Nunca he visto una araña

A veces, cuando estoy triste, vuelvo a escuchar las conversaciones. Es un arma de doble filo, porque cuando se acaban el silencio es más asfixiante que nunca, la soledad casi insoportable. Son grabaciones viejas, de hace diez años, incrustadas en preciosa cinta magnética, y cada vez que pongo una a correr me estremezco al pensar […]