Editorial Especial Años Luz – Mapa Estelar de la CF en Chile

No fue sino hasta que Marcelo Novoa comenzó a alborotar la adormilada escena santiaguino-porteña con su proyecto Años Luz: un mapa estelar de la ciencia ficción chilena, que supe de mi pertenencia a un gueto. Marcelo lo ha dicho en reiteradas ocasiones, en público y en privado: los escritores de literatura fantástica estamos encerrados en un gueto del cual él mismo nos invita a salir como leerán en la entrevista realizada a mi amigo y editor por Daniel Guajardo: quisiera decirles a los autores del fándom que saquen un poco sus cabezas de las madrigueras y asomen un pie fuera del gueto: les haría bien ser parte de la literatura chilena.

Pero vamos por partes, primero que nada, ¿Cuál es la definición exacta de gueto? En la Wikipedia dice algo más o menos así:

Un ghetto o gueto (del veneciano ghetto, “fundición de hierro”, por la fábrica alojada antiguamente en el barrio posteriormente reservado a los judíos) es un área separada para la vivienda de personas de un determinado origen, o , voluntaria o involuntariamente, en mayor o menor reclusión. El término se empleó, originalmente, para indicar al ghetto de Venecia pero luego se extendió a los vecindarios de otras ciudades donde los judíos eran obligados a vivir. El término correspondiente en alemán es Judengasse; mientras que los ghettos árabes se denominan mellah. Ghetto hoy en día puede aplicarse a cualquier área urbana pobre.

Bueno, en primer lugar yo no creo pertenecer a esa entelequia denominada “fándom” que en el artículo de la revista Qué Pasa dedicado a Jorge Baradit es definido errónea (pero más poéticamente) por la periodista Yenny Cáceres como la abreviación de “fantastic kingdom” cuando en realidad lo es de “fanatic kingdom”. Yo no soy ningún fanático, detesto los fanatismos de cualquier clase y es por ello que no adscribo a ese fándom que ni siquiera estoy seguro que exista. Citando nuevamente a Yenny Cáceres en su nota para QP:

Históricamente, el fándom criollo se ha reunido a través de diversas agrupaciones, como la Sociedad Chilena de Ciencia Ficción o Ficcionautas. La muerte natural de estas asociaciones, sin embargo, no mermó el entusiasmo de algunos por seguir escribiendo. Además, el panorama actual es otro. Los clubes de Toby han desaparecido. Los nuevos escritores de ciencia ficción están lejos de ser un grupo de nerds sin vida que se la pasan discutiendo sobre la rivalidad entre los trekkies y los seguidores de Star Wars. Los de ahora provienen de diversas áreas y, en su mayoría, ya superaron los 30 años. Sus referentes, además, son variados y más allá de la literatura. El cine y la música tienen también su lugar.

Yo no pertenezco ni he pertenecido a ninguna organización como los Ficcionautas, el Fan-club de René de la Vega o el Círculo de amantes de la literatura decimonónica. Tampoco me considero un activista. Sólo soy un tipo que llegada cierta edad consideró que debía “devolver” todo lo que el arte (en general) le había entregado, a través de la creación, la divulgación, la crítica y otras instancias. Pero no soy fanático de nada que no sea mi familia y Dios.

Por lo tanto, y pese a ser el editor de este pasquín electrónico, haber colaborado con el mítico Fobos y escribir regularmente para varios sitios Web especializados, creo estar muy en la periferia como para ser parte de un fándom y mucho menos de un gueto, aunque sí me considero dentro de la descripción proporcionada por Yenny Cáceres sobre los nuevos escritores de ciencia ficción.

El tener cierta exposición pública no garantiza nada, sobretodo en Internet. Pasa con mi otro proyecto, el e-zine de divulgación y apreciación del cómic Calabozo del Androide. Ya voy para los 30 números publicados pero eso no significa que me hayan invitado alguna vez a esas convenciones que se realizan de cuando en cuando, o que me lleguen por correo las últimas publicaciones chilenas para ser reseñadas como Caleuche o Bilis Negra. ¡Sí hasta los amigos de Ergocómics pensaban que mi modesta revistilla era española! Yo sólo me remito a leer y comentar los cómics que tengo a mano, y por suerte hace tiempo que no necesito recurrir a las comiquerías, sitios en que la atención solía ser pésima y donde cualquier ñoño creía estar en el derecho de entablar conversación contigo sobre el cambio de traje de Superman o la enésima muerte de Jean Grey.

Nunca me propuse escribir ciencia ficción, fantasía, horror cósmico, novela detectivesca, poesía metafísica o lo que fuese. Simplemente me puse a escribir, participé en un concurso de literatura de cf y obtuve una distinción. Cómo me había ido bien en ese género, me entusiasmé y escribí otro cuento, y participé en otro concurso, y obtuve otra distinción. En el camino fui conociendo gente sobretodo a través del fanzine Fobos y comencé a involucrarme porqué básicamente no había nadie más dispuesto a hacer el trabajo. Cómo cantaba Chuck Mosley primero y Mike Patton después en We Care a Lot: “Oh it’s a dirty job but someone got´s to do it”.

Según el amigo Novoa nos haría bien a nosotros (y a nuestros escritos que muy pocos leen) ser parte de la literatura chilena. Él contempla “desde fuera” todo este asunto de la ciencia ficción chilensis, y sí dice que somos un gueto, pues probablemente lo seamos.

Después de todo a veces suele ser verdadero aquel viejo adagio que señala que los árboles no dejan ver el bosque. Yo por lo menos he dado un paso fuera de ese supuesto gueto al confiar la publicación de mi primera novela al amigo Novoa y su editorial Puerto de Escape. Creo que no podría estar en mejores manos.

Y esa hubiese sido una excelente forma de rematar esta editorial de no ser porque aún debo informarles sobre los contenidos del presente TauZero dedicado íntegramente a Años Luz y a su autor, el amigo Novoa. Pero antes hablemos de los Beatles.

De seguro los lectores de TauZero han escuchado alguna canción de los Beatles en su vida y es más que probable que conozcan Penny Lane de McCartney o Strawberry Fields Forever de Lennon que versionaran los Fabulosos Cadillacs a dúo con Debby Harry de Blondie. Pues bien, ocurre que estas dos canciones iban a ser incluida en el famoso Sgt. Pepper’s Lonely Hearts Club Band que saldría al mercado el 1 de junio de 1967, pero la afirmación de Lennon sobre la popularidad de su banda por sobre la de Jesús unida al descenso en las ventas como consecuencia de la retirada de la banda de las giras hizo que la discográfica decidiera lanzar Strawberry Fields Forever y Penny Lane como single anticipatorio del Sgt. Pepper. ¿De quién fue la brillante idea?, pues del llamado no sin justicia “quinto Beatle”: George Martin, quien alguna vez tuviese el dudoso privilegio de presidir el jurado en el Festival de Viña, y que declaró esto en 1995:

Strawberry Fields y Penny Lane no fueron incluidas en el nuevo álbum porque nos parecía que si sacábamos un single, no debía figurar en un álbum. Era una tontería, y me temo que fui parcialmente responsable. Hoy en día nadie piensa en eso, pero por aquel entonces intentábamos dar algo a la gente a cambio de su dinero. Realmente, la idea de una doble cara A surgió de y de mí. Brian sólo pensaba en recuperar la popularidad, así que queríamos asegurarnos de que fuera un bombazo. Vino a verme y me dijo: “Necesito un single realmente magnífico. ¿Qué tienes” “Bueno, tengo tres temas —le dije—, y dos de ellos son los mejores que haya grabado nunca. Podríamos juntarlos y sacar un single sensacional. Lo hicimos, y tuvo un éxito increíble…, pero también fue un terrible error. Hubiéramos vendido muchos más discos y subido mucho más en las listas si hubiésemos sacado un single con, digamos, When I’m Sixty-Four en la cara B.

Y así como Strawberry Fields y Penny Lane no fueron incluidas en el que es considerado el mejor LP de la historia del rock (pero sí en el siguiente álbum), Marcelo Novoa dejó fuera dos cuentos de Años Luz que ahora nos entrega para deleite de nuestros lectores. Además
tenemos una entrevista inédita al amigo Novoa realizada por nuestro periodista y apicultor residente, Daniel Guajardo; el comentario de Omar E. Vega (que no es un Nexus-6) a la antología: la impresiones empíricas de Jorge Baradit: y las divagaciones usuales y sinsentido de quien escribe.

Excelsior!

Sergio Alejandro Amira
Editor Tauzero
Santiago de Chile, 13 de junio, 2006

Editorial TauZero #18

Aunque me crea tecnologizado y vanguardista en lo que a lectura electrónica se refiere y pretenda hacerme y hacer creer que la literatura publicada en Internet es lo mismo que publicación en papel, la verdad innegable es que la literatura en formato electrónico aún no posee el status ni la honorabilidad de un libro tridimensional, hojeable, con masa y volumen. Aún cuando un texto en Internet es ubicuo y puede ser publicado independiente de editoriales a un costo órdenes de magnitud menor, la mayoría de las personas invariablemente preferirán el clásico libro en papel, y confieso que yo también. La libertad de internet hace que la cantidad de basura disponible alcance niveles astronómicos y en esas condiciones lo interesante y rescatable se pierde en un mar de bagatelas olvidables.

Ejemplo cercano: año 2003, Ygdrasil en TauZero #1. Disponible en todo el mundo a un click de distancia. Fue un texto que sólo tuvo relativo éxito en listas de correo. Año 2005, Ygdrasil publicado en Chile por ediciones B. Éxito instantáneo. Baradit saltando desde su posición de turista del género al mainstream fantástico chileno.

¿Cuál es la diferencia entre Ygdrasil en formato digital e Ygdrasil en formato papel? Más allá del tema marketing y las estrategias de mercado y las infinitas variables que dejo en el tintero, la respuesta es que la gente definitivamente prefiere un libro en papel y le otorga reconocimiento a esos autores por sobre los que están en internet; probablemente esto ocurre por lo que señalaba más arriba: en la Red puede estar cualquiera, tanto si posee mérito como si no.

TauZero, en este contexto, puede ser considerado un producto más flotando en el mar digital, otra bagatela olvidable independiente de las altruistas motivaciones de quienes hacemos esta publicación podamos tener.

Por supuesto, ni yo ni los que colaboran con nosotros ni nuestros lectores piensan eso. Muy por el contrario. TauZero, como sucesor del insigne Fobos, también comienza a ser considerado un referente de la literatura de género a nivel nacional.

Pero antes de continuar, permítanme un flashback digresivo.

No sé si alguna vez lo escribí en alguna editorial, o si lo mencioné a alguien. El asunto es que cuando decidí comenzar el viaje por el género de la CF&F en este vehículo llamado TauZero, hace exactamente tres años, no sabía muy bien que puertos tendría ocasión de visitar, o que alienígenas abordarían la nave, o si se acabaría el combustible a medio camino y caeríamos en algún planeta desconocido e inhóspito… ¿llegaríamos a destino? ¿Teníamos destino? ¿Era el viaje en sí nuestro objetivo?

Han pasado tres años y aún no tengo las respuestas. Creo que tampoco las quiero ni necesito averiguar. Es como querer ver en la bola de cristal lo que hay a la vuelta de la esquina. Mejor que eso es ir y mirar. Y punto.

El viaje comenzó en forma muy entusiasta con varias personas que fueron reclutadas en la ahora extinta lista de correo utopika; pero se teletransportaron a ubicación desconocida en el segundo número. Y por mi parte, con una carrera universitaria en extremo absorbente que necesitaba terminar y que no dejaba tiempo para nada más, pues que alunizamos en un frío y lejano planetoide errante…

Pero sucedió que Sergio Alejandro Amira y Pablo Castro llegaron a sacudir mi modorra y a resucitar TauZero, huyendo de los estertores de agonía que nuestro fanzine inspirador, Fobos, comenzaba a experimentar.

Con Sergio y Pablo formamos durante algunos números una suerte de triunvirato, un poder a tres manos. Funcionó bien durante algún tiempo. Diferencias de visión y algunos asuntos personales, repercutieron en el alejamiento de Pablo de TauZero, por allá por el número cinco o seis.

A partir de ese momento, TauZero fue manejado por Sergio y por mí. Un artista visual y un ingeniero en electrónica trabajando en un proyecto literario, una mezcla tan extraña y antinatural como sería ver un campo antientrópico recomponiendo un plato roto desde el suelo y reintegrándolo en la mesa. Pero aún siendo una colaboración algo extraña y antinatural, funcionó.

TauZero nació en el seno de la lista de correo utopika, comunidad de personas que llegó a tener más de 2500 integrantes; que fue testigo de memorables discusiones y reflexiones y causante de más accidentes académicos de los que quisiera recordar… pero que, como todo en la vida, comenzó a declinar. Para entonces TauZero estaba alojado en el sitio web de Utopika, y era una situación que comenzaba a causar confusión. ¿Por qué una revista (o e-zine) que se llama “A” está alojada en un sitio web que se llama “B”?.

Una meta natural era, evidentemente, poseer un sitio web y un foro propio. La lista de correo utopika no clasificaba porque ya había cumplido su ciclo y porque estaba alojada en un hosting gratuito, yahoogroups, lo que me molestaba sobremanera por el tema de la publicidad incrustada en cada mensaje, y porque no había una forma fácil de respaldar la información emitida.

Cuando estuve en condiciones, corté por lo sano y adquirimos nuestro propio dominio en internet para TauZero, http://www.tauzero.org. Elegí el .org para hacer explícito que lo nuestro era un proyecto cultural que se alimentaba de aportes de escritores y ensayistas de cualquier parte del planeta.

Para entonces ya no sólo estábamos Sergio y yo en el proyecto. Habíamos ido sumando, de a poco, amigos que no sólo permanecían cerca, sino que aportaban con sus visiones y opiniones propias. Con las indicaciones de tod@s ell@s, se construyó el sitio web, completamente distinto a lo que habíamos tenido hasta el momento. También construimos un nuevo foro de discusión, tal como siempre quise. Finalmente, decidí deshacerme de la moribunda lista de utopika, por dos razones: 1) tratar de mover a la gente realmente interesada en hablar de género al nuevo foro y, esto era más importante y 2) cerrar un ciclo y marcar definitivamente la nueva etapa de TauZero.
Bien, antes de este flashback hablaba sobre TauZero como referente, que básicamente se traduce en que la publicación sea citada como referencia, obvio. Por supuesto, aquello ya ocurre desde un tiempo a esta parte a lo largo y ancho del mundo-CF-hispanoparlante-en-internet. Pero no habíamos sido citados en alguna publicación impresa (en la lógica de darle más importancia a lo impreso por sobre lo digital).

Y bueno, aquello finalmente ha ocurrido. Marcelo Novoa acaba de publicar con bombos y platillos su antología de literatura CF llamada Años Luz, Mapa estelar de la Ciencia Ficción en Chile. Es un estudio-recopilación de más de 400 páginas, en donde aparte de citar a TauZero como entidad, son antologados cinco autores (de un total de treinta y dos) que colaboran con el ezine.

Fuimos invitados a la ceremonia de lanzamiento, realizada el 21 de abril en Valparaíso. Novoa, ante todo un académico y un poeta, tenía entre sus invitados a personas mayoritariamente de esa área. exxSi yo fuera de esas personas que no suelen adaptarse a condiciones sociales cambiantes, probablemente me hubiera sentido incómodo. No fue este el caso y disfruté muchísimo la ceremonia. Novoa se reía muy contento y efusivo. Sin duda era su minuto de gloria: su libro, cuya fecha de publicación se retrasó en un par de oportunidades, finalmente veía la luz.

Cuando fue su turno de hablar, se le veía muy distendido, condimentanto su discurso con algunas graciosas ironías de sí mismo.

En ese mismo discurso se dio el tiempo de agradecer a todos quienes le habían ayudado, ya fuesen autores, fanzines o ezines.

Después de los dircursos y la música y el vino de honor, llegó el tiempo de hacerse una copia autografiada del susodicho libro. exxQuise ser el primero en tener el libro, pero el siempre winner Baradit me arrebató el lugar (jejeje). Minutos más tarde podía apreciar lo impecable de la edición y las referencias que tan contento me dejaron.

Fue un día muy importante para la literatura de género fantástico local. No teníamos un libro de estas características hasta este momento. De modo que agradecemos y aplaudimos de todo corazón al amigo Novoa por hacer el esfuerzo y compilar en esta antología nuestra historia fantástica y esperamos ansiosos la próxima publicación de las dos novelas anunciadas en la contrasolapa: La segunda enciclopedia de Tlön y Los hijos del cielo y de la noche.

Especial Nanocuentos II

Editorial
Lo que todos esperaban: especial nanocuentos II.
Sergio Alejandro Amira

Uroboros
Elella era su propio padre y madre.
Sergio Alejandro Amira

Espinas
Dulce dolor, me permites conocer la realidad.
Hernán Pizarro

Infierno
Yo, el clon, encerrado conmigo.
Gabriel Mérida

Alojamiento
Residencial El Infierno. Plazas vitalicias. Potente calefacción.
José Carlos Canalda

La novia
¿Y si no eres invisible, sino imaginaria?
Gabriel Mérida

Gestalt
Cuerpo: constructo de cadáveres
Mente: una sola
Sergio Alejandro Amira

Extremistas
Depresivos, anoréxicas y proletarios harán la revolución.
Gabriel Mérida

Irónico
Surcó espacio infinito. No llegó a ningún lado.
Gonzalo A. Brusella

Madurez
Suicidarme mucho, poquito, nada. No suicidarme.
Gabriel Mérida

Sofoco
Mercurio al Sol: “Apártate, me das calor”.
Carmen Cañedo Gago

Final
Y vivieron las perdices… comiendo a los protagonistas.
Joaquín Vásquez Amarales

Decreto
Dios no existe.
Firmado: Satán.
José Carlos Canalda

Átomo
Murió de asfixia al reducir su tamaño.
Sergio Alejandro Amira

Mentira
Mentí. Esta mano amputada no es tuya.
Santiago Eximeno

Impostor
Cayó del cielo, pero no era Superman.
Sergio Alejandro Amira

Mutante
No miento, dijo lengua bífida.
Eligio Amthauer

Gremlins
Te dije que no lo mojaras, ¡idiota!
Sergio Alejandro Amira

Invasión
Vinieron los marcianos.
Y predicaron su religión.
José Carlos Canalda

Miedo
La niebla se abre.
Inexorable.
Allá adelante.
Gabriel Mérida

Dependencia
Lo siento, los cables están demasiado incrustados.
J. Reveco

Austera
Medusa no se peina ni maquilla.
Sergio Alejandro Amira

Creacionismo
Los graznapos comían pastojas bajo los aguárboles.
Joaquín Vásquez Amarales

¡Hola!
Enfilo la guadaña, y corto la conversación.
Vladimir de la Cruz

Conciencia
El recién nacido exclamó: Creí ser algo
Carmen Cañedo Gago

Númen
Sombras luminosas proyectaba en la oscuridad total
Sergio Alejandro Amira

Evasión
Plateado, atlético, pixelado, corriendo por la
realidad.
Gabriel Mérida

Ambigüedad
El universo es todo y nada.
Gonzalo A. Brusella

Contacto
Extraterrestre octópodo busca chica sin prejuicios. Discreción.
José Carlos Canalda

Soberbia
“No me parte un rayo” dijo Sol.
Carmen Cañedo Gago

Milagro
Camina sobre las aguas, pero se ahoga al despertar.
Armando Rosselot

Réquiem
Urgente: Acaba de estallar la guerra atóm…
José Carlos Canalda

Discozen
Uno dos uno dos, la breve eternidad
Gabriel Mérida

Plenilunio
¡Jo!, esta fase me engorda.
Carmen Cañedo Gago

Plazo
Cuatro meses de espera murieron, yo sobrevivo.
José Antonio Disi

Rapidez
. zul al ed dadicolev al ésaperboS
Eligio Amthauer

Creación
Hízose la luz. Y saltaron los fusibles.
José Carlos Canalda

Narcotráfico
La droga, co mo el arte, era azul.
Gabriel Mérida

Dios
He alcanzado la Gloria: carezco de sentimientos.
Santiago Eximeno

Roles
Humanos que cuidan ángeles que cuidan
¿qué?
Gabriel Mérida

Unicornio
Brilla su cuerno mientras devora otra víctima.
Sergio Alejandro Amira

Monstruo
Devoraba a su enemigo. Se volvía él.
Gabriel Mérida

Preludio
Se vio a si mismo morir.

Vida
Resucitó como ser inmortal.

Metamorfosis
Se transformó en un ángel de muerte.

Esclavo
Cumplió, obedientemente, con su cometido sin piedad.

Venganza
… y mató a su amo inmortal.

Soledad
¿Qué se puede hacer después de morir?

Respuesta
Morir nuevamente.

1000
Fueron sus intentos.

1
Fue la respuesta.

Convertirse
En Dios.
Gonzalo A. Brusella

Editorial TauZero #17

Es época de cambios.

La gran ola mediática que levantó (y sigue levantando) el tsunami Ygdrasil tanto en librerías como en diversos medios de prensa, ha estado vomitando en nuestra playa a variados personajes, algunos de ellos con ciertos superpoderes y habilidades que hemos estimado de gran valor para la revista.

Dicha situación es algo que nos alegra sobremanera, pues siendo TauZero un proyecto cuya salud ha dependido históricamente del empecinamiento de dos personas, el que lleguen refuerzos que están concientes de la importancia de nuestro medio de comunicación, nos hace comenzar a mirar y mover hacia nuevas alturas.

Para alcanzar nuestras nuevas metas es necesario hacer uso de dos de nuestras más importantes características, que a mi juicio son: capacidad de autocrítica e implementación del feedback constructivo.

Si uno no es capaz de mirarse y hacer una evaluación objetiva, entonces no hay posibilidad de evolucionar. Y de eso se trata este asunto: evolucionar, crecer y mejorar, asimilando en el trayecto a las personas que nos ayuden a mejorar nuestro producto.

En esta lógica, en el último tiempo (cervezas, pizzas, viajes y largas digresiones) hemos estado repensando todo TauZero: nuestro target, formato de diagramación, secciones, contenidos, logo, claim, sitio web, foro… incluso hasta nuestro status legal. Más aún, con la incorporación de más personas al equipo editorial, la desgastadora multiplicidad de funciones comienza a disminuir. La cantidad y calidad de tareas que podemos abarcar aumenta…

Valga destacar que en un principio en TauZero quisimos estar restringidos a la literatura de ciencia ficción, idealmente hard, que es mi favorita. Pero a poco andar tuvimos que ir ampliando nuestro espectro de acción debido a que la excesiva especialización (como es la hard-CF) iba en desmedro de la cantidad y calidad del material. Ni hablar de pensar en limitarse a nuestro país de origen, Chile, pues en ese caso no hubiéramos sobrevivido…

Así, comenzamos por incluir la literatura fantástica (donde los elfos y los magos y toda la parafernalia mágica de moda hacen de las suyas) y lo mismo sucedió más tarde con el cine y las series de tv.

En los albores de nuestro tercer año de vida, una nueva ampliación del target TauZeriano se aproxima: nos hemos dado cuenta del gran vacío informativo que hay en nuestro país sobre la producción de género fantástico. Nos consta, por ejemplo, que aparecen obras audiovisuales (corto y largometrajes) que nunca se estrenan, o se estrenan en lugares recónditos y en menos de un parpadeo desaparecen como tragadas por una singularidad cuántica. Dado que la existencia de estas obras no trasciende lo suficiente como para alcanzar el mainstream de la prensa nacional, su paso genera un vacío de información.

Por otro lado, hemos comenzado a mirar con mayor detenimiento la producción literaria. Y nos hemos percatado que sí existe material, no mucho, pero sí algo escondido debido a la falta de publicidad. Y como único medio chileno especializado en género fantástico (al menos hasta donde sabemos), incluir toda esa información en nuestra revista es algo… lógico.

En definitiva, en esta nueva etapa, TauZero tendrá cierto énfasis la producción local relativa al género fantástico.

Dicho lo anterior, quisimos hacer de esta edición algo un tanto experimental, con un marcado contenido relativo hacia lo local. Entrevista a una comunidad literaria, a la última película de género chilena con el primer monstruo digital y el comenario de un corto que nos pareció muy interesante. Incluso hasta decidimos mencionar (y dedicarle muchas más líneas de las que merece) un fan film que uno no puede olvidar, pero por razones equivocadas. El lector sabrá reconocer a que me refiero cuando lea dicho texto.

Por supuesto, todo lo anterior no significa en absoluto que los contenidos clásicos, es decir los brainstorming, los ensayos de difusión científica y los comentarios vayan a desaparecer. Tal vez estén algo ausentes en este número, pero ello es porque decidimos guardarlos para TauZero en su número aniversario, el tercero.

Hasta el próximo número, entonces.

Rodrigo Mundaca Contreras
Director

Editorial TauZero #16

A los lectores de TauZero habituados a encontrar aquí las digresiones autoreferentes de rmundaca, debo decirles que nuestro director se ha tomado un descanso tras su paso por la Feria del Libro y la promoción y lanzamiento de la opera prima de nuestro amigo y colaborador Jorge Baradit. En ausencia de rmundaca, por lo tanto, tendrán que conformarse, conmigo. Pero no os preocupéis que ya me advirtieron que no escribiera “idioteces”.
Hablemos entonces de TauZero. ¿Que TauZero es una idiotez?, no usted se confunde tal vez con Fobos, “el fanzine estúpidamente gratuito hecho con la estupidez de unos pocos para deleite de muchos”, como rezaba su slogan. Sí, yo me conté dentro de esos estúpidos, pero no me desvíe del tema.
TauZero…
Nuestros lectores ya deben haber leído o estar en conocimiento al menos del especial dedicado a Ygdrasil. Lo que ocurrió estas últimas semanas en torno a la novela de Jorge es algo extraordinario que yo en el terreno de la literatura nunca había visto, pero el fenómeno que provocó en cuanto a TauZero si lo he presenciado antes. Para ser más precisos tres veces antes, y todas este año. Las lúcidas palabras de Gabriel Mérida lo expresan mejor de lo que yo podría: <<…vimos lo que ocurrió en torno a Ygdrasil, que por la fuerza de su multiplicidad de influencias apiñó en torno a sí, en pocos días, a múltiples voces nunca antes reunidas, desde el mundo del cómic, del cine, de la crítica literaria mainstream.>> Esas voces que por lo general permanecen calladas, también se alzaron entusiastas ante las convocatorias a los especiales TauZero de: La Venganza del Sith, Batman y Nanocuentos, respectivamente. Como editor, este es el sueño del pibe. Para el Especial Sith escribió gente que jamás había escrito para TauZero y que probablemente nunca vuelva a hacerlo (por opción propia). En el especial de Batman conseguimos que Juan Carlos Sánchez compartiera con nosotros por fin algo de su creación literaria (aunque su fanfic haya quedado inconcluso), y en el de nanocuentos, nos llegaron tantos que tuvimos que dejar algunos fuera y considerar un nuevo especial. Estos especiales (junto al dedicado a Ygdrasil) son las excepciones dentro de los veinte ezines publicados a la fecha. Los números “normales”, cuestan muchísimo sacarlos básicamente porque no contamos con material que publicar, y pese a que alguien aseguró lo contrario, no publicamos “cualquier cosa”. ¿Debería existir TauZero sólo cuando se alcance una masa crítica para hacer un “especial”? Esa y otras interrogantes más nos plantearemos el director, los colaboradores más cercanos y yo.
Y sobre los contenidos sólo mencionaré una cosa: el autor de la nota sobre Jansenius, viejo amigo mío que prefiere colaborar desde el cuasi-anonimato, deliberadamente escribe “papa” y “dios” con minúsculas, debido a razones iconoclastas que no termino de comprender pero respeto.
¿Rellené suficiente espacio? Parece que sí. Esperando no tener que molestarles nuevamente en una próxima editorial, se despide:
Sergio Alejandro Amira
Editor Tauzero
Santiago de Chile, 09 de Noviembre 2005

Editorial TauZero #15

    Me han comentado (o criticado) que las editoriales de TauZero son únicamente un ejercicio ególatra de mi parte. Dedos índice han apuntado en mi dirección mientras sus dueños acusan que utilizo el estilo de escritura del Buen Doctor y que casi ignoro los relatos y artículos publicados en TauZero, pues prefiero usar la editorial a modo de blog personal en vez de comentar el material que nos han cedido.
Tengo que confesar que en todo eso hay cosas que son verdad, y otras que claramente son una exageración. Pero básicamente es cierto: las editoriales son como mi blog personal. Y eso es debido a que TauZero está incorporado a mi vida cotidiana, ya no como un pasatiempo freak que define mi indivualidad, sino como una actividad cultural seria que, conforme pasa el tiempo, va tomando mayor relevancia en mi vida.
¿Cómo no tomarla en serio, considerando que llevamos 15 números, que estamos cerca de cumplir 3 años de vida, que 44 autores han desfilado al menos una vez por nuestras páginas y, lo más importante, me ha permitido conocer a personas en extremo interesantes, que en la actualidad ya pertenecen a la galería de mis mejores amig@s?
TauZero está incorporado en mi vida a tal nivel que ya existen amigos que tienden a huir cada vez que sugiero que lo que está hablando bien puede convertirse en un artículo.
TauZero crece conmigo, y yo crezco con TauZero. Siendo ese el caso quiero que cada editorial sea una reflexión, una fotografía del estado en el que me encuentro al momento de escribir la editorial. Eso es una licencia que nos podemos permitir, pues si hay algo que nosotros deseamos y exigimos, es que las colaboraciones posean la marca de sus autores. Queremos que los textos y comentarios tiendan a ser introspectivos, personales. Ello no implica necesariamente la pérdida de objetividad, pero sí le da un sello personal, un toque de familiaridad, de liviandad… de humanidad.
Hubo un tiempo en que TauZero se estaba convirtiendo en algo que se tomaba demasiado en serio a sí mismo. Pero como dije más arriba, TauZero crece, evoluciona e inevitablemente se ha contagiado de la sencillez, espontaneidad e ironía de sus responsables y colaboradores.
La calidad del material publicado habla por sí mismo. Tal vez existan personas que piensen que todo lo publicado son únicamente tonterías y una pérdida de tiempo insensata. Pero ya va más de cuatro decenas de insensatos que comparten nuestra visión y que han utilizado muchas horas de reflexión, de escritura, de dibujo, de edición, de conversaciones y de discusiones… violentas en algunos casos.
Pero no sólo yo crezco con TauZero. Pareciera ser que estamos siendo testigos del nacimiento comercial de algunos de nuestros colaboradores-amigos. Creo que pocas cosas podrían compararse a la felicidad que nos inunda el estar en primera fila observando a nuestros amigos tener éxito, ser publicados por editoriales de mayor trayectoria, reconocidos en otros medios de comunicación, en otros países, en otros continentes.     Autores que desarrollan su arte para una élite comienzan a llegar a mercados más amplios.
Ejemplos de esto hay varios, pero me limitaré a tres. A uno de ellos no lo nombraré pues habrá una mejor oportunidad. Al otro tampoco lo mencionaré pues “sobar lomos” no es mi estilo. Mencionaré, eso sí, al amigo hispano David Mateo. David está comenzando a formar revuelo en España con sus “Dragonadas” (subgénero fantástico que al principio detestábamos en TauZero pero que con el tiempo hemos aprendido a querer). David de un tiempo a esta parte nos ha cedido algunos de sus textos, nos ha colaborado con algún artículo y hasta nos ha prestado uno de los personajes centrales de su obra, Larva, para hacer un crossover. El experimento literario fue ejecutado por la digresiva pluma de mi editor Sergio Alejandro Amira. El resultado se llama Larva y la niña de Mermeroth y están a punto de leerlo.

Hasta la próxima.

Rodrigo Mundaca Contreras

Editorial Especial Batman Begins

Bienvenidos al segundo especial TauZero dedicado a una película que por la portada ya deben adivinar cual es.
Grandes expectativas teníamos todos quienes disfrutamos con los primeros Batman de Burton y nos decepcionamos por completo con las posteriores entregas de Shumacher. Y es mi opinión personal y de todos aquellos con los que he comentado la película, que dichas expectativas fueron cubiertas con creces.
Christopher Nolan ha hecho muy bien en obviar todas las anteriores Batman y proponer su particular visión del personaje, rescatando de paso a uno de los villanos menos extravagantes del panteón-gótico pero mucho más siniestro: Ra’s al Ghul.
Y así como ya hemos visto en la pantalla grande al Batman oscuro y barroco de Burton; al Batman gay de Shumacher y al Batman “realista” de Nolan, este especial incluye tres visiones más del señor de la noche en la forma de fanfictions.
Juan Carlos Sánchez nos presenta la primera entrega de El advenimiento de la tormenta (que ciertamente nos ha dejado impacientes por continuar su lectura) mientras que Daniel Vak Contreras nos entrega un relato breve pero intenso que nos hace sentir toda la impotencia de Batman al tiempo que nos permite vislumbrar el terrible futuro que se desencadenaría de cambiarse ciertos roles.
Con respecto a mi propio aporte escrito hace cinco años, sólo puedo decir que surgió de la pregunta de qué haría Batman en una Gotham sin habitantes. ¿Continuaría patrullando sus calles vacías y sin vida?
A diferencia del Especial Sith, la creación literaria en torno a Batman se tomó el segundo especial. Daniel y Juan Carlos no sólo quisieron escribir sobre Batman, quisieron escribir “a” Batman desde sus propias perspectivas, lo que nos prueba sin lugar a dudas que más que un personaje, Batman es un mito.
Por mi parte tenía planeado comentar la película y escribir una reseña del excelente cómic Planetary: Night on Earth, pero estos especiales deben ser contingentes y ya nos hemos retrasado más de lo aconsejable.

Sergio Alejandro Amira
Santiago de Chile Julio 2005

Editorial TauZero Especial Sith

Primero que nada, quien escribe la presente editorial es Sergio Alejandro Amira Álvarez y no Rodrigo Mundaca. Repitan conmigo niños y niñas: “no Rodrigo Mundaca”, gracias.
Segundo: Para quienes no me conozcan o no lean los créditos soy el Editor, Director de Arte y Diagramador de TauZero, además de escribir ocasionalmente uno que otra cosa. Les cuento desde ya que tal y como pretendía Mace Windu estoy preparando un golpe de estado contra el gobierno del oscuro y maligno Mundaca que se lleva todas las felicitaciones por mi trabajo… un momento… me dicen que Mundaca ya no sólo es director de TauZero sino que ha conseguido arrebatarle los cubos cósmicos al Magus convirtiéndose en una cuasi-divinidad. Bueno, no queremos enojar al ahora todopoderoso y “Gran R”, por lo que regreso a las sombras… pero un momento, ¡alguien debe escribir ésta editorial! y el “Gran R” por más omnipotable o como se diga que sea no puede atender a “Taucito” en estos momentos (algunas cosas no cambian aunque te conviertas en un dios), así que tendré que proseguir con mi tarea, no vaya a ser cosa que vuelva Remigio con su ventilador y su cubeta de excrementos.
Intentaré ser tan autorreferente y arrogante como Mundaca, por lo tanto les contaré cierta ocasión en clase de Retórica con Roberto Merino, cuando el escritor y docente nos solicitó redactáramos en no más de diez minutos un breve ensayo sobre el terremoto de 1985 que asoló la zona central de Chile. Inmediatamente se dejaron oír las protestas: “yo no estaba en el país”, decían algunos, “yo vivía en Antofagasta o Punta Arenas” decían otros. “No importa”, contestó Merino, “escriban entonces de su noexperiencia con el terremoto de 1985”. Una vez dada esta instrucción fue como si el velo de maya se descorriera ante mis ojos y escribí toda una página de mi no-experiencia (yo era el tipo que Director Rodrigo Mundaca Contreras Editor Sergio Alejandro Amira Diagramación y Dirección de Arte Sergio Alejandro Amira Portada Doug Wheatley Colaboradores David Mateo Escudero Alvaro Medina Armando Rosselot Luis Saavedra Juan Carlos Sánchez Don Pipito vivía en Punta Arenas, al lado de la Antártida y muuuuuuuuy lejos del epicentro del terremoto).
Ahora bien, es prácticamente imposible que tras casi treinta años alguien no tenga algo que decir sobre La Guerra de las Galaxias y eso es lo que hemos pretendido con este especial. Ninguno de los aquí convocados es un fan acérrimo de Star Wars de esos que pertenecen a algún club, gastan la mitad de su sueldo en figuritas y se disfrazan de piloto de X-Wing o Bobba Fett durante sus reuniones (no que eso tenga nada de malo, por cierto). Todos son amigos y colaboradores estables de TauZero y el Calabozo del Androide, todos tienen algo que decir ciertamente, algunos en más palabras, otros en menos, pero todos desde su particular óptica. Los artículos van desde la breve reseña de mi amigo personal Armando Rosselot (centrada en la exquisita Padmé), hasta lo escrito por quien representa una de las más talentosas y lúcidas plumas de este Simurg que es TauZero: me refiero a Juan Carlos Sánchez quien es lapidario con Lucas y su hexalogía mientras aprovecha de hablar de lo que realmente le gusta: Babylon 5 (lo que me parece genial para ver si pica algún fanático de Star Wars que no conozca la obra de Straczynsky y se entusiasme a adentrarse en ella).
Algunos textos como los de Juan Carlos, David Mateo e incluso Rodrigo Mundaca fueron encargados por quien escribe expresamente para el especial, otros como los de Jorge Baradit y Álvaro Medina fueron opiniones posteadas en el foro de la CCF Chile (de ahí el tono coloquial) y en cuanto a Luis Saavedra (a quien muchos daban por muerto) le tendí una trampa preguntándole por mail que le había parecido el filme.
Leí en un periódico que Lucas supuestamente estaría planeando una pre-precuela ambientada 800 años antes y protagonizada por Yoda. Sería interesante que siguiera retrocediendo hasta llegar a contarnos la historia de un joven cineasta desgarbado y tímido con un sueño visionario, pero verdad que Star Wars no es futurista, ocurrió en una lejana galaxia hace mucho, mucho tiempo…

Sergio Alejandro Amira Junio 2005

Editorial TauZero #14

por Remigio Aras

Heme aquí nuevamente, tras mi largo periplo por en bicicleta por el continente latinoamericano. Ciertamente que no soy ese gordito simpático de Eduardo Mundana, que bajo esa sonrisa afable esconde todo el repudio que siente por los que saben menos que él, o mi primo Sergio, que a sus treinta y tantos años y con una familia a cuestas todavía sigue preocupado de estupideces tales cómo su e-zine de cómics o su supuesta carrera artística que abarca la pintura y la literatura. En febrero realizó una exposición en la Galería del Centro Cultural de Reñaca, Viña del Mar, tuvo que pagar 150.000 pesos (algo así como 257 dólares) para colgar sus cuadritos y no vendió ni uno sólo pese a que al vernissage como le llaman los ciúticos asistió la crème de le crème. ¡Pobre iluso! Ahora confía con que el cuento que le seleccionaron para Visiones 2005 le abra las puertas del mercado español, ¡doblemente imbécil! De Mundaca mejor ni hablemos, nuestra amistad no es la misma desde que decidió censurar mi cuento I Love Lucy, ¿a qué no lo sabían? Pues sí, el panzón tiene su veta de dictadorcillo también, y desde que se mudó a la capital se ha convertido en un consumista compulsivo y ha dejado su “Taucito” (como le llama en ese apocamiento tan característico de nosotros los chilenos) tan botado que tuve que venir yo a escribir esta mugrosa editorial. A quienes deseen les envíe el fragmento censurado por Mundaca, escríbanme a super_robot_life@hotmail.com
¡Y tan bien que lo estaba pasando en México con mi cuate Dorian Cano y su harem de chavas! Realmente todo fue muy chido en León de Guanajuato, mis saludos a Dorian, Jimmy y todos mis cuatísimos. La estaba pasando la verdad padre, pero tuve que pintarme de colores. Algo no muy distinto a lo que le pasó a mi primo Sergio cuando lo corrieron del Reino Unido. Eso dice él, pero la verdad es que huyó de una paternidad que no quería reconocer. Hoy su hija tiene catorce años y ha comenzado a “hostigarlo” (según sus propias palabras) por mail. Bueno, ahí tiene por exponerse tanto en Internet, tarde o temprano te iban a localizar primito, si entre TauZero, el Calabozo del Androide, Fobos, las Gaviotas del Mapocho, la revista 800, Quintadimensión y ahora Comiqueando tienes harta tribuna. Ponga usted el nombre de mi primo en el Google y verá. Yo le he aconsejado que le conteste a su hija, que mal que mal paternidad que no quería reconocer. Hoy su hija tiene catorce años y ha comenzado a “hostigarlo” (según sus propias palabras) por mail. Bueno, ahí tiene por exponerse tanto en Internet, tarde o temprano te iban a localizar primito, si entre TauZero, el Calabozo del Androide, Fobos, las Gaviotas del Mapocho, la revista 800, Quintadimensión y ahora Comiqueando tienes harta tribuna. Ponga usted el nombre de mi primo en el Google y verá. Yo le he aconsejado que le conteste a su hija, que mal que mal sólo quiere conocerlo, plata no le va a sacar, ¡si no tiene donde caerse muerto! Con decirles que lo primero que hizo apenas llegué de mi viaje fue pedirme un “préstamo” de esos que nunca devuelve.
Y resulta que este se supone iba a ser el “Taucito” 13 pero al supersticioso de gordinflas no le pareció y el otro no dijo nada así que se saltaron al 14, ¿qué les parece? De cualquier forma estoy seguro que a nadie le interesa. ¿Eh, Mundaca?, ¿porqué no el próximo Tau lo numeran #42?
Supongo que antes de hablarles de mi proyecto personal (que es la razón por la cual acepté escribir esta tontería) debo mencionar someramente los contenidos. A ver… Ya partimos mal, con un cuento que leí en el infame Fobos Negro editado por ese mal nacido de Marcelo López, menos mal que Luis “Raizotas” Saavedra decidió darle término a su patética publicación y dejarle el paso libre a ésta otra que es aún más patética. Ojalá Daslav Merovic no hubiese sido tentado por el lado oscuro, ¿qué estás haciendo aquí viejo? ¿No que odiabas TauZero? ¿Y ya que estamos en esa? ¿Qué diablos hago yo aquí? Ahhh, mi proyecto… Pero sigamos revisando; un cuento de Don José Carlos Canalda (a quien respeto mucho) que no está nada de mal; otro cuento más, la ilustración me gusta pero la historia apesta; por fin algo bueno: un artículo de esa grandiosa película que es Donnie Darko; a eso le sigue una nota a un vejete que no conozco; algo sobre explosiones nucleares que parece escrito por alguien inteligente que maneja el tema al menos (no como Mundaca); David Mateo y su Tierra del Dragón de la cual no debo decir nada malo bajo amenaza de muerte de Larva y sus lunaris y finalmente lo que vale la pena: el anuncio de mi proyecto musical: Mr. Sinister, cuyo primer single podrán descargar de alguna parte del sitio que alberga a TauZero, al que, a pesar de todo, amo incondicionalmente.
Esperando no haber ofendido gratuitamente a nadie más que a mi primo, se despide:

Remigio Aras
Mayo 2005

Editorial TauZero #12

¿Existe alguna persona quien haya soñado con viajar en el tiempo, al pasado por ejemplo, y así poder realizar cambios, corregir errores, tomar otras decisiones? Estoy casi seguro que todo el mundo ha soñado con aquello. En ciencia ficción los viajes en tiempo son el tópico más clásico, ahí tienen El Ruido de un Trueno de Bradbury y El Fin de la Eternidad del Buen Doctor. Sucede esto mismo en los cómics. A los seguidores del Noveno Arte no le es desconocido las Megasagas, historias que tienen como objetivo el corregir errores en la continuidad de los héroes y villanos debido a una mala interacción entre los diversos guionistas a la vez que corrigen anacronismos insoslayables debido al paso del tiempo.       No soy muy entendido en cómics, pero aún así recuerdo una saga DC llamada Hora Cero, en donde Hal Jordan, un Linterna Verde que se desquicia cuando le destruyen su ciudad natal, decide utilizar el poder de su anillo para reconstruir por completo la historia del universo, para que su ciudad continúe existiendo. Por supuesto que sus planes no tienen éxito pues toda la batería de héroes DC lo detiene, pero aún así la historia es re-escrita. En la nueva continuidad, la historia de Superman, por citar un ejemplo, es modificada. Aparecen nuevos enemigos como Conducto (un mercenario que lanza rayos de kryptonita para desesperación del Azuloso) y el look del kryptoniano se actualiza. Se elimina de la continuidad a Superboy (Clark Kent de adolescente, no el clon) y a la horrorosa mascota con capa: Krypto. Por otro lado, Kent deja de ser un nerd y se deja del pelo largo, muy en la onda de los 1990’s.       Se me viene otro ejemplo, esta vez desde la Casa de las Ideas, Marvel. Allí se introdujo la serie “Ultimate”, en donde las historias son re-escritas desde cero, pero según conceptos actuales. Por ejemplo mis favoritos, The Fantastic Four, que en la historia clásica adquieren sus poderes debido a una desafortunada exposición a rayos cósmicos cuando volaban en el espacio, ya no resulta tan creíble en una época en donde la Humanidad tiene una estación espacial permanentemente en órbita y posee dispositivos explorando Marte y Saturno.       En Ultimate Fantastic Four no es un viaje al espacio y la correspondiente dosis de radiación cósmica la que otorga los poderes al cuarteto. Sino algo que ahora suena tan intrigante y misterioso como los rayos cósmicos hace varias décadas: Se trata de una exposición a la “N-Zone” o Zona Negativa, una suerte de realidad acoplada a la nuestra, y que Reed Richards está estudiando en conjunto con el ejército norteamericano. Una de las bondades de esa N-Zone, es que de alguna forma permite la existencia de un objeto en todo su “Espacio de Fase”. Aquí es cuando el guionista introduce algo de probabilidades aplicadas a teoría cuántica y mucho de álgebra lineal para explicar que los poderes de los Cuatro Fantásticos en rigor corresponden a versiones alternativas de ellos mismos dentro de su espacio de fase. Del mismo modo como puede existir un Reed Richards invisible o con forma de manzana o uno normal, también existe uno que es elástico. Lo mismo ocurre para el resto de los amigos… Uf!, Estoy divagando. Pero creo que entienden el punto de re-escribir el pasado y actualizar historias. ¿Y todo esto que tiene que ver con TauZero? Pues que nosotros hemos hecho exactamente eso: hemos reinventado nuestro propio pasado.       Todo comenzó cuando Sergio me sugirió hacer algunos cambios pues ambos habíamos detectado errores en diversos números de Tau. Pero cuando quise buscar una razón lapidaria para negarme a hacer aquello, y argumentar que nuestra Historia debía estar escrita a sangre y fuego y que debía permanecer inalterada porque sí, no soné muy contundente ni convencido de lo que decía… y por ende no tuve éxito en hacerlo desistir. Después que la mezcla de inercia-extrañeza inicial se diluyera en mí, la sugerencia comenzó a parecerme una buena idea, tan buena que le dije a Sergio que hiciese todos los cambios que estimase conveniente. 

     La idea fue entonces rescribir nuestra propia historia. ¿Por qué? Sencillamente porque tenemos la libertad para hacerlo y porque es divertido. En nuestras vidas comunes no podemos ir atrás y corregir las metidas de pata o cambiar algo lo que no nos gusta… pero en este proyecto nada nos lo impide. Que disfruten el experimento. 

Rodrigo Mundaca Contreras

        Febrero 2005