Por Claudio Sánchez.

Santiago, (Agencia El Siglo): A las 14:16 horas del 11 de diciembre fallece en La Habana, Cuba, el presidente chileno Tito Pinochet. Sus restos serán trasladados a Santiago para sus funerales, al que asistirá el comandante de la Revolución Cubana, Fulgencio Batista y los intelectuales disidentes del sistema Maggie Thatcher y George Bush II. Entre otras personalidades que vendrán al país a presentar sus respetos al aciano presidente se contarán Imelda Marcos, Mobutu Seseseko, Mark Chapman, Kenji Fujimori, Máximo Menem y Pablo Rodríguez hijo. La misa solemnis la cantará la renombrada cantante nacional Patricia Maldonado, quien viene a homenajear a su amigo personal desde París, interrumpiendo un ciclo de presentaciones que la llevaría por la Scala de Milán y la Ópera de Sydney.


En el momento de su muerte, que le sobrevino mientras paseaba por El Malecón en compañía de su amante, Mónica Madariaga, exmodelo, chica Bond y Playboy, las últimas palabras de Tito Pinochet fueron el deseo de tener un funeral como el de su amigo personal, Nicolae Ceausescu, por quien se decretaron tres semanas de luto en Rumania. Lucía Hiriart, su esposa, en estos momentos viaja desde Miami a Santiago.

El secretario general del Partido Comunista Chileno, el doctor Iván Moreira, en comunicación exclusiva con este reportero, nos comunicó que a pesar de las restricciones impuestas por la presidenta Marín, la oposición saldrá a recibir al centenario presidente, y acompañará a sus familiares hasta el Cementerio General, donde el conjunto folclórico recién retornado del exilio, Los Huasos Quincheros, entonará canciones tales como Comienza la Vida Nueva, La Represión, Venceremos y El Pueblo Unido.

Los intelectuales nacionales se harán presentes, entre los que Sergio Melnick, Pablo Longueira y Raquel Argandoña recitarán poesías mientras la escultora Luz Guajardo realizará un busto del fallecido presidente en escena, en su particular estilo, que le ha granjeado galardones en Berlín y New York. El documentalista Hermo Pérez Arse comprometió presencia para cubrir estos actos. La misa la conducirá el cura emblema de la resistencia, Raoul Haspoun.

En los barrios marginales, las fogatas arden; los pobladores de Lo Barnechea lloran la muerte del compañero presidente. “Yo al compañero Pinochet lo voy a extrañarlo mucho”, nos dijo entre lágrimas Maca Castagno-Reisse. Similar sentimiento comparte José Antonio Larraín, quien afirma “seguir empuñando la hoz y el martillo para que los pobres tengamos país”. La familia Hohenzollern, recién llegada a la población Borde Río, agradece al fenecido presidente “el habernos dado la casa, porque eso es lo que uno más quiere, pa’ dejarle a los hijos”.

En el barrio La Victoria las familias adineradas y los empresarios celebran por las calles, descorchando champañas y adelantando el año nuevo. En el sector La Estrella, varios manifestantes que bailaban al son de Quilapayún organizaron una marcha conga por las calles de dicho sector residencial, desatando la fiesta. En La Legua se produjo un no tan espontáneo recital de varios conjuntos de música radial (Congreso, Sol y Lluvia y Sol del Illimani, entre otros), porque según nos cuenta entusiasmado Byron James Sepúlveda “teníamos preparada esta celebración desde que se fue a Cuba, esperando que muriera luego, pues oye”. Williams Yasuri Rojas, apenas una niña, nos grita desde su triciclo “se murió el malo!” mientras que Yozini Yánez y sus hijos Aughil y Usnavi lucen banderas con el escudo recortado.

Mientras desde el gobierno, el ministro Huenchullán de la cartera del interior, ha dado orden para el despliegue de las fuerzas del orden, por lo que las poblaciones marginales del sector oriente de la capital puede verse rodeadas de un cordón blanco que impedirá los desmanes en caso de que se produzcan. La ministra vocera de Gobierno, Denise Malebrán, ante preguntas de si la coalición de gobierno puede verse debilitada al impedir las manifestaciones en homenaje al fallecido Tito Pinochet, afirmó que “la Unidad por Chile está más unida que nunca frente a grupúsculos que buscar desestabilizar la frágil convivencia en democracia que hemos logrado en estos años. La economía social de mercado ha dado estabilidad a este país, que no detendrá su avance por la muerte de un presidente en el exilio y las protestas de unos pocos.”

Las medidas de seguridad que el gobierno pone a disposición de las ilustres visitas son traslado del aeropuerto al cementerio resguardado por los cuerpos policiales, y alojamiento en dependencias del Ministerio de Turismo; no se descarta que pueda producirse algún atentado producto de algún fanático partidario del fallecido Pinochet.