de que al guerrero lo hace su concentración y el dominio que pueda llegar a tener sobre sus propias emociones. Aunque sí hay una gran cuota de la más hermosa sabiduría tras aquel criterio, lo más relevante es su dominio de la katana, y, bajo este parámetro, aquél se trataba del mejor de los guerreros que jamás haya pisado la tierra de Chile −sin que esto desmereciera, en caso alguno, su respeto constante hacia los dogmas del bushido−, y es que la docilidad de sus movimientos con el arma era tan grandiosa que se dudaba si era la espada la prolongación del brazo furioso del guerrero, o si éste no era más que una ilusión creada por la colosal katana. Desde su incorporación al Ejército Samurai de la República de Chile en 1811, había desarrollado una carrera sorprendente que lo había posicionado en pocos años a la cabeza como shogun del ejército, habiendo llevado a cabo ciento seis decapitaciones, todas ellas con sólo un movimiento de su brazo. Pero todo sería en vano ante el nuevo imperio y su dictamen de abolición del Ejército Samurai.
Manuel Rodríguez, el Guerrero, abandonó su uniforme y cumplió un par de años de destierro en Mendoza ­–tierra cercana y distante en donde redimió el calvario del desastre de Rancagua que casi le costó la vida, su ideal y el honor, además de valerle el rostro, el cual fue deformado por el fuego, obligándole a usar una máscara de fibra blanca por el resto de sus días–, lugar que le permitió desarrollarse bajo el riguroso entrenamiento del maestro samurai José de San Martín, quien se encontraba junto a su propio ejército de samuráis clandestinos. El anhelo de conseguir la independencia de su Nación, ocupada por tropas del Imperio de España, no dejó de circular en ningún momento por su cabeza. Manuel Rodríguez sueña libertad y venganza y así lo supo su maestro al momento de sentarse, con las piernas cruzadas, a su lado, mientras el Guerrero mordía una manzana.
–Ha llegado el momento ­­–dijo–. Hoy acaba tu entrenamiento y comienza tu misión. Apenas la luna se deje observar en lo alto del cielo, partirás de regreso a Chile. Allí nos comunicarás el número de tropas españolas y el grosor de sus armas, difundirás el desconcierto entre las tropas imperiales y fomentarás el espíritu de la independencia entre las gentes de noble corazón.
Al despedirse, el maestro San Martín entregó al Guerrero el último de los peldaños de su entrenamiento: la pócima roja, la cual había aprendido a utilizar a la perfección, cada dosis, cada efecto. Éste la recibió, juntó sus manos y se inclinó a modo de despedida. Así, emprendió el largo camino de regreso a su Nación.
En una ocasión –ya establecido en Chile y llevando a cabo su misión– Manuel Rodríguez, el Guerrero, cruzaba los campos montado a su equino por el camino Los Rastrojos, junto a José Eulogio Celis –un samurai chileno que se unió a su camino y creyó en Manuel Rodriguez como en un canto divino–, cuando fueron puestos en alerta de la cercanía de Los Talaveras ­–el más nefasto de los clanes al servicio del Imperio–. Veloz como solía ser, el Guerrero pidió a su aliado Celis que bebiera una dosis de la pócima que éste le ofrecía –la sagrada pócima roja–, y aunque al principio parecía como si sólo hubiese bebido orinas y sangre, en un par de segundos su cuerpo empezó a mutar en el de una mujer. Más desconcertado que atento, José Eulogio Celis enfrentó por su cuenta a Los Talavaras quienes, al ver sus delicadas formas, quisieron abusar de la supuesta mujer. Celis, desconociendo las nuevas dimensiones de su cuerpo, no logró conectar ningún movimiento marcial, equivocó sus patadas, falló en la altura de sus saltos y piruetas voladoras y terminó perdiendo su katana entre las risas de Los Talaveras. Manuel Rodríguez, quien había planeado todo para distracción de los imperialistas, escondido tras unos arbustos, bebió, ahora él, apenas un breve sorbo de la pócima que alguna vez le entregó su maestro y, en apenas el tiempo que toma parpadear, salió de su escondite convertido en un ágil cóndor que cayó desde lo alto en picada sobre los rostros de los realistas. Arrancó algunos ojos, a otros les picoteó la cara a tal punto que era posible ver sus osamentas. Sólo dos talaveras quedaron libres de su sangriento ataque y se disponían a escapar cuando Manuel Rodríguez, ahora convertido en un gigante de fuego los abrasó mediante sendos golpes con sus dos brazos en llamas, desde el cielo hasta tocar la tierra, dejándolos convertidos en cenizas de forma instantánea. Así los gritos ensordecedores de los Talaveras –con sus rostros deformes y a los que el Guerrero, ya vuelto a su forma original, recortó delicadamente los huesos, atravesando sus entrañas, como el final de una obra maestra, con su katana–­ dieron inicio, como una de las más horrorosas e insignes marchas militares, al camino a la independencia que el Guerrero y sus nuevas tropas recorrerían en la nación.
Es así como parte la leyenda de Manuel Rodríguez, el samurai de las mil caras.

«1973» (Un poema para completar)

Se viene una tormenta,

dice ______.

Una tormenta que viene a comerse a los niños.

Pero yo los tomaré

y los llevaré a través del país del dolor.

Los llevaré de vuelta

directo

a las puertas

de sus casas

mientras

envio a los monstruos al subsuelo

de donde nunca debieron haber salido.

Los meteré en un rincón oscuro donde nadie nadie más pueda verlos.

Va a funcionar para todos.

Va a funcionar para todo el mundo,

excepto para mí,

porque

yo

soy _____ _______.

Myxomatosis

Ayer cayó una turbina del cielo. Es hora. Hay algo que debes saber sobre la historia de tu ciudad. Santiago, tú metrópolis, existe solamente en un texto; este es un fragmento de dicho texto. Como decíamos, la capital es una creación gramatical, su sintaxis originó el 1 de octubre de 1988. Dicen que este texto fue redactado por un conejo gigante. En fin, lo que viene al caso es que tú, querido “lector”, piensas que en este momento estás leyendo ésta frase…
Date vuelta.
Fíjate bien.
Cuando hayas logrado ver, dinos… ¿cómo son las cosas ahí adentro?

Gabriela Mix-tral


OBREROS
Todavía, todavía
esta queja doy al Líder:
los que sirven, los que luchan,
los que hacen podas e injertos,
los que cortan y cargan
debajo de la svástica de fuego
la sandía, seno rosa,
el melón que huele a cielo,
todavía, todavía
no tiene un «canto a La Patria».

CORDILLERA
Este día ya no digas
más, que me la sigo viendo
y se me van a quedar
en las narices veinte cerros.
¡Es la Patrona Blanca
que da el temor y el denuedo!
-¿Por qué no dura eternamente
y me baja? No entiendo.
Yo viviría con ella,
con susto, pero riendo;
mas ella está escasa
y nunca, nunca baja de precio.
La aspiro por si responde
y apenas contesta el eco.
¿Y siempre va a estar así,
mama? ¿Por qué estás sangrando?

Requiem

Neo Chile, es tu cielo poluto,
Balas de plata cruzan tu cielo también,
Y tu campo de chatarra blindada
Es el remedo triste de lo que eras ayer.
¿Dónde estás, blanca montaña?
Abandonada por el que llamabas “Señor”,
Y ese mar que furioso te cubre
Patria, perdiste tu esplendor.

Coro
¡Oh, Patria!, devuélveme los votos
Que el chileno en tus aras juró
Que la tumba sea de nosotros
¡Por piedad! Y olvidar el dolor.

Texto tatuado en la espalda desnuda del Presidente de la, hoy exterminada, República de Chile que yacía ahorcado con una enorme bandera en las ruinas del ex-congreso Nacional, luego de la Gran Invasión Norteamericana que tuvo la resistencia de la ex-república durante 10 años.

Feng Yu-hsiang, el Condottiero oriental (I)

Tras el Desastre del 18, Chile se encontró a las puertas de la guerra en un ambiente rayano en el pánico absoluto. El ministro Sotomayor, a la altura de las circunstancias, logró que el congreso le otorgara plenos poderes para la conducción de la guerra, y se puede afirmar, en contra de lo que afirma Benavides Santos, que el fue el creador directo de la División Salvaje.

La escasez de tropas chilenas obligó a Sotomayor a gastar enormes cantidades de dinero en la preparación del ejército. No sabemos a ciencia cierta de donde vino la idea de los ejércitos mercenarios, o legiones de extranjeros. Santa María los llamó Condottas, en un inútil intento de rodear el asunto con un aura romántica. Lo cierto es que la situación era desesperada, más aún cuando al cabo de algunos meses solo un puñado de extranjeros había respondido al llamado.

Fue cuando Sotomayor viajó al norte, aun en manos chilenas. Viajó directamente a Antofagasta, la ciudad con mayor presencia de chinos en el norte. No tenemos registro alguno de las reuniones que llevó a cabo (Encina niega la existencia de ese viaje), lo cierto es que un mes después se anunciaba la creación de la división de infantería extranjera nº1, compuesta íntegramente por inmigrantes chinos.

Tras un breve período de adiestramiento, que mostró al soldado chino apto para todo tipo de tareas, Feng Yu-hsiang, el comandante de la división, ordenó a sus tropas internarse en el desierto de Atacama, lo que Sotomayor prohibió de inmediato. Estaban bajo mando chileno, y debían acatar sus órdenes. Feng respondió marchándose con sus soldados, unos dos mil hombres, cinco oficiales de enlace chilenos y un número indeterminado de piezas de artillería.

En un mes, logró la captura de los fortines de Chiu-Chiu y de San pedro de Atacama. Luego capturó el tren blindado de Hilarión Daza.

La opinión pública se horrorizó con los relatos de los vejámenes sufridos por los bolivianos, y de la decapitación de Daza y de todos sus Colorados, junto a los enlaces chilenos. Feng quemó las banderas y estandartes encontrados, y arrojó al fuego la de Chile, junto al escudo nacional que Santa María en persona había entregado a “nuestro condottiero oriental, a nuestro hijo del dragón”.

Imagen: la única fotografía conocida del General Feng Yu-hsiang. (Archivo histórico del Ejército de Chile)

¡Identifíquese!…con el aliento

Vía: Sciencedaily
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Ya no está de moda la huella digital ni el iris. Menos el elaborado método del ADN. La novedad del año es la identificación individual por aliento.
En teoría, el perfil de aliento de cada individuo es único y se puede usar para diagnóstico de enfermedades, relacionandolas con componentes volátiles presentes en el aliento del paciente.

Investigadores suizos están dando los primeros pasos hacia un método confiable para tener el perfil médico individual, usando el aliento. La clave está en la combinación de técnicas de espectrometría de masa.

Da para creer que se puede desarrollar un proceso de identificación personal usando el aire que exhalamos.
Control de identidad, puertas de seguridad, identificación de perfil de usuario en los blogs…todo soplando por un tubito.
La alcoholemia era solo el principio.

Reforma educacional

En 1977 el gobierno militar decidió ejecutar el Proyecto Reconexión, un plan de reforma educacional basado en una de las teorías menos conocidas de Alan Turing. Para entonces, el Estado había logrado el control totalitario y las condiciones propiciaban la implementación de la reforma. El primer aislamiento de crías se realizó el 14 de octubre de 1977; a partir de esa fecha, se ha efectuado sin interrupción.
Desde sus respectivas clínicas, postas y hospitales, los recién nacidos son transportados a instalaciones estatales denominadas Escuelas 3.14. Al llegar, un ejército de enfermeras militares separa los varones de las hembras y, en ese momento, comienza La educación.
El objetivo de La educación consiste en convencer a cada individuo nacido durante y después de 1977 de que no son seres humanos como nosotros, sino androides con un cierto grado de inteligencia artificial. La primera generación no fue un éxito. A los pocos años de vida se produjeron graves problemas; algunos dejaban de comer, un grupo de niñas se cercenaron extremidades, otros, convencidos de que eran modelos defectuosos, se abrían el vientre para reparar sus “generadores” (estos casos eran particularmente desagradables ya que hurgaban entre sus intestinos, convencidos que encontrarían un atado de cables).
Con el paso de los años lograron perfeccionar el método pedagógico de La educación y en 1992 liberaron la primera generación de Ciudadanos. Hoy día, los Ciudadanos son sumisos, obedientes y no exigen que se les otorgue derechos cívicos. Lo más notable del proyecto es que el condicionamiento de los Ciudadanos ha sido tan eficaz que su resultado es virtualmente a prueba de fallas; aunque uno quisiera explicarles que realmente son humanos y no robots, ellos no serían capaces de procesar y entender semejante afirmación.
Calculamos que para el año 2038 habremos efectuado una transición completa; la población restante (sin La educación) será suprimida.

Informe entregado a cada Ministro de Educación y Ministro de Asuntos Mecanoides entrante.
Este documento se destruirá en el mes de octubre del año 2038.

Inundación


Finalmente ocurrió. Ayer a las cuatro de la tarde, y ante la mirada atónita de los pocos sobrevivientes que permanecieron en territorio nacional, desapareció bajo el agua la Virgen del Cerro San Cristóbal. El símbolo, de lo que alguna vez fue un país completo, desapareció en silencio bajo el suave oleaje del enorme ojo celeste en que se convirtió el valle de Santiago, luego de la catástrofe de Groenlandia 5 años atrás.
Las lágrimas inundaron a su vez los ojos de los pocos testigos que observaban desde la Isla Manquehue. El presidente Frei Ruiz-Tagle habló por cadena de radio desde su reducto en Valle Nevado. Habló de la red de islotes sobre la que ahora gobernaba, hizo una broma ingeniosa acerca de la ventaja de tener cerca la cordillera de los Andes, intentó hablar del futuro, pero no pudo evitar hablar del pasado. Del B-52 cargado de ojivas nucleares en desuso caído sobre Groenlandia luego del fin de la URSS. Del tremendo desastre ecológico y de la inminente lucha contra la extinción de la especie humana. Agradeció la confianza del pueblo de Chile en su gestión y advirtió que «quizá sea esta la última vez que el metal tranquilo de mi voz llegue hasta ustedes», porque las reservas de energía se terminarían en tres días. Invitó a la oración y a la resistencia. Mencionó vagamente la posibilidad de algunos hidroaviones de la ONU que podrían traer alimentos y medicinas. No mencionó que los estudios hablaban de un amumento del nivel del mar en todavía 120 metros más, no mencionó que hace días que las últimas transmisiones desde centros poblados habían cesado. Mucho menos del invierno que se avecinaba con temperaturas probables de 50 grados bajo cero.
En mi mochila había una edición barata del Canto General de Neruda. Adentro una foto de mi familia con Valparaíso de fondo. Tengo 24 años. Mi sueño era tener un hijo.