Isabel 24

El sensor calórico se activó. Los tibios rayos solares de media mañana alcanzaban ya la ventana de Isabel, y las persianas se abrieron delicadamente. Bajo las sábanas, y para protegerse de la luz, la mujer se dio vuelta hacia la pared. Pero de un momento a otro, un zumbido en sus oídos comenzó a molestar su sueño. Un micro despertador alojado en su hipotálamo comenzó a emitir un continuo y agudo sonido, además de una leve vibración. El sistema era bastante sencillo, pues se desactivaba inmediatamente después que la persona portadora abriera los ojos. Salvo que esta vez, el alcohol de la noche anterior Continúa leyendo Isabel 24