Santa Graciela

La Reina, Santiago de Chile. Nov. 1979

“¿TE DUELE blanquito?” El Gordo me repite una y otra vez la pregunta. Espera que le responda, quiere quebrarme, escuchar mis gritos, que le pida clemencia. Conozco a los de su tipo, trabajé con uno muy parecido, y no voy a darle ese gusto. Está enojado, enfurecido, casi impotente. Siento sus golpes a la altura de mis riñones, sólo una leve molestia, no mayor a una sacudida. Le sonrío. Eso le da más rabia. Vuelve a golpearme, una, dos, tres, cuatro veces.

Sus compañeros lo llaman Gordo, a pesar de que no es el más grueso de los cinco tipos que Continúa leyendo Santa Graciela

El 2008 murió la ciencia ficción

el sindicato de policia yiddish - michael chabonTomado de fortegaverso, blog del amigo Pancho Ortega.

El Sindicato de Policia Yiddish de Michael Chabon, es uno de los mejores libros que he leído en lo que va del año (peleándose el primer lugar con Kirby: King of Comics, la espléndida biografía de Jack Kirby y Persepolis, que finalmente conseguí completa), una magnifica fábula de socio ficción, narrada a modo de novela negra, ambientada en un mundo ucrónico donde -en resumidas- el estado de Israel nunca existió, siendo reemplazado por una “república israelita” en Alaska. Y donde la 2º Guerra Mundial terminó después de que EE UU destruyera con una bomba atómica Berlín. Algo así como la versión reversa de esa otra maravilla llamada El Complot contra América de Philip Roth.

Como sea, la noticia es que hoy El Sindicato acaba de adjudicarse el premio HUGO (el Oscar de la literatura fantástica) a la mejor novela de ciencia ficción del año, exactamente dos semanas después de llevarse el NEBULA (el Golden Globe de la idem) y el LOCUS (el Bafta de la misma). Si además se adjudica el WORLD FANTASY (también equivalente a un Bafta) es probable que no sólo sea la novela de ciencia ficción más premiada de la última década, sino que la primera vez que un autor y una obra que no es estrictamente del género arrasa en las principales premiaciones del mismo.

Se acaba la ciencia ficción, decía hace poco un artículo de El País, reproducido luego en Artes y Letras y en el blog de Alberto Rojas. Y si me preguntan, mi respuesta es SI, al menos la ciencia ficción anticipatoria tal como la entendemos. Es que es cosa de sumar dos más dos, en un mundo que “habita en la ciencia ficción” prácticamente no hay cabida para Asimov, Clarke, Heinlein e incluso William Gibson. Suena contradictorio pero finalmente el futurismo se convirtió en retro. Distintos son los casos de Ballard, Bradbury y K.Dick -y me atrevo a incluir a Neal Stephenson- , autores que son primero escritores y después cultores de un género.

No quiero ser ave de mal agüero con los dogmaticos de la ci-fi, pero creo que la andanada de premios a El sindicato es básicamente una lápida para la llamada ciencia ficción hard o dura, la que pretende aventurarse al futuro y básicamente tomarse muy… muy en serio. La nueva ci fi es básicamente una mezcla de estilos, donde todo cabe, donde la belleza y la prosa está en el desorden y el caos, la moral del charquicán. Porque la única forma de ficcionar un mundo que vive en el futuro es metiéndolo en la lavadora, acelerándolo, asustándolo o manipulandolo como se quiera.

Recetario: La ucronia, el slipstream, la conspiranoia, lo apocaliptico, lo fragmentado, lo pos (¿post?) todo son el nuevo hiperespacio. Es el camino, la evolución natural para un género que de lo contrario pasaría al olvido. Norman Mailer y su extraña biografia de Hitler, El Castillo en el Bosque es más ci fi que cualquier cosa de Greg Egan, lo mismo que un cómic de Hellboy, un buen capítulo de Lost o un posteo en cualquiera de los blog aue leemos a diario. Cuando habitamos el futuro de Akira no sacamos nada con buscarle segundas lecturas a Fundación, que aceptémoslo, siempre fue una soberana lata.
¿Murió la ciencia ficción? Efectivamente, pero de las cenizas está naciendo algo mejor, más interesante y definitivamente mas literario. Chao ciencia, bienvenida ficción, adiós máquinas, es la hora de los personajes. Para qué seguir inventado futuros cuando el presente es infinitamente mas interesante. La nueva ci fi no debe preocuparse del año 3000, sino a lo más de lo que puede ocurrir mañana. Pensemos en En la Carretera de Cormac McCarthy, la más rotunda novela de ci fi publicada tras la muerte de Philip K.Dick, una novela que de canon y dogma de género tiene nada, pero vaya que suda buena literatura. Amen.

Ciencia ficción: El Futuro de Chile

Fracisco Ortega

(artículo originalmente publicado en revista Muy Interesante, julio 2007. Reproducido con permiso del director)

Vivimos en un país fantástico y bajo esa premisa una nueva camada de escritores se ha embarcado en la misión de aventurar cómo serán nuestros próximos días. Esta es la historia, el pasado y el renacer de la fantaciencia criolla.

El ciberespacio es un animal marino.
En el fondo de sus intestinos, tras las sucesivas cortezas de software abandonado, bajo los estratos de códigos en desuso y fantasmas digitales; una marea en lenguaje de máquina llora de temor al escuchar los murmullos y chasquidos de dientes que arañan el “otro lado”.
—Ayúdame, Magdalena—, susurra entre el óxido y las líneas de programación mutiladas que ennegrecen los bordes.
—¡Montenegro! Voy a entrar a la net—, gritó la mujer mientras caminaba hacia la pared para extraer los line-in de conexión. “Viejo hardware cableado, nada más seguro”, pensó antes de hundir el aparato en su vagina y esperar los efectos con los dientes apretados. Dos sondas se desplegaron y se engancharon a sus ovarios, cada una con un pequeño anzuelo de cobre. El dolor fue intenso, pero breve, necesario para levantar la frecuencia mental hasta los niveles de tráfico de la net. Ese nivel funcionaba con la misma frecuencia humana del dolor físico extremo.
Magdalena abrió los ojos de su segunda cabeza y no notó la diferencia, salvo que Rayén Montenegro, el cadáver digitalizado que servía de estructura para el software del edificio, estaba de pie frente a ella, mirándola con la peor cara de odio que había visto en su vida.
—Estoy a tus órdenes—, masculló sin quitarle los ojos de encima. El largo cabello negro de la IA astral flotaba en el aire como si estuviera sumergida en un lago turbio de musgo, con el sol entrando en extraños reflejos sobre su rostro aplastado, su cráneo quebrado, sus hombros dislocados.
—Necesito entrar al bunker de las corporaciones.
Montenegro cambió levemente de color y comenzó a sangrar por el oído.
—Son empresas privadas. Si descubren que ingresamos a una empresa privada desde una terminal estatal…
—No te estoy preguntando.
Montenegro comenzó a derramar un líquido espeso. El charco bajo ella crecía en un perfecto círculo.
—El acceso al Bunker Corporativo es un acto de fe.
Magdalena no recordaba haber tenido una pistola en la mano.
—No sabes si es una trampa, no sabes si es el acceso. Sólo dispárate en la boca.
Magdalena no lo dudó, apuntó el revolver y se voló la cabeza. Ella misma iba dentro de la bala que penetró en su interior, hacia su propio cielo. Metió la mano por la boca y se sacó el password como a un gusano. Abrió el cielo con un cuchillo—coder y la introdujo a través de la hemorragia. El conjuro se extendió en la forma de una plaga de langostas por todo el organismo, en una infección que tenía la forma de Magdalena a los 8 años, volando a 28.8 cuadros por segundo por los amplios espacios de las catedrales de su inconsciente.

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Access Code/Ygdrasil

Texto de presentación de Ygdrasil. 25 Feria del Libro de Santiago, 2005
por Francisco Ortega

Access Code/Ygdrasil: La novela que presentamos hoy en día. Una muy buena novela por lo demás. La primera novela de ci-fi chilena. Falso. Recordemos a Hugo Correa, ¿dónde estás Hugo? Repasemos websites y fanzines, ficcionautas y tantos otros clanes…. La primera novela de la nueva era de la ci-fi chilena esperemos, una donde los grandes sellos se interesen en un género en constante desprecio.

Access Code/Jorge Baradit: No lo conozco. El autor del libro. La foto de la solapa lo muestra con cara de buen tipo. Me cayó bien al leerlo. Lo envidie. Muchas partes de Ygdrasil quise haberlas escrito yo. Escucha buena música. Corazón de pop. De pop control no de pop de plástico. Lee basura y lo confiesa. Eso habla bien de él. Un honor presentar a un desconocido.

Access Code/Mariana: La primera bad girl de la literatura chilena del siglo XXI. Una chica mala, que tiene que ver con cine oriental, con Tarantino, con cómics deshojados, con música de NiN, con mitología chilote, con hipervelocidad. Mariana es sucia, es mala y es buena. Mariana tiene buen corazón pero también lo tiene podrido. Mariana es una inyección. The Sweetest Perfection.

Access Code/Chile: Alvaro Bisama, crítico literario, dijo a propósito de Mitos de Chile de Sonia Montecinos, que ese texto era el Santo Grial para la futura ficción narrativa chilena. No sé si Baradit lo haya leído, pero vaya que le da razón a las palabras de Bisama.

Access Code/Ciencia Ficción: Bienvenido al sistema. Según el escritor argentino Rodrigo Fresan, un país sin ci-fi es un país
sin futuro. Gracias a Baradit, algo de esperanza tenemos.

Access Code/Ficcionautas: Con perdón, no quiero exagerar. Bueno sí. En 1983, William Gibson con Neuromante inauguró la era del ciberpunk, Baradit con Ygdrasil ha hecho lo propio con el ciberchamanismo.

Access Code/Género: Dicen: Ygdrasil las verá dura porque en Chile no hay tradición de literatura de género. iquest;Qué? ¿Dónde? No habrá críticos de género que es distinto. Y Pacha Pulai. Y Alsino, señores, el chico alado de Pedro Prado es casi un X-Men. El Obseno Pajaro de la Noche de Donoso es una novela gótica, más cercana a un cómics de Neil Gaiman que al realismo mágico latinoamericano. Mampato, las historias dibujadas del gran Máximo Carvajal, Papelucho y el Marciano, acaso la mejor idea de Philip K, Dick, no firmada por Philip K. Dick. La narrativa oral chilena es puro género. Monstruos, dioses, ballenas blancas, ciudades perdidas y barcos fantasmas. Que los ciegos no vean ese es otro problema.

Access Code/Literatura menor: ¿Perdon? Y acaso Shakespeare no escribía teleseries, Dickens folletines menores. Moby Dick es una historia machista de aventuras, no la piedra angular de la novelística contemporánea. Ese caracter se lo dio el tiempo. Poe inventó el cuento moderno escribiendo terror y Don Quijote… Perdonen pero cualquier capítulo de Cervantes está más cerca de una aventura de Batman que cualquier novela “artística” publicada en el último tiempo. Nuestro difunto y sacrosanto Bolaño lo entendió. Baradit al parecer también. Da lo mismo escribir best seller, literatura de género o novelas. Lo importante, lo primero y lo último es escribir buenas novelas.

Access Code/Basura: A todos nos gustan las hamburguesas e Ygdrasiles una muy bien preparada. Felicitaciones al cocinero. Baradit da para chef con peso.

Access Code/Pop Control: John Hogdman, editor adjunto de la revista de Libros del New York Times lo dijo en una editorial publicada el 24 de Abril del 2004. Las mejores cinco novelas que he leído en los últimos quince años son cómics. Me atrevo a decir que los mejores cinco libros que he leído en los últimos dos años incluyen historietas, novelas de terror y un par de best sellers. Meto en el saco a 2666, mezcla de novela gráfica sin dibujos, tratado conspirativo y manual de asesinatos en serio. En el saco también meto a Ygdrasil, el primer salto a lo grande a una piscina que llevaba demasiado tiempo seca.

por Francisco Ortega