Saludo Navideño

Tres meses después del matrimonio, María seguía siendo virgen. Como si ser viejo y pobre no fuera suficiente, José era no sólo estéril, sino impotente, desde que una astilla de cedro se le había clavado justo allí (una lesión más común de lo que uno creería entre los carpinteros nazarenos). Durante meses, la miserable pareja […]