Saludo Navideño

Tres meses después del matrimonio, María seguía siendo virgen. Como si ser viejo y pobre no fuera suficiente, José era no sólo estéril, sino impotente, desde que una astilla de cedro se le había clavado justo allí (una lesión más común de lo que uno creería entre los carpinteros nazarenos).

Durante meses, la miserable pareja había rezado fervientemente por un favor divino, y esa noche por fin sus plegarias tuvieron respuesta. Al alzar sus rostros al cielo para alabar al Dios de Israel, una brillante luz verde llamó su atención. Vieron una estrella caer a la Tierra, literalmente (también la vieron unos pastores cercanos, y, mucho más lejos, tres sabios observaron el mismo fenómeno), a sólo unos kilómetros de distancia, en las afueras de Belén.

Sin perder un instante, José y María se dirigieron al lugar y cuál fue su sorpresa al descubrir, en el centro de un pequeño cráter humeante, una cuna de metal, y en su interior, un hermoso bebé de pelo rizado.

Deshaciéndose en loas y agradecimientos a YHWH, escondieron la nave y regresaron al humilde establo en que se alojaban, y allí los encontraron los pastores y, más tarde, los tres magos.

Ninguna estrella volvió a brillar tan fuertemente en el cielo desde entonces, porque ningún otro planeta ha explotado en dos mil años, y la historia de la mujer virgen que tuvo un hijo, un niño perfecto que con el tiempo demostró ser mucho más que humano, se hizo leyenda.

En estos tiempos agitados y confusos, en que todo y todos anuncian la inminente llegada del Día del Juicio Final, ese terrible monstruo gris de pantaloncillos verdes, es bueno recordar que no estamos solos en el universo, que hay fuerzas más grandes y benevolentes que nosotros, que un ser inteligentísimo y bondadoso envió a su único hijo a la Tierra y que este niño se convirtió en un símbolo de esperanza para toda la humanidad.

Esperamos sinceramente que en estas fechas de consumismo desenfrenado todos podamos dedicar unos momentos a pensar en Superman y lo que representa.

FELIZ NAVIDAD A TODOS

5 thoughts on “Saludo Navideño”

  1. Emanu-El, llamado en la tierra “Jesus” (aunque a sus padres se les anuncio su nombre Kriptoniano, ellos prefirieron hacer caso omiso creyendo que con un nombre diferente y ninguna referencia a su pasado podrian libraarlo de lo que venia) oculto su identidad hasta que encontro en su cabaña un cristal de kripton y comprendio su destino. Se dirigio al desierto, lanzo su cristal y una estructura de Cristales, arena y piedras paso a ser su hogar por 40 dias, mientras encontraba las respuestas a sus preguntas.

    Cumplio a medias su palabra de no revelear a los humanos la verdad acerca de Krypton, camuflandola con una mezcla de los mitos locales acerca de un paraiso y un dios al que llamaban padre.

    Lex Zerah, conocio su debilidad, convencio al sanedrin y su sumo sacerdote a condenarlo por finjir ser el hijo del padre y a los romanos de reemplazar los ganchos metalicos que colocaban en los extremos de sus flagrum y los clavos por cristales de Kriptonita.

    Emanu-El, quien se entrego, en un principio, sabiendo de su posicion privilegiada por sobre los humanos, no soporto el castigo impuesto, desfalleciendo… los romanos lo creyeron muerto, lo libraron de los clavos y lo sepultaron en una cueva… a los tres dias recupero su fuerza, retiro la losa que cubria su tumba y salio al espacio exterior a reenergizarse con la fuerza de la radion solar. luego se aparecio ante sus discipulos y les juro que iria junto a su padre y volveria…

    lo que ocurrio en Krypton, en otro capitulo.

    saludos y feliz natividad.

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