La Raiz Cuadrada de Egan

asfDías atrás fueron anunciados los nominados para el premio Hugo 2008 (para trabajos realizados en el 2007), y en la categoria «Mejor Cuento» destacan dos aportes del australiano Greg Egan, «Glory» y «Dark Integers». Hace seis meses escribí en mi blog personal una reseña de acerca de estas mismas historias y por lo tanto he considerado pertinente ahora publicar este articulo también en Tau Zero. Continue reading «La Raiz Cuadrada de Egan»

Eclipse de Stephenie Meyer: Un mito degradado

Eclipse - Stephenie MeyerDebería comenzar hablando de Stephenie Meyer y de su libro Eclipse, pero voy a empezar hablando de HP Lovecraft y Buffy, la cazavampiros.(*)

Lovecraft dice en El horror en la literatura que todos los arquetido del terror tiene un inicio ominoso, en las profundidades más oscuras al interior de las cavernas del ser; con el tiempo se convierten en mitos conscientes personificados en mitologías y religiones y luego pasan al estado de leyendas rurales, para terminar como materia de aventuras y, finalmente, como parodias inofensivas de sí mismos. Nada mejor que los vampiros para ejemplificar esta debacle natural. Lo que comenzó como el terror del hombre de ser absorbido síquica y físicamente por alguna entidad cósmica, hasta verse convertido en el esclavo eterno de lo maligno, continuó como el horrible mito de los Nosferatus eslavos, derivó en vampiros literarios, en un Christopher Lee vestido de frac, hasta llegar a Buffy, serie de televisión -y originalmente una película- acerca de una adolescente preocupada de la ropa y sus espinillas. Continue reading «Eclipse de Stephenie Meyer: Un mito degradado»

Superhéroes for dummies

la fisica de los superheroes
Uno de los últimos títulos llegados a la redacción de Tauzero corresponde a uno de esos libros que todo estudiante de ingeniería aficionado al género fantástico de verdad hubiera agradecido conocer en la universidad. Se trata de “La Física de los Superhéroes” de James Kakalios, un doctor en ciencias físicas fanático de los comics quien, analizando los personajes de su devoción para determinar la plausibilidad de tales o cuales superpoderes, introduce al lector, de una forma indolora, en los principales conceptos de mécanica clásica, termodinámica, movimiento armónico simple, electromagnetismo, física de partículas, un brevísimo approach a relatividad especial y algo de mecánica cuántica. Todo condimentado con una narración que no se toma en serio a sí misma, muy amena y con altas dosis de humor.

Considerando que el aprendizaje de tales conceptos durante la universidad es un verdadero quebradero de cabeza para estudiantes de física e ingeniería, la fórmula pedagógica que introduce Kakalios es bastante efectiva. Sin ir más lejos, la inspiración del libro se origina precisamente en una cátedra universitaria de tópicos de física que, según cuenta la leyenda, no se caracterizaba por tener muchos alumnos inscritos. Una clase introductoria de física, siguiendo la norma reduccionista, normalmente utiliza objetos idealizados tales como esferas, bloques, planos inclinados, poleas sin roce y palancas. Si a ello se le suman ecuaciones diferenciales en derivadas parciales utilizando un sistema de coordenadas esféricas, la aridez de la clase tiende a infinito rápidamente…

Kakalios utiliza álgebra sencilla para demostrar que las hazañas de los superhéroes, contra todo pronóstico, muchas veces están de acuerdo a las leyes físicas (comenzando del supuesto que la existencia de tales superpoderes). Por ejemplo, para el Superman de la época dorada que no volaba sino brincaba, determina la velocidad inicial y fuerza con la que debe realizar el salto. Para el caso de Spiderman, determina, usando el concepto de momentum, que fue el mismo spidey el causante de la muerte de Gwen Stacy al detener demasiado abruptamente la caída con su telaraña.

Usando el mismo razonamiento, determina que otros superpoderes y hazañas son una completa fantasía (lo que no impide disfrutar de la aventura, por supuesto). Ahí está el caso de Cíclope, quien según la tercera ley de newton debería retroceder centenares de kilómetros (o romperse el cuello, mínimo) al lanzar rayos con sus ojos. Otro tanto para Warren Worthington III, quien no podría generar la suficiente fuerza en las alas adosadas a su espalda. Lo mismo para Namor y sus diminutas alas en los tobillos…

Dedica especial atención a Tony Stark, Ironman para los amigos, y a su armadura transistorizada, utilizándola para hacer un más que aceptable resumen de un curso de semiconductores. Como dato freak, mencionar que Tony Stark es ingeniero eléctrico, lo cual basta para explicar por qué es tan cool 🙂

El libro finaliza con una suerte de FAQ de lo más consultado por los alumnos en la clase que inpira el libro y entrega una lista de las fórmulas referenciadas a lo largo de la obra.

La física de los superhéroes un libro absolutamente recomendable para cualquier persona curiosa que desee averiguar sobre los fundamentos físicos del superhéroe de su devoción. De este modo en la lectura de su próximo cómic podrá, informadamente, “suspender la incredulidad”.

Título Original: La Física de los Superhéroes
Autor: James Kakalios
Ediciones Robinbook, 2006. 365 páginas.

"El Hombre Vacío". Telepatía…no gracias.

Nuestro amigo Alberto Rojas escribió para emol una crítica sobre el último título de Dan Simmons disponible en Chile. Se trata de «El Hombre Vacío», que llegó a las librerías como el número 202 de la colección NOVA de Ediciones B.

Sinceramente, creo que no siempre la telepatía es un buen negocio. Los dejo con la crítica de Alberto.

¿Quién no ha soñado con tener la capacidad de leer la mente de otra persona? Muchos, probablemente. ¿Pero qué ocurriría si pudiera leer más de una mente? ¿Y si pudiera leerlas todas a la vez, pero sin control, como si fuera un incesante coro de mil voces que no se detiene jamás?

Esta visión más cercana a una pesadilla que a un sueño, es lo que explora el galardonado escritor estadounidense Dan Simmons en «El Hombre Vacío» (Ediciones B, 2007). Y que nos introduce en la vida del profesor de matemáticas Jeremy Bremen, quien esconde un antiguo secreto: su telepatía. Pero que lejos de disfrutar con su poder, trata de enterrarlo ante lo abrumador que es recibir simultáneamente miles de pensamientos ajenos.

Durante años Jeremy pudo vivir en paz gracias que su esposa Gail —que también es telépata— ha logrado bloquear esa marea. Pero con su muerte, queda nuevamente a merced de su incontrolable telepatía, lo que lanza a este profesor de matemáticas directamente a las fauces de la locura, en un viaje sin rumbo con fuertes semejanzas con el de Dante.

Dan Simmons es un autor más que consagrado dentro de la literatura anglosajona de ciencia ficción. De hecho, su mejor carta de presentación sigue siendo hasta hoy la tetralogía “Los Cantos de Hyperion”, compuesta por “Hyperion” (que en 1990 ganó los premios Hugo y Locus), “La Caída de Hyperion”, “Endymion” y “El Ascenso de Endymion”. Y que es una versión en clave ci-fi de “Los Cuentos de Canterbury”.

De manera más reciente, Simmons decidió sumergirse en otro clásico, «La Ilíada» de Homero, llevando la guerra de Troya al espacio en dos tomos: «Ilión» y «Olympo» (ambos títulos también en Ediciones B).

En este contexto, «El Hombre Vacío» —que se publicó por primera vez en 1992— está lejos de ambas sagas, pero representa cabalmente el estilo y la calidad de Simmons, que se ha aventurado tanto en la ciencia ficción como el terror y la fantasía. Y que en esta novela ofrece una particular lectura de la telepatía, ya que para Jeremy Bremen su don es casi una maldición.

Pero «El Hombre Vacío» también ofrece al lector una segunda lectura, ya que a través de la marea de pensamientos que abarrota la mente del protagonista, somos testigos de los terribles secretos de los otros, que al igual que Jeremy, son parte de una sociedad violenta, egoista e insensible. De esta forma, la mente del atormentado telépata se transforma casi en un espejo en el que se refleja lo peor de cada persona que se cruza con él.

Simmons lo logra de nuevo: una novela inquietante, que dejará al lector con una extraña sensación de inseguridad. Casi como si alguien estuviera escuchando sus pensamientos.

Fuente: El Mercurio Online

La Brújula Dorada

Brujula doradaPor Jorge Baradit (*)

Es cierto, la historia de una niña y sus aventuras junto a un animal que habla ya fue contada, la epopeya del niño elegido que va en busca de su destino usando artilugios mágicos es casi un template de “curso de guión, uno”. Pero no nos engañemos. Como decía Borges, solo existe una cantidad limitada de historias para contar y lo que disfrutamos son variaciones de arquetipos eternos. Lo que tenemos en “La Brújula Dorada”, de Philip Pullman, es una de esas historias que ofrecen una variación maravillosa y llena de vitalidad de un arquetipo eterno. Sus páginas no se limitan a repetir la fórmula fantástico-épica tan en boga, sino a ofrecer párrafos llenos de creatividad y sorpresa en un lenguaje accesible para el público al que es dirigido. Pullman es capaz de ofrecer un mundo novedoso cuando parecía que los mundos novedosos habían sido todos descritos y redescritos hasta el cansancio, aburridos de tanto elfo y mundos celtas lejanos plagados de nombres altisonantes y descripciones de batallas eternas y genealogías latas. Apelando a la cruza de géneros en un ejercicio lleno de valentía, Pullman hila una historia fantástica aderezada con ciencia ficción, magia, conjura política, aventura y thriller de misterio. Hay monstruos y brujas tanto como energías ambáricas y poder atómico; hay conjuras teológicas oscuras y aventuras veloces sobre trineos siberianos; hay fantasmas decimonónicos y cuerpos astrales directamente salidos de los mundos de la esoteria y la pseudociencia. Hay riqueza y creatividad en un ejercicio de la aventura dinámico, incesante y maravilloso. No estamos hablando de literatura para la literatura, está claro, estamos hablando del lenguaje al servicio de una historia, a la manera más antigua de todas: el relato de una aventura maravillosa que pudo haber ocurrido en un tiempo y lugar indefinido. La palabra retrocediendo hasta desaparecer, para dejar en su lugar una sucesión de diálogos e imágenes poderosas y soprendentes que te hacen desear estar ahí y acompañar a los protagonistas en su aventura.

La historia parte con la pequeña Lyra, ese arquetipo de la niña valiente en el umbral de la juventud tan caro a Hayao Miyazaki que recuerda a Naausicaa y a Mononoke, entrando a la aventura a través de un accidente. Escondida en un armario junto a su daimonion (porque en este mundo todas las personas tienen una personificación de su alma en la forma de un animal) y descubriendo un complot asesino contra Lord Asriel, tío de Lyra y encarnación de todo lo admirable por ella. Lord Asriel logra huir del atentado gracias a la ayuda de la niña y como resultado ésta queda enterada de un misterio que implica el secuestro de cientos de niños por una organización teológica fundamentalista, su traslado hacia algún punto cercano al polo norte y su relación con macabros experimentos relacionados con un misterioso “polvo”, producto al parecer de la actividad de partículas subatómicas relacionadas con las auroras boreales. Por supuesto la niña termina embarcada en la aventura de rescatar a los niños del poder de la Junta de Oblación y a su tío Asriel de las garras de los poderosos panserbjoerne, osos acorazados inteligentes, con la ayuda de sus valientes amigos giptanos. Todo en una especie de mundo paralelo ucrónico, una tierra donde nunca hubo revolución industrial y los zeppelines a hidrógeno cruzan el mismo cielo que brujas montadas en escobas.

El libro da origen a una superproducción fílmica que ha abierto una polémica al menos en Estados Unidos. Según alguna institución conservadora ligada a la iglesia, el libro y la película incitarían a los niños a descreer de dios y deberíamos abstenernos de exponer a nuestros hijos a semejante peligro. Como buena institución fundamentalista cree que dios y ellos son lo mismo y se sienten con derecho de interpretar sus deseos con pasmosa claridad. Es cierto que el libro despliega imaginería gnóstica y pagana, pero no menos que otros relatos mucho más famosos que éste. También es cierto que presenta a una institución religiosa dogmática involucrada en secuestro de niños, pero personalmente tiendo a celebrar ese cuestionamiento de las agrupaciones fundamentalistas que tanto daño ocasionan y han ocasionado más que criticarlo. La verdad es que juzgar al libro de esta manera nos llevaría a revisar casi todas las historias para niños existentes. Ya veo mañana a PETA manifestándose en contra de Caperucita Roja por incitar al odio hacia los lobos o a alguna asociación de “gente pequeña” a eliminar a los enanos del cuento de Blancanieves por considerarlos vejatorios. La Brújula Dorada es una gran historia de aventura e intriga con un grado de complejidad interesante para un best seller infantil entre diez a catorce años. Es una gran oportunidad para acostumbrar a los niños a leer la historia antes de verla en el cine, ejercicio estimulante y enriquecedor. La verdad, si alguien hubiera puesto este libro en mis manos cuando yo tenía doce años lo habría amado con todo mi corazón y, lo más importante, habría querido leer más.

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Philip Pullman, inglés nacido en 1946, vivió de pequeño en Zimbawe y Australia a raíz del trabajo de sus padres. A los diez años leyó El Paraíso Perdido, de John Milton, que se convertiría en una gran influencia en sus obras en particular de la saga de la Materia Oscura, de la que La Brújula Dorada es su primer tomo y su obra más premiada.

(*) Comentario publicado originalmente en Cultura, diario La Tercera 08-12-2007

Yo estoy vivo y vosotros estáis muertos

Yo estoy vivo y vosotros estáis muertosLa frase del título de este post pertenece al momento clímax de Ubik, uno de los must de la obra de Philip Dick. También es el título de la biografía del francés Emmanuel Carrere que acabo de leer.

Nunca he sido un devoto muy fiel de la literatura dickeana. Tal vez porque adolece de los elementos hipertecnológicos con los que comulgo y que me gusta leer en CF. El punto es que habiendo leído las novelas más famosas de Dick (El hombre en el castillo, Ubik, Sueñan los androides con ovejas eléctricas?), quedé más o menos inconforme.

No me ocurre lo mismo con los cuentos y relatos cortos. «Minority report» me gustó mucho, lo mismo con «Impostor». Idem con «podemos recordarlo todo por ud». idem con «Cura a mi hija, mutante» y otros que se me escapan en este instante.

Pues bien, en la mayoría de sus relatos la gran interrogante planteada tiene relación con la Naturaleza de la Realidad y de Dios. Estos temas son interesantes independiente de si está novelado en forma de ficción, y por ello Continue reading «Yo estoy vivo y vosotros estáis muertos»

La S7ptima M

La S7ptima M

Lo primero que se puede decir de esta novela es que es una narración que atrapa. Esto es bastante subjetivo, desde luego, pues algo que para uno es atractivo e interesante, para el vecino puede carecer por completo de valor.

Honradamente no creía que la lectura de esta novela me atrapara, casi como un placer culpable. Me sorprendí leyendo mientras almorzaba en el restaurante, apretujado en el metro, y antes de dormir. Me obsesioné con dilucidar el misterio de la séptima M y los suicidios en ese perdido pueblo de dios llamado Puerto Fake.

¿Cuáles son mis impresiones después de leer la novela? (ojo con los posibles spoilers)

Lo primero ya lo dije implícitamente: es una historia entretenida, que se lee fácil y es recordable. No hay que retroceder páginas si uno interrumpe la lectura para retomarla horas más tarde.

Los protagonistas de la historia son tres personas: Sophie (tanatóloga), Cal (paparazzi) y Marcos (detective). La relación entre ellos tiene algo de caricatura, en el sentido que las personalidades son en extremo marcadas y limitadas. Sophie es una joven que desconoce su origen, es huérfana, y por alguna extraña razón es incapaz de hacer frente a su padrastro para exigir las respuestas que necesita y cuyo desconocimiento la atormenta. Cal, el paparazzi, es un computín que lucra con el morbo y tiene una red alternativa a internet en donde tiene una red de apoyo que le provee automáticamente de todo tipo de información, por rebuscada que esta sea. Finalmente, Marcos es un detective de personalidad desagradable y rígida.

Estas caracterizaciones me recordaron la impresión que tuve al leer el primer libro de Harry Potter. En esa novela (no recuerdo si se replica en los sucesivos libros) los tíos de Harry son malvados pero como de caricatura, en extremo desagradables, y hasta uno diría que no es por vileza, sino más bien para el inminente lucimiento de Harry Potter, un niño huérfano que teniendo semejantes obstáculos en la vida, finalmente sale adelante y triunfa.

Volviendo a la S7ptima M. El conflicto central de historia sucede en Puerto Fake, una localidad del sur de Chile en donde están suicidándose adolescentes. El prefecto Urrutia, padrastro de Sophie, le asigna el caso. Esta a su vez embarca a su amigo paparazzi. En forma paralela, Marcos recibe noticias del caso y decide ir a investigar en forma no-oficial. Para ello recluta a la protagonista (quien ya estaba asignada al caso) y logra que ella y Cal se sometan en todo momento a la autoridad que legalmente no posee. Este comportamiento de los personajes es un poco extraño.

Ya en Puerto Fake, todo es misterio, malas caras, malas actitudes de los lugareños, incluida la actitud matonesca de la policía. Curiosamente, los tres investigadores no actúan como tal, sino como simples turistas. No poseen equipamiento especializado para investigar, tanto que ni siquiera poseen una linterna, debiendo alumbrarse en la oscuridad ayudados por el flash de una cámara.

Siguen las malas caras, y la investigación simplemente no avanza. Llegado el momento, previsiblemente, aparece el deux ex machina que explica la mayoría de los cabos sueltos. La solución es demasiado rebuscada para mi gusto, pues no proviene de la investigación, sino de una anécdota que Sophie protagonizó años atrás y que relaciona limpiamente con los suicidios. De no ser por esa asociación fortuita, no se hubiera resuelto el caso.

Las interrogantes no resueltas, principalmente ligadas a la situación familiar de Sophie, hacen sospechar que sus aventuras continuarán en otra novela.

Para finalizar, mencionar que me desconcertó muchísimo el tipo de narrador, que en algunos casos dialoga con el lector. Mencionar también que tiene algunos problemas de timing. Hay tiempos y acciones que simplemente no calzan, a menos que se pueda viajar 1000 km en forma instantánea. Pero bueno, si estamos leyendo una novela con elementos fantásticos, dejemos la credulidad suspendida 🙂

Título: La S7ptima M
Autora: Francisca Solar
Editorial: Random House Mondadori.
ISBN: 668-5964-21-1
Primera edición 2006.

Críticas a Harry Potter and The Deathly Hallow

Harry PotterA continuación los comentarios sobre Harry Potter and The Deathly Hallows, desde dos perspectivas opuestas: La del crítico-fan y la del crítico-despiadado-e-indolente. Francisca Solar y Camilo Marks, respectivamente.

La Dulce Cara del Final
Por Francisca Solar

Dado el sufrimiento mundial por el fin de la serie Harry Potter, vaya una disculpa de antesala para todos los fans, pero la verdad es esta: gracias a Dios The Deathly Hallows es el séptimo, último y definitivo tomo. Pero no por lo que usted cree. En lugar del libro oscuro y siniestro que muchos esperaban luego de El Misterio del Príncipe, esta última entrega ha sido una brillante y luminosa despedida. JK Rowling ha retirado su obra en el mejor momento, en lugar de alargar el elástico hasta que no diera más, error que tantos otros autores han cometido. La decisión ha sido correcta, mesurada y acertada, dándonos un cierre que se convierte, sin lugar a dudas, en el mejor y más inspirado volumen de esta exitosa saga. Continue reading «Críticas a Harry Potter and The Deathly Hallow»

Cronopaisajes, o como trascender las barreras del tiempo

El tiempo en nuestras vidas es una variable que avanza inexorablemente, siendo imposible detener ese constante “tic tac”. Desde antaño el hombre ha soñado con poder controlar esta variable, ya sea volviendo al pasado para evitar o bien provocar acontecimientos catastróficos… o simplemente por diversión. En su defecto, viaja al futuro, mostrando generalmente un final bastante apocalíptico de la vida sobre el planeta tierra, asociado a una condición inconscientemente destructiva del ser humano.

El pionero y más homenajeado escritor de viajes en el tiempo es H.G Wells con su novela “La máquina del tiempo” (1895), novela que se ha llevado a la pantalla grande en más de una ocasión. Posteriormente, muchos novelistas continuaron especulando y asombrándonos con historias donde nos sitúan en el jurásico o nos llevan a conocer el fin del planeta tierra.

Einstein, dentro de sus investigaciones, nos aportó una luz de esperanza sobre esta materia, sosteniendo que si se logra viajar a grandes velocidades sería posible ir al pasado, especulando también sobre los “agujeros negros” y “agujeros de gusano”, objetos que absorben tanto materia como luz, logrando que sus campos gravitacionales sean tan grandes que podrían invertir el flujo del tiempo. Stephen Hawking, continuó con los estudios del físico más aplaudido del siglo XX, complementando sus teorías donde agrega que “si se combina la teoría general de relatividad de Einstein con la teoría cuántica, el viaje en el tiempo comienza a parecer una posibilidad”.

En vista que aún no es posible manejar el tiempo, la alternativa que nos queda es soñar, y para ello nada mejor que los 26 relatos que Peter Haining y Miquel Barceló antologan en “Cronopaisajes, historias de viajes en el tiempo”. Cuidado con confundir esta antología con la novela “Cronopaisaje” (Timescape en el original) de Gregory Benford.

Haining y Barceló compilan relatos en donde se muestra las múltiples posibilidades de los viajes en el tiempo, inclsuo en momentos nos sitúa en líneas de tiempo que varían de la nuestra en tan sólo tres minutos, como en “Hombre en su tiempo” de Brian W. Aldiss. Aquí se presenta un astronauta, que regresa de una expedición a Marte, con una línea de tiempo desfasada con la terrestre.

Nos percatamos que la máquina del tiempo no es él único medio para poder viajar. Kathy Benedict, en “Del tiempo y Kathy Benedict” (William F. Nolan) puede dar fe de eso, pues producto de una gran ola que azotó su bote, viaja 100 años al pasado. En “Nelly tiró de la punta” (Richard Hughes), el tiempo se encuentra colgando de un árbol y Nelly puede invertirlo con solo tirar de la punta.

Para realizar viajes premeditados a otras épocas, claramente es necesario algún medio de transporte, que en su gran mayoría es de altos costos. Puede presentarse la persona que enfoque su viaje a mejorar la calidad de vida del ser humano, aunque a veces este deseo podría acarrear consecuencias nefastas, como sucede en “La mortal misión de Phineas Snodgrass” (Frederik Poul). Phineas pretende mejorar la salud de nuestros ancestros romanos enseñándoles a mejorar la calidad de vida, pero no piensa que 2.000 a 3.000 años más tarde la población del mundo será tan alta que la superficie terrestre no soportará tal cantidad de habitantes. También podemos utilizar la máquina como el enlace a un lugar de recreación e irse un fin de semana a cazar dinosaurios, llevando al presente el trofeo. En “Un arma para un dinosaurio” nos encontramos con la esencia del hombre, la cacería, ese deporte tan antiguo que comenzó por instinto de supervivencia, y que hoy en día es considerado un deporte exótico y exclusivo. L. Sprague de Camp logra hacernos recapacitar con respecto a esta práctica, el que puede ocasionar de forma irremediable la extinción de especies, y nos muestra una alternativa para poder continuar ejerciendo este deporte: viajar ya sea al cenozoico, triácico o jurásico. Otros personajes viajan al pasado intentando cambiar la historia, eliminando figuras y monumentos emblemáticos o bien retroceden en el tiempo intentando eliminar la progenie de su esposa, pero los protagonistas de “Los hombres que asesinaron a Mahoma” (Alfred Bester) no tienen conocimiento de que todos los cambios que realicen en el pasado no repercutirán en el futuro y que finalmente tendrán un amargo desenlace.

El ladrón y estafador continuará existiendo, ya sea en el siglo XX o XXV, donde lo plasma C.M Kornbluth en “Estafador Temporal”. Otro de los tópicos del viaje en el tiempo es encontrarse con grandes poetas o artistas. En “Misterio Mayor” (José Mallorquí) Tooth viaja a encontrarse con Shakespeare para dilucidar el verdadero origen de sus obras, sin saber que eso iba a traer consigo confusiones mayores. Grendel Briaton en “A través del tiempo y el espacio con Ferdinand Feghoot” sitúa a Wagner en el futuro, acusándolo de plagiador.

Las razones para viajar por el tiempo son muchas, pues atienden a los gustos y necesidades de cada individuo, siendo la mayoría de ellos premeditados. A.C Clarke en “Todo el tiempo del mundo” nos envía viajeros para poder rescatar escritos de la tierra, trayendo consigo un collar de perlas que permite detener el tiempo de aquel que la utiliza. A nivel astronómico Asimov se da el gusto de manejar el futuro. En “La inestabilidad” juega con la expansión y contracción del universo, produciendo un mortal cambio temporal.

El atractivo que genera teorizar sobre los viajes en el tiempo es enorme. Se han generado un sinnúmero de películas y series televisivas que lo tienen como tema central. Esa magia de encontrarse con paradojas tales como encontrarse vivo y muerto a la vez o convertirse en su propio abuelo, han situado al viaje en el tiempo en uno de los tópicos más utilizados en la ciencia ficción.

Tras descubrir el mundo de Cronopaisajes nos encontramos con los temores, tristezas y esperanzas de la humanidad, buscando a través del tiempo una solución a estas problemáticas.

No me queda más que invitarlos a abrocharse el cinturón y viajar en esta fantástica cápsula temporal.