La miserable suerte de Wieslawo

Vampiro. Eso suena soberbio!

¡Dios mío, qué disparate de mierda!

Si oyendo la palabra Vampiro pensáis: “un mozo buenísimo de mejillas pálidas”, os equivocáis. No hay nada peor, nada más humillante que ser un vampiro. Un vampiro no es ni más ni menos que un simple adicto, que si no toma su “porción purpúrea”, le da un puto ataque de convulsiones.

¡Un drogadicto, un cualquiera, la hez del pueblo!

Sí, soy yo. Sí, sí, me llamo Wieslawo y soy un sangrómano… soy un vampiro.

¿Cómo sucedió?

Me agarró un tal vampirito todavía con sed, un muertejo pálido que todavía tenía ganitas de chupar sangrita. Y se bebió pero ¡natural-joder-mente no acabó! No me había chupado como debería hacerlo ¡Hasta el final! Continúa leyendo La miserable suerte de Wieslawo

Let the right one in (Låt den rätte komma in)

Esta es una de las mejores películas que he visto este último tiempo. Creo que varios ya saben que este es un drama romántico entre preadolescentes con un telón vampírico de fondo, pero no se engañen, no es para nada comparable con la ultramelosa miel-con-leche-condensada-revuelta-con-azúcar “Twilight”.

Veamos de que se trata, Oskar es un niño de 12 años que es objeto de abuso por parte de sus compañeros, pero que jamás se ha defendido. Un día, pretendiendo vengarse de sus agresores, Oskar conoce a Eli, una extraña niña que acaba de mudarse al departamento de al lado. La llegada de Eli coincide con Continúa leyendo Let the right one in (Låt den rätte komma in)

Santa Graciela

La Reina, Santiago de Chile. Nov. 1979

“¿TE DUELE blanquito?” El Gordo me repite una y otra vez la pregunta. Espera que le responda, quiere quebrarme, escuchar mis gritos, que le pida clemencia. Conozco a los de su tipo, trabajé con uno muy parecido, y no voy a darle ese gusto. Está enojado, enfurecido, casi impotente. Siento sus golpes a la altura de mis riñones, sólo una leve molestia, no mayor a una sacudida. Le sonrío. Eso le da más rabia. Vuelve a golpearme, una, dos, tres, cuatro veces.

Sus compañeros lo llaman Gordo, a pesar de que no es el más grueso de los cinco tipos que Continúa leyendo Santa Graciela

Eclipse de Stephenie Meyer: Un mito degradado

Eclipse - Stephenie MeyerDebería comenzar hablando de Stephenie Meyer y de su libro Eclipse, pero voy a empezar hablando de HP Lovecraft y Buffy, la cazavampiros.(*)

Lovecraft dice en El horror en la literatura que todos los arquetido del terror tiene un inicio ominoso, en las profundidades más oscuras al interior de las cavernas del ser; con el tiempo se convierten en mitos conscientes personificados en mitologías y religiones y luego pasan al estado de leyendas rurales, para terminar como materia de aventuras y, finalmente, como parodias inofensivas de sí mismos. Nada mejor que los vampiros para ejemplificar esta debacle natural. Lo que comenzó como el terror del hombre de ser absorbido síquica y físicamente por alguna entidad cósmica, hasta verse convertido en el esclavo eterno de lo maligno, continuó como el horrible mito de los Nosferatus eslavos, derivó en vampiros literarios, en un Christopher Lee vestido de frac, hasta llegar a Buffy, serie de televisión -y originalmente una película- acerca de una adolescente preocupada de la ropa y sus espinillas. Continúa leyendo Eclipse de Stephenie Meyer: Un mito degradado