Momentos Kodak

semaforoMath me apuntó a la cabeza y apretó el gatillo.

Y entonces vi el agua del río alzándose hacia mí, y con un sonoro chapuzón caí en las heladas fauces del Apuleyo.

Cuesta bastante hacer un salto tan repentino. Tengo una memoria bien entrenada (me he pasado una vida y media adiestrándola), pero aun así pensé que tendría suerte si sólo habían sido unos cuantos meses. La tensión del momento y el terror clavándome las uñas en el cerebro no me habían dejado otra opción que aferrarme al primer recuerdo perdido. Por eso trato de llenar mi vida de momentos intensos, más o menos a razón de uno por semana. Sé que es un don maravilloso el que tengo, pero estarán de acuerdo en que no es ninguna gracia pasarse otros cuatro años en la preparatoria. Sobretodo en mi preparatoria. Continúa leyendo Momentos Kodak

Viejo papel amarillento

Cuando termine esta carta voy a matarme.

Ya llevaré muerto un tiempo cuando empieces a leerlo. Aquí o en otra época, pero muerto.

Mucha gente odia a los suicidas, y casi todo el mundo odia a los asesinos. Yo soy ambas cosas, pero no desperdicies tu odio en un muerto. El odio es para los vivos.

Discúlpame. Tener ochenta y tres años y ser un viajero del tiempo me han vuelto confuso y fragmentario. Empezaré por el principio.

Nací en 1979. En 1994 descubrí que soy capaz de viajar al pasado. Sólo hacia el pasado. Cierro los ojos y eso es todo, cuando los vuelvo a abrir estoy en el mismo lugar, un minuto o un año o un siglo antes. El viaje de regreso tengo que hacerlo un día a la vez, como cualquier hijo de vecino. No me pregunten los detalles, nunca me he encontrado conmigo mismo. De todos modos sólo una vez salté a una fecha en que estaba vivo. Continúa leyendo Viejo papel amarillento

El Proyecto

Josh se había sentido raro toda la mañana. Mejor dicho, toda la semana. Desde que habían hecho aquella última prueba en el laboratorio. Se sentía extraño. Ausente. Como si su vida fuera un déjà-vu constante. Le parecía haber visto antes al tipo de traje gris que les hablaba, pero claro, era un ejecutivo, y todos los ejecutivos que conocía usaban el mismo traje gris planchado y el mismo peinado engominado.

– Señores, lamento informarles que la junta directiva ha decidido no aprobar el presupuesto. El proyecto ha sido cancelado. Continúa leyendo El Proyecto