“Las Arenas de Marte”, Arthur C. Clarke

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Again, como el big crunch del blog Tau me dió una segunda oportunidad, vamos con la versión 2.0 de este post. Descansa en paz, versión 1.0…..

Después de terminar de leer el libro “Las Arenas de Marte“, de Arthur C. Clarke, quedan claras dos cosas: Primero, que las obras de Clarke son aún muy entretenidas de leer, con historias que desarrollan tramas sobre el poder y las relaciones humanas de forma ágil y atractiva para el lector. Segundo, que las visiones del futuro que se tenían en 1952 se han transformado en un anecdotario, que nada de lo que se pensaba pasó, y que el libro refleja el optimismo hacia el futuro que se tenía en la postguerra (la postguerra sigue siendo la de LA Segunda Guerra Mundial, por supuesto). Los hechos han eliminado uno a uno los fáciles pasos que se esperaban dar para la conquista de Marte o Venus, un Venus lleno de plantas prehistoricas que nunca exisitió más que en la bucólica visión de los escritores de la época (y tal vez de algunos científicos).
En “Las Arenas de Marte“, Clarke imagina colonias humanas en el el planeta rojo en un período preindependentista, algo sumamente válido y posible. Pero, Marte es un planeta poseedor de vida (al menos vegetal) y con condiciones dificiles pero no imposibles para la vida. Buen intento, pero creo que ya está claro que no es así la cosa en nuestro vecino planetario. Por lo tanto, la lectura de “Las Arenas de Marte” no debe sesgarse por el actual estado del conocimiento. Este libro es una historia de aventuras bien armada, con una trama lineal y simple, pero que atrapa al lector. Obviamente, muy al estilo de la época, el final no se deja ver y viene después de un evento inesperado.
Personalmente gusto mucho de los libros de CF con inexactitudes científicas (hoy), donde las naves espaciales son dirigidas con libros de navegación y reglas de cálculo. Ese creo es uno de los caminos de la CF, imaginar mundos y espacios en base a lo que tenemos o creemos tener a mano. No es problema no haber anticipado correctamente el futuro, pues los buenos libros siempre son recordados. Los malos libros, con buena anticipación del futuro o no, ya nadie los atesora.
Otro punto interesante del libro es que el protagonista es el escritor de ciencia ficción más famoso de la Tierra. Puede considerarse un guiño de Clarke a si mismo y a la necesidad de ser reconocido. Al menos, en el mundo que el autor armó en este libro, un escritor de ciencia ficción es tan famoso como para ser considerado el primer pasajero en una nave interplanetaria. Lindo mundo.

En resumen, un entretenido libro que no ha perdido la magia con los años. En la escala acoronaar de “me gustó el libro”, le doy un 6 (siete es el máximo).

Las Arenas de Marte, de Arthur C. Clarke.
Título Original: “The Sands of Mars”, 1952.
Editorial Edhasa/Nebulae, 2002