Caro Data Archangeli

No se suponía que yo estuviese allí, pero Natalia era mi amiga y a mis cortos cinco años creía tener todo el derecho a ser partícipe de sus exequias. Me escabullí entre los arbustos hasta situarme a una distancia prudente y observé detenidamente la escena cautelando no ser sorprendido. El cuerpo de Natalia yacía recostado […]