No tenemos nada que envidiar, querido

Punto de inflexión: En marzo de 1951 Ronald Richter comunicó al presidente Juan Domingo Perón que los experimentos habían tenido éxito y el gobierno argentino anunció:

“El 16 de febrero de 1951 en la Planta Piloto de Energía Atómica en la Isla Huemul, de San Carlos de Bariloche, se llevaron a cabo reacciones termonucleares bajo condiciones de control en escala técnica.”

-“Perú, Nueva sede del Peronismo”-Leyó el general en el periódico- ¿Qué te parece? El juego de palabras de Peruanos- Peronistas era algo que se veía inevitable, che.

El traslado de la capital del Reich al Perú era algo que también había tenido su buena anticipación, si bien este sería el centro administrativo de todas las posesiones sudamericanas, el gobierno argentino seguiría teniendo, y hasta el final, su capital en la inigualable ciudad de Buenos Aires.

-Sería divertido… -Opinó en susurros Enzo.

-¿Qué cosa, chico?

-¿Recuerda ese libro que trajimos del plano temporal Zeta.R-06?

-¿El libro Chileno, no?

-Ese mismo, bueno, como usted sabe su literatura es de género ucrónica y de un estilo… bastante demencial, por así decirlo…

-Sí, sí, sí, mira, chico- Le decía mientras bajaba el periódico de mala gana- hojeé un poco ese libro para que te quedaras contento, pero lo cierto es que está entre las peores cosas que he leído en mi vida, son puros cuentos súper breves y sin sentido… está bien, sin coherencia la mayoría.

-Esa era la idea, es cuestión de saber apreciarlo… Bueno, mi punto es que esto de trasladar la capital del Imperio Argentino a la antigua capital inca podría perfectamente obedecer a cánones esotéricos, me refiero a que detrás podría haber una intención de nuestros gobernantes de incrementar su poder mediante la invocación de los poderes ancestrales de esa milenaria ciudad, una especie de ritual de…

-…Espérate, espérate, espérate… ¿Rituales, esoterismo? ¡Por Favor!

-¿Por qué no? Después de todo nuestra ideología tiene un montón de paralelos con el Nacional Socialismo alemán, este populismo, bienestar común y medidas demagógicas de nuestro gobierno rayan en eso, un socialismo, pero nacional, una tercera vía ante el capitalismo y el comunismo, similar, pero a la vez enemiga de estas.

-Pues sí, eso es un hecho, el mismo Gran General lo dijo.

-Sin mencionar a todos los Altísimos, así perfectamente podemos llegar a prácticas esotéricas como hicieron los nazis durante la Segunda Guerra Mundial para incrementar su poder.

-Niño, mejor dejá de leer ese libro, me he fijado que aún no lo has terminado, así que mejor dejálo así y dedícate a hacer tu trabajo que es el almacén.

* * *

El general se referiría al lugar como almacén, pero lo cierto era que “Almacén” no era la palabra más precisa, pero sí mucho más corto que “Base de contención y almacenamiento de objetos extradimensionales” Estos últimos eran  mantenidos en una instalación de máxima seguridad con varios sistemas de alarma, pero por dentro asemejaba a cualquier almacén, a cargo del cual estaba Enzo.

El complejo estaba edificado cerca de la Central Termonuclear para la generación de vortex extradimensionales de Bariloche, de hecho a esas alturas toda la Patagonia era una tierra cercada y repleta de edificaciones secretas de investigación y producción de energía de fusión nuclear. A Enzo, un joven y prominente físico lo habían reclutado para trabajar en el desarrollo del proyecto Inti, el cual iba de la mano con la noticia de la nueva capital, sus aportes fueron considerables, pero a mitad de su trabajo fue sustituido por cuatro Altísimos arios, infinitamente más ágiles de mente y de conocimiento que él, razón por la cual fue destituido, y aquel puesto en la base fue lo mejor que se le pudo asignar.

Fue lo más cercano que tenía a un período de vacaciones, de todos modos el ambiente le acomodaba. Por las mañanas se entretenía revisando algo del material confiscado de otros universos, tecnología curiosamente más primitiva (SteamPunk, le decía él), canciones de grupos que nunca despegaron en su mundo, películas que nunca se le habrían ocurrido, libros basados en contextos totalmente desconocidos (El más raro de todos era el que estaba leyendo: CHIL3, Relación del Reyno). Y por las tardes se juntaba con los demás científicos en la sala de recreación donde el General Weidenreich, jefe de la seguridad del recinto, se entretenía relatando sus historias de cuando fue un héroe en los primeros años de la guerra que consolidó al Cuarto Reich Argentino, como se le conocía informalmente, acostumbraba llevar un mapa o una pizarra donde les explicaba paso por paso a los que quisieran oírlo el desarrollo del conflicto:

“A modo de recrear el Anschluss, la nación de Uruguay se unió al gobierno argentino mediante una vía puramente democrática, es que lo mejor se venía para más adelante, pero fue de ese modo que el Gran Generalísimo consolidó un firme dominio del Atlántico, ahora le faltaba controlar el pacífico para ganar los mercados de Asia, pues con dos mares el desarrollo económico de la nación estaba asegurado, así movió los hilos para que se diera un golpe de Estado en Chile que apoyara al creciente gobierno argentino, de ese modo las tropas pudieron traspasar con su consentimiento la cordillera un quince de febrero, si bien se mostró de acuerdo Ibáñez del Campo hubieron focos de resistencia en el sur, especialmente en concepción, pero nada que no pudiéramos controlar. La invasión fue rápida.

Luego de eso las campañas de Paraguay y Bolivia fueron hechas de forma paralela, yo para entonces ya era Capitán, y fue en esta última nación donde terminé ocupando altos cargos en el gobierno de ocupación, los cuales deposité en su actual gobernador: Klaus Barbie Altmann, un buen colega mío, la operación original sólo contemplaba estas naciones, hasta que tomamos consciencia del inmenso poder que habíamos desarrollado aquí en la Patagonia…”

Esa era su introducción de siempre, luego venía “La mejor parte” según él. El milagro de la isla Huemul, los aviones nucleares de Kurl Kant que disparaban rayos de radiación y portaban bombas de fusión nuclear, el Pulqui, el Sir Harris, y más recientemente, El Cóndor.

Luego de eso salía a tomar aire a la hora en que se ponía el sol. Le encantaba el paisaje del sur, siempre le gustó el frío y la atmósfera de aquellos paisajes si bien era desértica en varias partes al final siempre era sobrecogedora. Sentado en su banca de siempre mientras contemplaba el ocaso vino a acompañarlo Hanna, una Altísima.

Eran muy amigos, ella siempre lo vio igual que el general: como un niño inferior, pero lleno de energías y abierto a aprender todo lo que le faltaba. Aunque fuera bastante fría y calculadora le tenía mucho cariño a Enzo.

Desde el primer momento en que él la vio se había enamorado de ella, era tan bella, rasgos nórdicos, unos hipnóticos ojos azules y un cuerpo de tentación, siempre bien cubierto por su bata de laboratorio. Ni hablar de sus conocimientos de física, la escuchaba atentamente cada vez que lo corregía en el laboratorio.

Una tarde cuando los últimos rayos del sol iluminaban sus dulces ojos y su cabellera dorada, le tomó la mano, con un gesto le indicó con toda la dulzura de la que fue capaz que lo olvidará. No tenía oportunidad.

Por algo son los Altísimos, una casta formada por lo mejor de la raza aria a la cabeza de las más importantes tareas del Reich, los primeros fueron los ex jerarcas nazis refugiados en el continente a quienes Perón les devolvió todo su poder, luego vino la fábrica de niños arios del profesor Mengele, ubicada a unos cientos de kilómetros más al sur, en la misma Patagonia. Son perfectos en todo sentido, y por ello debían obligatoriamente reproducirse sólo entre ellos.

Enzo tenía prohibido mezclarse con ellos, si bien era argentino su apellido era hispano y en su familia había demasiada sangre latina.

* * *

Estuvo un buen rato agachado y revolviendo entre los cachivaches amontonados hasta que encontró en medio de tanto metal y en el rincón más oscuro una botella de fusión, uniforme y curiosamente limpia. Se incorporó y se dirigió a la ranura del generador en la pared opuesta. La instaló dentro, movió un par de switches y todos los instrumentos del laboratorio se encendieron. Ahora podía proceder.

Presionó el botón que le daba visibilidad del interior de la cápsula y vislumbró a su grotesco contenido. Antes de comenzar se dirigió a la habitación contigua a buscar unos papeles donde encontró al general leyendo su libro.

-¿Así que lo peor que ha leído en su vida, general?

-Ayer estaba relatando mis hazañas en Venezuela- comenzó mientras buscaba el separador de páginas- eran las últimas semanas de la guerra y los norteamericanos no iban a permitir que les arrebatáramos sus fuentes petrolíferas, así que enviaron a sus mejores… bueno, me estoy saliendo del tema, el punto es que me acordé de cierto cuento de este libro, habla de que descubren un mineral raro en Chile que les permite desarrollar la fisión nuclear y con ese poder conquistar gran parte de América, y en el siglo diecinueve.

-Muy bueno ¿No lo cree?

-No, porque tal metal como la Meta… Metahulla, creo, no es más que un disparate, y que los chilenos sean lo suficientemente listos para manejar un poder como el nuclear, y más aún, que tengan ambición ya es ridículo, Chile conquistando América es un absurdo.

-No sea tan cerrado de mente, general, si usted…

-Mira niño, por algo a los chilenos les decían “Los Ingleses de América” son tan aburridamente conservadores y aislados por su geografía como ellos, tienen los mismos defectos, pero ninguna de sus virtudes. Son mucho más cerrados de mente que yo. No tienen visión. Son sólo un montón de poetas que no saben hacer nada más. Puras palabras. En cambio aquí construimos cosas, no poemas, tecnología, máquinas, aquí tenemos genios de verdad ¡Aquí construimos un imperio inmortal que abarca media América, que puede viajar en el tiempo y a otros universos!

Se había parado bien derecho para decirle esto último, como el buen militar retirado que era y para resaltar los veinte centímetros con los que lo superaba en estatura.

-Sólo vine a buscar unos papeles.- Dijo Enzo y luego de recogerlos del escritorio se los llevó a la sala anterior.

El general lo siguió y aprovechó de ver el interior de la cápsula.

-Dios, ¿De dónde sacaste este monstruo?

-Vino del amazonas, es sólo un mutante más, me pidieron que hiciera un chequeo de sus niveles de radiación antes de enviarlo al centro de experimentación Mengele en el lago Nahuel Huapi.

-Ah, verdad, el amazonas, cómo olvidarlo…

-Sí, con su flora y fauna esta reducida a gigantescos cráteres, y el río convertido en un flujo radioactivo – dijo Enzo mientras ingresaba unos números de los papeles a los instrumentos- el caldo de cultivo ideal para estos mutantes.

Tenía que ponerle un nombre en la etiqueta de la cápsula junto a su número de serie. Puso el primero que se le ocurrió: Nahuelito.

-Ojala se les pueda usar para algo, varios de ellos presentan capacidades que serían muy útiles para nuestros soldados.

-Sabe, general, aún creo que debería leer ese libro con otra perspectiva, es una pieza muy útil para el desarrollo de las técnicas de investigación de universos paralelos, algunos cuentos allí son ejercicios ucrónicos muy interesantes… Se imagina qué pasaría si uno de esos autores llegara a ver nuestro universo, sería… sería como poesía para ellos, por así decirlo.

-¿Hablas de estos cuatro locos?

Aún tenía el libro en la mano y le mostró una imagen de los autores dentro de este.

-¿De qué ejercicio histórico me hablas? estaban drogados cuando escribieron estas cosas, son las historias alternativas más ridículas que he oído, escriben cosas de nada, de cosas sin importancia, Chile es un país sin historia, Enzo, era el patio trasero de los ingleses y ahora es nuestro patio trasero, era un pueblo que se jactaba de tener un ejército “Vencedor jamás vencido” si nunca pelearon con ninguna amenaza de verdad, siempre con los mismos latinos debiluchos, hasta que llegamos nosotros. Tal como tú dijiste, nuestro universo no tiene nada que envidiar, nuestra historia está llena de héroes de verdad, de glorias de verdad, de genios y súper hombres de verdad, tenemos mucho mejor material ¡Esta es la mejor nación del mundo, querido, estás en una superpotencia mundial, para qué molestarse en ver los sueños de gente que es menos que eso, desde este plano!

-Sueños de personas que también son sueños… En verdad, esos cuatro se volverían locos aquí.

-Ellos escriben las cosas más fantásticas ¿Y sabés por qué? Porque sólo toman alguna de las aburridísimas cosas de su patética historia nacional y las adornan con ridiculeces fantasiosas e irrealizables, leí los informes de ese universo, Enzo, y ese género que te gusta tanto a ti, la ucronía, tendría más potencial en esa Argentina alternativa.

-Sí, de hecho lo que me llamó la atención es que no se escribiera nada que predijera nuestro mundo en aquel plano.

-No, más raro aún es porqué no se concretó nada de esto ¿Porqué Richter no continuó con su proyecto?

-No lo sé, los expertos siguen investigando porqué se guardó el secreto de la fusión nuclear.

-Como sea, me considero un experto en historia latinoamericana, incluso manejo un poco de un par de universos paralelos y créeme, la Argentina siempre sobresale como lo mejor del continente, y aquí más que en cualquier otro conocido, vino a desestabilizar el mapa político mundial al irrumpir con esta poderosa “Tercera vía” que terminó tragándose a toda América del Sur y ejerciendo su dominio comercial en muchas otras naciones, cualquier ucronía que escribas de ella no necesita ni de magia, ni de fantasía, sino cosas perfectamente factibles para alcanzar su grandioso destino.

-Mire, general, si la idea era que me olvidara del género ya lo logró, no me sermonee más, por favor- le pidió al convencerse de que no lograría hacerlo entender el libro.

-Perdonáme, querido, no puedo evitar manifestar mi opinión.

Luego de decir esto pasó alguien que les gritó desde la puerta que se dirigieran a la sala de recreación, que estaban dando una noticia muy importante en la tele.

Mucha gente del personal se amontonó frente a la pantalla, Hanna estaba parada no muy lejos de Enzo, si bien este intentó hacer contacto visual con ella esta lo ignoró, como llevaba haciendo toda la semana.

La noticia era sobre la inauguración de la nueva capital, la ceremonia se estaba llevando a cabo en Machu Pichu, donde se había instalado una colosal estructura esférica con cuatro soportes que la sujetaban al piso, y a una distancia prudente en una colina contigua estaban los balcones donde el público de personalidades importantes esperaba el gran evento.

-El proyecto Inti. Yo diseñé esa estructura, y también el sistema de contención de radiación- Dijo con poco ánimo Enzo al general, que estaba parado junto a él.

-Parála con la bronca, querido. Lo importante es que el invento le sirva al gobierno, quien lo haya construido no importa.

Una de las personalidades, el presidente del partido, se dirigió al estrado donde, rodeado de cámaras y flashes de fotógrafos, dio su discurso:

-“Ya hace un buen tiempo que la excelsa tarea de nuestro Gran Generalísimo, y padre fundador de todo lo que conocemos, Juan Domingo Perón, de convertir a la Argentina en la gran nación que se merecía, en la mismísima potencia mundial fue completada gracias al ingenio científico de nuestros mejores expertos, menos tiempo ha pasado desde que nuestro querido caudillo nos dejó en el año 1984…”

-Siéntete orgulloso, chico- le susurró el general a Enzo- Nuestro país es grande y punto, no necesitamos ni magia ni esoterismo para que siga siendo así.

-“Llevamos décadas ejerciendo nuestro dominio en el continente americano, reconocemos que hemos mantenido con todos los lujos que le puede dar un Estado a nuestro pueblo a expensas de la explotación de aquellos que no son argentinos, es por eso, para reivindicar ciertos excesos en que hemos caído, que iniciaremos un acercamiento con los demás pueblos, les brindaremos  nuestra fortuna, repartida equitativamente como debe ser, este será un imperio prospero y feliz, y comenzaremos con la inauguración de esta nueva capital de los dominios americanos ubicada en una ciudad que a lo largo de la historia siempre ha tenido poder a nivel sudamericano, pero ahora su corazón estará aquí arriba, en las cumbres más altas, en la ciudad perdida de los incas…. Profesor, por favor enciéndalo.”

La esfera se abrió mostrando en su interior a una poderosa bola de fuego y luz, las paredes de la esfera fueron lentamente replegándose hacia la plataforma con las cuatro patas y la esfera de energía fue aumentando su brillo e intensidad. Finalmente esta se expandió en una explosión que por poco la hace colapsar, la onda expansiva dejó atónitos a los espectadores y más aún al sol que terminó levitando sobre la plataforma.

-“Nuevamente un millón de gracias a nuestros expertos científicos, argentinos y altísimos que hicieron posible esto, un reactor nuclear de última generación, el cual alimentará con energía gratuita a todo el continente”

“Llegaremos a cada casa, hasta el pueblo más humilde gozará de los beneficios de la electricidad y de las comunicaciones, todo el continente estará totalmente conectado, ¡Todos los pueblos estarán Unidos!”

Un gran aplauso ovacionó sus palabras que dieron alegría por primera vez a varios pueblos oprimidos desde hace décadas.

“Fue un inmigrante peruano quien confeccionó el escudo argentino en la época de la independencia, reemplazó la corona española por el sol incaico, emblema que todavía portamos en nuestra bandera, la cual será de ahora en adelante de todos, no sólo de la metrópoli del imperio, será vista como el símbolo patrio por cada uno de nosotros, este proceso de unificación estará representado por este sol que vendrá a ser el mismísimo corazón del continente, el dios Inti que energizará a la pachamama desde las cumbres de la ciudad perdida de los incas ¡El más grande y glorioso escudo argentino representando a toda la región!”

Otro gran aplauso inundó al ambiente por un buen rato, al mismo tiempo cuatro aviones cóndores de última generación surgieron de detrás de la estructura elevándose hacia el cielo y soltando fuegos artificiales.

Enzo le lanzó una mirada irónica al general.

-Es estrategia política, chico, sólo para que la asimilación luzca más amena.

Autor: Diego Escobedo

Imagen: ~anderton

Un comentario sobre “No tenemos nada que envidiar, querido”

  1. Qué trabajo bien armado, Diego. Yo que soy nueva en esto de la ciencia ficción, te puedo decir que el relato es fantástico en los dos sentidos de la palabra. Cómo ensamblaste todo para que fuera realmente verosímil (ya sabemos que muchas son verdades, al menos para mí) Te felicito!!

    Tengo un blog de escritura, pero nada de CF

    http://www. escritosdemiuniverso.blogspot.com

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