Gatos y zombies

Estuvo a punto de volarse los sesos a veinte metros de haber salido a cumplir su última misión. No lo hizo. No podía ser tan débil e imbécil. Tenía que vengarse de una vez, y no le importaba ni un comino la promesa de los mil años de paz. Se los podían meter por donde quisieran.

Las calles estaban vacías y, lo que había sido hermosas carreteras y ordenadas pasos residenciales, se asemejaban a senderos en el medio de un desolado desierto. “Sólo faltaban los pajarracos grandes para hacerlos Continúa leyendo Gatos y zombies

Más Dan Simmons

Hiperion
Siguiendo con Dan Simmons, aquí les va el enlace de su página web. Ahí se dice que hay películas en proyecto. Por mi ojalá. ¿Sólo rumores?, espero que no, ya que necesito una película mejor que las de la saga Star Wars para ver, con eso no quiero decir que los efectos especiales y la historia en algún momento no fue interesante, pero ya no, por lo menos para mi.

El informe 5002

1
Nomnot entró en la cavidad. Los murmullos no tardaron en llenar todo el recinto. Nomnot con su andar pausado hacía que la expectación creciera aún más. Él sabía, como todos los asistentes, que no era usual que se dieran a conocer públicamente informes de carácter histórico investigativo. Al llegar a la tarima central puso ambas manos sobre la pantalla líquida, la cual creció llenando todo el lugar y en su centro un número: Cinco, cero, cero, dos. Nomnot habló: “Amigos y compañeros, me dirijo a ustedes con el motivo de darles a conocer los aspectos más importantes de mi viaje recientemente finalizado. Éste, como dicta nuestro protocolo está individualizado como el Informe 5002. Espero que los siguientes minutos sean para ustedes tan o más importantes de lo que para mí lo han sido”

En ese momento la pantalla comenzó a “bajar” sobre los asistentes y sobre el mismo Nomnot. Así los más de mil asistentes a la audiencia se conectaron a Nomnot y a sus vivencias plasmadas en el informe. Escucharon y vieron…

“Comencé el psicorretorno en la unidad 23 del centro de antropología investigativa el día tercero del cuarto período estelar a los 53.215 lapsos. La búsqueda del sujeto a contactar demoró 200 nanolapsos, la inmersión en la psiquis del espécimen fue en tres niveles hasta el Nivel Violeta. En este nivel, como más de alguno aquí presente debe conocer, realicé una Intraperiférico grado 6, con lo cual el sujeto no sufrió ninguna alteración conductual y menos influencia de ningún tipo. Además, en este nivel, a diferencia de los niveles Azul y Rojo, no se pone en peligro al sujeto ni al investigador, en este caso yo, a quedar indefinidamente a la deriva por causa de una muerte “accidental” del sujeto intervenido.”

“Temporalmente hablando, los ecos temporales del individuo nos llevó a ubicarnos en los albores de la llamada Segunda Era del Capitalismo industrial en el Mundo Base. Importante época, ya que se ubica en plena crisis alimenticia a raíz de numerosas plagas producidas por armas bacteriológicas debido a conflictos de mediana envergadura en el hemisferio norte del planeta. La sociedad humana de ese entonces aún no comenzaba a expandirse fuera del Mundo Base, ya que no contaba con los conocimientos del viaje de Mínima Densidad Atómica y menos el de psi-long-no. Básicamente la vida de los individuos de nuestros albores se basaba en el consumo masivo de bienes y servicios, lo que mantenía a aquella sociedad en un gran letargo evolutivo, obviamente de carácter biológico e intelectual.”

“El estudio lo realicé en pleno periodo de Cambio fase 1ra. Durante el momento histórico antes señalado, ya que este cambio evolutivo empieza a gestionar sus primeros síntomas en esta época y no después como varios de ustedes han estudiado y aseveran. Lo más importante de esto es que el suscitado cambio no fue sólo causado por los hombres y su entorno, sino que hubo interferencia ajena: Los Archaenides.”

Durante unos instantes Nomnot pudo sentir inquietud en la audiencia, cierto temor, asombro, incredulidad, miedo. Se armó de valor y siguió con su informe, lógicamente ya no había marcha atrás.

2

Habían transcurrido unos cinco minutos desde que sonara la señal de aviso que daba inicio a la hora de almuerzo, cuando Javier buscó en su chaqueta la tarjeta de presentación de aquel importante hombre de Alimentos Universal. Quizás llamar y concretar una entrevista no sería tan malo, así por fin dejaría de estar rodeado de antiguallas y libros viejos para tener un buen puesto de ejecutivo y poder por fin casarse con su eterna novia: Antonia. Llamaría de afuera, todos sabían que en el Magisterio los teléfonos estaban intervenidos, y si lo llegaban a descubrir con tanta deuda y malos antecedentes que surgirían de su despido, era seguro que terminaría en menos de una semana en la sala de suicidios del crematorio.

Luego de pagarle al mozo se dirigió como todos los días a su oficina en el piso cuarenta y seis. Así, después de algunos minutos en que se cruzó con la misma gente que conoce en el Magisterio hace más de ocho años y habló las mismas necedades de siempre. Por fin se refugió en su despacho. Tomó su sagrada taza de café instantáneo y planificó idílicos fines de semana en las colonias marinas con Antonia, cuando de pronto pareció todo volverse oscuro y sin sustancia, creyó desmayarse y su taza de café fue a parar bajo el escritorio dejando sus pantalones mojados y humeantes; de pronto se encontró en el baño limpiándose los pantalones. No se explicó como llegó al baño, volvió a su escritorio lentamente y continuó con su trabajo de investigación histórica.

Los pensamientos de Javier se alternaban rítmicamente mientras sus ojos se encontraban fijos en los datos que entregaba la pantalla del ordenador. Desde ahí Javier manejaba toda la información histórica y antropológica del planeta, así también datos astronómicos, físicos y biológicos. Con todo este acceso Javier lograba, luego de tres años y medio de una fuerte capacitación, detectar cualquier conflicto social en el mundo por muy tenue que fuese su gestación, así una vez detectados se podía evitar que éstos fuesen causales de algún problema o crisis en la política de comercio del Magisterio y a su vez causase malestar en la población de la Megamérica.

Nuevamente Javier comenzó a sentirse extraño y experimentó un extraño sueño despierto… vio animales ya extintos como caballos y elefantes, naves de madera surcando el mar el cual podía hasta oler, extrañas aves de plasma y luz que surcaban el cielo. Durante unas décimas de segundo se vio sobre unas cumbres nevadas, miró grandes valles rebosantes de verde y nubes, sintió viento en su rostro… la antigua tierra de sus abuelos… Súbitamente todo se desvaneció con la misma rapidez con que había llegado y la realidad cayó sobre los hombros de Javier. El comunicador del escritorio sonó y el blanco y casi perfecto rostro de una mujer apareció en la pantalla.

–Buenas tardes, ¿hablo con el Señor Javier Moreno, anexo 1699 de históricos cuarenta y siete? –preguntó la bella mujer.

–Con… él, ¿en qué le puedo ayudar? –contestó Javier un poco extrañado, ya que no era corriente que bellezas de ese tipo preguntaran por él ni por nadie.

–Señor Moreno –prosiguió la dama de la pantalla– lo llamo de Alimentos Universal de parte del Gerente de Procesos, ya que desea una entrevista personal con usted el próximo día jueves a las siete cuarenta de la mañana, esta llamada es para confirmar su asistencia, ¿lo confirmo? –En ese instante Javier sintió que toda la ansiedad del mundo se le venía encima y estuvo a punto de sufrir una crisis de pánico, “además” pensó, “la llamada ya deben haberla rastreado y estoy jodido”–. Sí, confirmo la cita para el jueves a las siete cuarenta de la mañana –contestó rápidamente a un volumen de voz que no pusiera en aviso a sus vecinos en la oficina.

–Entonces señor Moreno –terminó por decir la mujer de la pantalla –su cita está confirmada, ah, y no se preocupe ya que esta es una llamada “segura”. Buenas tardes.
exxLa imagen desapareció dejando él logotipo de Alimentos Universal deshaciéndose graciosamente en la pantalla del ordenador de Javier.

3

“Durante los primeros momentos en la mente del sujeto”, continuaba Nomnot, “hice que perdiera un porcentaje de conciencia durante unos momentos, provocándole sueños despierto. Me vi rodeado de sentimientos de la más variada índole, una lucha entre Su persona y la que deseaba mostrar. La inteligencia propia y la adecuada al medio, su soledad, sus temores de todo tipo y características.”

“Quiero hacer un alto en la inteligencia de este individuo, ya que era bastante avanzado a la media de sus similares en el momento de este estudio, lamentablemente este sujeto nunca se percató de ello. Y he ahí la importancia de este homo sapiens en particular, su trabajo era muy similar a lo que yo personalmente realizo junto a muchos de ustedes: historia concreta de la humanidad, lamentablemente los medios que él ocupaba estaban todos, por decirlo de alguna manera, intervenidos. Esto es vital para el informe, ya que la intervención está en tres niveles: Sus superiores, los superiores de estos (que pensaban que nadie mas estaba sobre ellos) y Los Archaenides.”

“Este individuo, el cual se individualiza como Javier Moreno, se encontraba, a pesar de todos los inconvenientes ya mencionados, muy cerca de encontrar la pieza más importante dentro de nuestra historia como especie en ese momento. Fue ahí precisamente ese día (como llamaban ellos a los lapsos horarios de ese entonces) cuando ingresé a su mente y él recibió el llamado. Aquí estoy yo para contar lo que vi y memoricé en mi cerebro de homoevolutiano de cuarta generación.”

4

El día jueves llegó y no había nada que hacer. Javier se encontraba listo y lucía un espléndido traje azul alquilado para entrevistas. Salió muy temprano de su habitación–estar que arrendaba en la torre de profesores 33 y se dirigió lo más rápido posible a su entrevista en un hermoso sedán Indio, lógicamente… alquilado.

Cuando faltaban diez manzanas para el desvío hacia Alimentos Universal y el reloj marcaba las 7:24 am, el comunicador de su automóvil se activó:

–Señor Moreno, habla Miriam Mardones de Alimentos Universal, lo llamo de parte del Gerente de Procesos. Es para avisarle que por favor en la salida 143–A doble hacia su izquierda y espere instrucciones.

Javier no podía dar crédito a lo que estaba oyendo, ¿a tanto llegaba la vigilancia?, ¿era tan cierto lo que las Sectas Cristianas hablaban sobre la marca sobre los hombres y el número de la bestia y cosas similares?, no pudo pensar más cuando el letrero con la salida 143-A se venía hacia él y dobló rápidamente donde le había dicho la voz de la mujer, a estas alturas del cuento ya no tenía mucho que perder así que ni siquiera se lo cuestionó. Había un letrero de color verde, siguió derecho a menor velocidad por la calle, habían pasado 2 minutos y todavía no sonaba el comunicador y ya el reloj marcaba las 7:31 am… 7:32 am… 7:33 am… 7:34 am… El comunicador chistó:

–Señor Moreno, habla Miriam Mardones de Alimentos Universal, por favor detenga el automóvil.

El coche se detuvo y Javier miró en todas las direcciones, 7:35 am. Por el costado derecho del automóvil aparecieron tres hombres muy bien vestidos y con maletines de ejecutivos y se acercaban a donde estaba Javier estacionado. En ese momento, una mujer salió de edificio que daba a la calle a su izquierda y uno de los tres ejecutivos se dirigió rápidamente hacia la mujer. Javier atónito observó cómo el hombre sacaba un arma de su bolsillo y disparaba contra la mujer. Presa del pánico Javier quiso poner en marcha el automóvil, no arrancaba… desesperación, ahogo, oscuridad. Lo último que vio fue un vapor saliendo del aire acondicionado, estaba perdido en los brazos del destino.

Un aroma similar al azufre fue lo primero que percibió Javier al despertar. Una joven mujer, no muy atractiva, vestida con un delantal similar al de un dentista le dio un vaso con un líquido de color ámbar.

–Bébalo –le dijo–, le aseguro que se sentirá mejor–. Javier probó el amargo líquido y al cabo de un instante pareció recobrar toda su movilidad. Lo último que recordaba era el auto y haberse estacionado, luego todo era una nube densa y confusa.

–¿Qué ha… go a… quí? –preguntó casi sin saber como salieron las palabras de su boca.– ¿A… ca… so tuve un ac… ciden… te?.

–No, nada de eso –le contestó pausada y amablemente la mujer, mientras se arreglaba su morena cabellera, la cual Javier parecía ver como una sucesión de imágenes.

–¿Dón… de e… stoy? –la mujer sólo lo miró cordialmente, Javier observó a su alrededor, una pieza enorme y de una gran claridad. Él se encontraba sobre un cómodo sillón blanco que casi parecía adaptarse a sus formas.

Una puerta pareció formarse en la muralla delante de él, la mujer fue hasta ella y se retiró de la habitación. Antes que pudiese decir algo, nuevamente la puerta se abrió saliendo una figura de ese oscuro rectángulo.

La figura se acercó lentamente hacia Javier, sonriendo y saludándolo. Poco a poco sus rasgos comenzaron a hacerse más nítidos. Frente a sus ojos estaba parado y sonriendo una persona muy conocida por Javier… él mismo.

5

“El sujeto sufrió tres crisis neurosensoriales, durante la segunda crisis sus signos vitales casi llegaron al estado-1, con lo cual estuve muy cerca de abortar la misión. Todavía me pregunto como no perdí la razón con él, pero es mejor continuar…

Nomnot miró a su alrededor volviendo a sentir la urgencia de información que los otros reclamaban con ansiedad. “Desde mi perspectiva pude anotar algunos datos de movimiento vectorial, térmicos y de presión atmosférica. Con lo que luego de analizar después de mi arribo, los cálculos demuestran que el sujeto fue llevado fuera de Mundo Base a su satélite Luna. En ella fue conducido cerca del Ecuador de esta y llevado luego a una profundidad de 6.1 manns”.

“El individuo Javier fue manipulado por cinco entes homofórmicos, no humanos. Y he aquí lo inquietante: No pude establecer ningún tipo de vinculo sensorial con estos cinco, a diferencia de los otros que ayudaron a llevar a este sujeto a su destino, que eran humanos, sí, pero sin ningún tipo de libre albedrío o autocontrol ya que eran manipulados”.

Nomnot dejó pasar algunos momentos. “Manipulados por seres como esos cinco, ¡estaban totalmente bloqueados a mis ondas!, a todas, como si las conocieran como si supieran que yo me encontraba ahí cerca de ellos. Eran sin lugar a dudas tecnológicamente muy avanzados, tanto o más que nosotros mismos ahora. ¿Qué hacían ahí?, yo creo, y al igual que la mayoría de ustedes en este momento, que ellos son los tan buscados Archaenides, los causantes de todos los cambios en el Mundo Base, y después del gran cambio estelar. Hermanos míos son Ellos.”

“Ahora bien” –continuó nuevamente Nomnot un poco más ansioso– “¿Cuál era la razón para llevar a este sujeto a ese lugar? Bueno en la mente del sujeto intervenido encontré varios recuerdos de datos referentes a sucesos históricos ocurridos durante la historia humana en el Mundo Base. Desde los albores de ella hasta su presente inmediato. Con esto, nuestro sujeto en estudio, hizo una clasificación de todos los sucesos ocurridos en el planeta desde los de menor importancia a los de mayor, en lo concerniente a su influencia en la evolución para los humanos en el mundo base. Esto lo llevó a una ecuación muy similar a nuestros algoritmos de Trong llegando sin darse cuenta a la misma conclusión que nosotros ya llegamos hace unos Lapsos: Las enfermedades, plagas, epidemias, conflictos políticos, guerras, desastres naturales, cambios geológicos, etc., han sido causados y manipulados por los Archaenides. Ajenos a la especie humana, pero tan vinculados a ellos por vía de creencias sociales, religiones o mitos. Con fines desconocidos para nosotros, pero intrínsecos a los mismos Archaenides, y ese descubrimiento, ellos no lo podían permitir.”

6

Javier mientras trataba de hablar sentía dentro de su mente un letargo casi de muerte y al mismo tiempo una especie de grito que salía tras ese letargo. Una sensación de irrealidad se apoderó de él, todo parecía una terrible pesadilla de la cual aun no lograba despertarse, y aquello no era lo peor, nunca jamás se había encontrado y sentido tan solo ni abandonado. “Si sólo estuviera con Antonia”, alcanzó a pensar antes que la voz del hombre con su figura lo sacara de su ensoñación.

–Javier Antonio Moreno, ¿me oye? –preguntó el Ser.

–Sí, ¿pero qué mierda ocurre, por qué es igual a mí? –las palabras parecieron salir solas de la boca de Javier.

–Ve señor Moreno, la señorita le dijo la verdad cuando le dio a beber el jarabe, sobre su pregunta primero tengo yo que hacerle una. ¿Qué investigaciones hacía aparte de hacer su trabajo? –Javier se incorporó un poco en su cómodo sillón, por un instante pensó que todo podía ser algún tipo de evaluación, o una macabra broma del Magisterio antes de despedirlo.

–¿Es usted un clon mío, por qué me doparon, es un disfraz? –Javier volvió a titubear, ¿era todo esto real que pasaba con su cabeza, que tenía que ver en esto las ecuaciones…?–. Ninguna, sólo las que se me ordenaban –las palabras brotaron solas nuevamente.

–Clon, clic, clan… caca. Nada de eso señor Moreno. Usted miente, y lo sabe tan bien como el parásito que lleva alojado dentro de su cabeza hace algunas horas –el ser acercaba su rostro lentamente hacia la paralizada cara de Javier–. Sí, usted y todo lo que existe en su mundo está hecho de eso… caca, material de ensamble y fibra conductiva de Mismolodealamina. Carne, tejido llámelo como desee. Material tan inerte como la tela de su sillón o el gas que al brillar le da luz a esta habitación, que sin nosotros no podría funcionar como lo está haciendo ahora, ¿ve? –Javier lo observó incrédulo–. Ahora –prosiguió el Ser–, en un momento pensamos en que usted podría unirse a nosotros dada su “excepcional inteligencia” –rió– pero debido a estos lamentables acontecimientos, me refiero al parásito alojado en su cerebro, nos vemos en la obligación de tomar otras

medidas.
exxJavier entendió, Nomnot también entendió, este le entregó un impulso neural a Javier para poder salir del adormecimiento y atacar al Vínculo. Trató de darle un golpe de puño, pero antes de que el brazo llegara siquiera a la mitad de su recorrido, del sillón brotaron tentáculos que lo aprisionaron fuertemente. No, no era una broma, había dolor mucho dolor. Silencio y más oscuridad.

6.a

Diálogo ocurrido en 3.47 segundos entre Javier y su “huésped” Nomnot:

–¿Quién eres?

–Soy Nomnot, no temas.

–Algo anda mal aquí y necesito que alguien me explique amistosamente esto.

–Sólo estoy en tu mente por vía psíquica, estoy muy lejos y no creo que comprendas el cómo y el por qué.

–¿Que pasará conmigo?

–No lo sé, ellos me tienen atrapado también dentro de tu mente. Saben todo sobre tus investigaciones y conclusiones de los que alteran la historia.

–¡Son ellos!, durante un momento lo pensé.

–Me di cuenta, Javier lo que va a pasar ahora no creo que sea bueno y estoy tomando las prioridades para ese evento.

–Muerte.

–Puede ser, o quizás algo peor.

–Duele mucho…

–Así es, no dudes en buscarme…

7

El Ser tocó a Javier en la cabeza y este despertó súbitamente. Instintivamente trato de sajarse, pero dejó de hacerlo cuando su mente recordó la conversación.

–Esto es una trampa ¿verdad?, me trajeron engañado y ahora me van a hacer decir cosas que son falsas.

–Falsas no –contestó el Ser–. A quien cree que engaña, señor, nosotros sabemos lo que hizo con la información histórica. Y eso no es bueno para nuestro proyecto, sobretodo en manos de una criatura un poco más lúcida que las demás. Y para terminar no lo vamos a volver a interrogar ni a borrarle su memoria junto con el parásito. Será reestructurado.

La pregunta que hizo Javier a continuación no estuvo de más, el Ser sonrió irónicamente, y junto a otros cuatro lo llevaron a una sala en que había una camilla metálica. Lo pusieron en ella y empezó a sonar un leve zumbido que iba aumentado de intensidad junto con el dolor general que experimentaba Javier.

–¿Cómo cree usted que el planeta puede abastecerse de carne animal para alimentación, si ya con el exceso de población, las guerras y los territorios contaminados ya no hay donde puedan estos existir? Nosotros la producimos, Javier, como los hemos producido a ustedes, pero la materia prima se agota y por eso su cuerpo será reestructurado y su material nos brindará nueva materia prima para fines alimenticios. ¿O creía que el nombre de Alimentos Universal es sólo fachada?

Algunos días después un camión con las siglas A.U. a eso de las seis de la tarde llegó con su cargamento de 1500 gallinas para faenación industrial a la bodega de distribución en Montevideo; las aves al ser descargadas gritaron y cacarearon pavorosamente antes de ser electrificadas. Trescientas de ellas habían sido alguna vez Javier Moreno.

Se abrieron pasadizos en la mente de Javier y pudo contemplar el rostro de Nomnot. Ambos corrieron por un bosque de árboles tupidos hasta un claro con un cielo libre de estrellas, pero que brillaba aun con la ausencia de sol. Nomnot tomó firmemente las manos de Javier y se miraron a los ojos más allá de cualquier límite físico o temporal.

–Esto es un pacto para nuestra salvación y alianza –recitó Nomnot.

–Y yo lo acepto –contestó Javier, quedando entrelazados por los senderos de tiempo y espacio. A su alrededor brotaron muchos Javieres y Noms llenando el claro, hasta que en un momento dado Nomnot entró en Javier y Javier en Nomnot. El nuevo ser creado por su unión voló hacia el cielo sin estrellas.

Al terminar el Informe Nomnot dio gracias a la fuente de la vida y a los suyos por escucharlo, plegó sus enormes alas y se elevó hacia su hogar rumbo a las nubes. El viaje, la toma de datos y el escape no contado en la asamblea lo habían dejado exhausto. Ahora su deber era organizar la nueva misión que había jurado junto a su “huésped”, buscar aliados y un lugar seguro donde esconderse. También buscar un nuevo nombre.

Epílogo.

No pasó mucho tiempo hasta que un coterráneo de Nomnot, un tal Gionot, llegó a leer otro informe histórico. Este también tenía el número 5002. Según se dijo el antiguo informe 5002 había sido una farsa lamentable y su perpetrador había sido exiliado bajo las mas estrictas normas de los clanes.

Nomnot muy bien custodiado por sus nuevos aliados en el público rió para sus adentros y oyó aquel intervenido, idiota y poco veraz informe. Por ahora tenía algunos momentos antes de ir a la nueva y muy custodiada unidad de Retorno Completo para viajar por el tiempo. Ahora muy atrás, más atrás de lo que nadie pudiese creer y encontrar el comienzo de los Archaenides para destruirlos, luchar contra ellos o simplemente fastidiarlos hasta el fin del tiempo. Ya no como Nomnot, sino con su nuevo nombre, uno que le aconsejo Javier o Javhé como se hacía nombrar ahora. Siete letras: Lucifer.

2005, Armando Rosselot.

Las Esferas

por Armando Rosselot

A Frank Jackson le costó casi treinta años de su vida realizar su sueño de niño. La súbita muerte de su padre y los costos de las deudas que éste dejó como herencia, causaron que él a sus 21 años con su flamante esposa Cristie, oriundos de la ciudad de Bristol, en Inglaterra, emigraran donde su único familiar vivo en el mundo a fines de 1913: su primo Jean en la ciudad de Lyon, en Francia.

En esta ciudad Frank y su esposa hicieron muy buenas amistades con un matrimonio de ascendencia Judía, los Goldberg. Se juntaban casi todos los días después del trabajo a hablar de ciencia y astrología hasta altas horas de la madrugada mientras las mujeres zurcían y preparaban deliciosos bocadillos; era la “Belle Epoque”.

Todo eso terminó el 28 de junio de 1914: había comenzado la guerra. El 3 de agosto Alemania le declaraba la guerra a Francia, y como ya se sentía francés fue al frente con su primo Jean. De más está decir que su despedida fue triste y a sus amigos, los Goldberg, no los vió mas; viajaron a París donde otros familiares.

Su permanencia en los campos de batalla fue bastante corta, ya que a sólo cinco meses de estar en el frente fue alcanzado por la detonación de una bala de cañón que estalló a cinco metros de donde se encontraba, justo en el momento que salía de la trinchera a buscar agua. Quedó completamente sordo.

Al cabo de unos meses en el hospital se percató que podía realizar cálculos matemáticos bastante complejos, tanto o más difíciles que los que les tocó hacer a sus alumnos en la universidad, sin lápiz ni papel y a una velocidad asombrosa. Asimismo se dio cuenta que su memoria había mejorado infinitamente. La vida siguió su curso y Cristie comenzó a mostrar su vientre abultado. Frank esperaba que su hijo naciera antes de navidad.

No nació. El parto se adelantó catorce días y la fatalidad hizo que justamente ese día ni las parteras ni los médicos, que se encontraban en una emergencia, pudiesen socorrerla. El niño venía con el cordón umbilical enrollado al cuello y murió antes de poder ver la luz. Para poder sacar del vientre al malogrado niño se usaron instrumentos mal lavados y no esterilizados, y debido a ello Cristie murió de una septicemia generalizada en menos de una semana.

Frank pasó esa navidad solo y en desgracia, y se prometió no permitir nunca más el sufrimiento en el mundo, no porque fuese navidad, sino porque el hombre no merecía tanta muerte, destrucción y tristeza sin algo de magia y felicidad a cambio. Se refugió en sus estudios y libros, y al cabo de un año le llegó la noticia que su primo Jean había perecido en el frente ruso víctima del gas mostaza. La entonces viuda de su primo se propinó un balazo en la cabeza dejando a Frank sin conocidos, y con todas las posesiones de su primo como único heredero.

El afán de Frank por olvidar toda su tragedia hizo que vendiera casi la totalidad de lo heredado y se zambullera de cabeza a hacer algo por lo que se había prometido. La guerra no debía repetirse, y como devoto creyente que era, ya tenía una idea de lo que podría hacer. Luego de unos meses viajó a Finlandia, que ya no estaba en manos de los alemanes, y se radicó en la ciudad de Turku. Trabajó varios años en la universidad de la ciudad como ayudante de un académico, corrigiendo pruebas de física y matemáticas, ya que debido a su sordera no podía hacer clases. Trabajó también, la mayor parte del tiempo, en su proyecto secreto. Compró una pequeña cabaña en las estepas algo más al sur a pocos kilómetros de la costa, y ahí se dedicó a buscar renos.

A mediados de 1944 estaba todo listo, había comenzado otra guerra y Frank no deseaba perder más tiempo. Varias veces habían aparecido soldados alemanes a hacerle preguntas, intrigados por lo que la gente de los alrededores contaban sobre él. Su sordera lo había ayudado mucho en todas esas “visitas”, al igual que su nacionalidad finlandesa otorgada por el gobierno de ese país por su ayuda en materia académica y sus ensayos matemáticos.

Los renos estaban ya bien adiestrados gracias a un granjero que lo ayudó durante muchos años. La máquina también se encontraba a punto. Antes de partir en su primer vuelo de prueba, Frank se miró en el espejo, rió de buena gana al ver su abultada figura y su gran barba blanca. Salió de la cabaña y se dirigió a la máquina, que lucia una espléndida apariencia de trineo de la zona. Se sentó en él y activó la palanca maestra, con lo que el motor inductivo comenzó a operar. Los renos y el carro fueron rodeados por esferas de color; el reno que iba a la punta llevaba el control sobre los otros seis y quedó dentro de una esfera roja, al igual que el carro de control, el cual manejaba por ondas electromagnéticas. El día de la prueba había llegado.

El carro cápsula y los siete renos se elevaron suavemente en la gélida noche; las esferas de diferentes colores hacían que más que un vehículo pareciera una guirnalda voladora o un árbol de navidad volador.

Frank ajustó la bitácora de vuelo en aproximadamente 18 horas, que era lo que había calculado se iba a demorar. Esta demora más que al viaje y desplazamiento se debía al tiempo que ocuparía el procesador de abordo para repartir los presentes en todos los hogares del mundo creyente.

Desde su perspectiva la “realidad” tomó otro prisma. Como bien sabía, dentro de las esferas se encontraba en un espacio fuera del tiempo lineal planetario. Ajustó el cronómetro y el viaje comenzó su recorrido; en el exterior pensó, sólo lo confundirían con algunas estrellas de colores un poco más brillantes… Ahí estuvo el problema.

La noche del 4 de noviembre de 1944 Frank y sus renos fueron avistados por tres cazas alemanes de la Luftwaffe. Frank no los oyó, y su error fue tratar de jugar con ellos que sin previo aviso, llamándose aviso tomar posición de ataque, dispararon varias ráfagas de metralla sobre él y los renos, ocasionando espanto y terror en los animales que aún que se encontraban seguros dentro de las esferas, huyendo descontroladamente en varias direcciones dentro de éstas, dejando el trineo y cápsula sin impulso ni control.

Frank cayó unos dos mil pies sobre el mar Báltico, quedando encerrado en la esfera hasta que la temperatura del mar lo congeló, cuando la energía de la cápsula se agotó. No pudo hacer nada por su vida ni menos por todas las que vendrían después, y así su sueños de amor y paz se congelaron junto a su trineo y su traje rojo. Los renos viajaron durante muchos años, y aún lo hacen buscando desesperadamente a su dueño. Por ahí andan como esferas luminosas por el cielo, esas extrañas esferas que tanto los alemanes como los aliados avistaron durante lo que quedó de la guerra y que siguen viéndose hasta nuestros días en todo el mundo. Están perdidos y ahora sólo desean ser liberados, para correr y saltar ágilmente por los campos blancos de su natal Finlandia.

FIN

por Armando Rosselot

Padme: Mujer de Verdad

por Armando Rosselot

¿Que puedo decir de La Venganza del Sith que ya no se haya dicho? La verdad, que sí me gusto y más que por su despliegue de efectos y batallas espaciales de space opera fue la incorporación de un elemento muy importante en el cine y que hasta ahora esta saga no la había demostrado (sólo un poco en el Episodio V, que no fue precisamente dirigida por George Lucas) que es internarse un poco en el alma de los personajes, y al ser la más oscura de la nueva trilogía ayudó en ese cometido, esto indudablemente me pareció un gran acierto de Lucas para revindicarse aunque sea un poco. También disfruté al ver como cerró las dos trilogías inteligentemente uniéndolas esta vez en torno a la figura de Darth Vader, y no precisamente de los Jedis.

Pero lo que más me llamó la atención de esta entrega es la figura de Padmé Amidala interpretada por la hermosa Natalie Portman, por primera vez en lo que a mí respecta en esta saga, veo a una mujer de verdad, de carne y hueso, deseada, en conflicto y sufriendo (no tomo en cuenta a Leia en El Imperio Contraataca, ya que nunca me ha gustado mucho como actriz Carrie Fisher) se me hizo el único personaje REAL de la historia, sin quitarle méritos a algunos otros, aunque Christenssen estuvo muy bien en la parte final de la película. Para mí la mejor de las seis no sólo por su despliegue de efectos especiales, personajes e historia, y obviando los típicos errores de continuidad y guión de esta saga, sino porque me hizo soñar una vez más al igual que aquella muy pero muy lejana navidad de 1977 y eso, no tiene precio.

por Armando Rosselot

Por la Tarde los Niños se Aburren

por Armando Rosselot

1

El corredor era blanco y las puertas estaban ansiosas de ser abiertas. La niña entró en la que la joven mujer señalaba y trató de olvidar a mamá, la cual por cada paso que daba era más distante y de rasgos extraños. En la pieza oyó unos murmullos en la habitación continua, buscó la puerta que sabía que comunicaba a las dos habitaciones, giró el picaporte. Adentro de la pieza jugaban muchos niños, mas de los que nunca había visto y se reían de ella y de su ropa, la señorita que la llevó a la habitación de al lado no estaba, tampoco la otra habitación, solo existía el miedo y las ganas de correr…

–¡Mamáaaaa!
–Quédate tranquila tesoro mío– era mamá– te quedaste dormida y siempre que te duermes en el auto sueñas tonterías.
–Sí. Tengo sed
–No te preocupes Maribel, ya vamos a llegar –contestó mamá– olía tan bien y su voz siempre la hacía estar mejor, “mamá te quiero” pensó.

Maribel miró por la ventana del coche, abajo a casi quinientos metros bajo la autopista se veían los parques y los grandes edificios de los cuales siempre le hablaba mamá y que tanto miraba en los paneles interactivos, “mamá tiene que viajar y necesita ir tranquila, por eso me lleva a la guardería” pensó.

–Mamá, ¿por qué no me llevas?
–Amor, tu sabes que fuera de la ciudad no se puede viajar con niños, así es la ley.
–Ahá, bueno.

A la derecha de la vía se divisó el gran edificio municipal de guarderías con sus parques y estatuas de héroes infantiles de quince metros, siguieron por el camino hasta que las señales holográficas los hicieron llegar a la recepción privada que aguardaba por ellos. Una mujer de delantal celeste los esperaba.

–Buenas días señora, pensábamos que llegarían mas temprano –habló la mujer del delantal–, hola niña linda ¿cómo estás?
–Sí, lo que sucede es que solo voy a ir al CRIAT y estaré de vuelta antes de las seis.
–¡Oh, ya veo! –fue la gentil respuesta de la señora de celeste.

Luego que mamá firmara algunos documentos, hablara a solas con la señorita de celeste y besara a Maribel en la frente se fue, y Maribel estaba por primera vez en su vida sin la compañía o la cercanía de mamá para cualquier problema o capricho, pero extrañamente a lo que siempre creyó no existía temor ni sensación de soledad, tomó la mano de la señorita de celeste y se dejó llevar.

El reloj de pulsera de Maribel ya había tocado su pegajosa melodía ya tres veces desde la llegada, “una hora y media” pensó. Se encontraba en una amplia sala amarilla con sillas pegadas a las paredes y flores en su centro, una veintena de juguetes de todo tipo, y una mesa baja a un costado. Ahí de rodillas con los codos sobre la mesa estaba Maribel haciendo rodar la cabeza de pinocho sin nariz de su mano izquierda a la derecha una y otra vez.

–¡Señorita! –exclamó Maribel– ¿No hay nada mas que hacer aquí?, sabe estoy un poco aburrida, ¿donde están los otros niños?
–Tienes que esperar un momento –contestó la señorita de celeste–, ellos están en otras actividades. Cuando terminen, y eso va a ser muy luego, te llevarán donde se encuentran, ¿ya?

Pasaron algunos minutos y la puerta se abrió rápidamente, entrando en la sala una mujer gruesa y de delantal gris, miró a la señorita de celeste y luego a Maribel –tú debes ser Maribel, ven niña dame la mano, hay varios amiguitos que te están esperando.

2

–¡Hola! –saludó Maribel alegremente, luego que la señora de verde la dejara en esta nueva habitación junto a otros niños. Ninguno de los cuatro niños se volvió a contestar el saludo.

A Maribel no parecía extrañarle tanto, en sus siete años de vida muy pocas veces había salido de casa con mamá a jugar con otros de su edad, y siempre eran tan poco alegres y juguetones. Se dirigió a las mesas donde tres niños armaban rompecabezas.

–¡Hola me llamo Maribel! ¿Y ustedes? –de una vez quiso romper el hielo. Nada.
–¿Acaso no me van a contestar o es que no tienen lengua o son tontos? –volvió a preguntar.
–Hola soy Carlo K, ¿cómo estás? –contestó el niño sobre la cama azul que estaba al lado de una ventana al fondo de la sala–, ¿por qué tanto escándalo?, no ves que esos tres no son capaces de armar ese simple rompecabezas, además yo no soy tonto. Maribel rió al ver la cara de asombro de los otros niños y el pijama del que decía llamarse Carlo K.
–Amigos, yo ya le dije mi nombre. Les toca a ustedes.
–Hola, yo soy Franco S.

Los otros niños solo levantaron la mano en señal de saludo.

–Hola a todos –contestó amablemente Maribel.
La niña se sentó en la única silla desocupada junto a la mesa de rompecabezas, los miró y se volvió hacia el niño de la cama.
–Oye tú, ¿por qué estás en pijamas y en esa cama, acaso te pasa algo, por que no es hora de dormir?

Carlo K estudió la voz y mirada de la nueva niña.

–No voy a dormir ni me pasa nada –contestó imperativamente, sólo estoy aquí por que la dama de gris me dijo que era lo mejor para mí–, echó un vistazo a los otros niños, seguían tratando de armar el rompecabezas de los gatos–. A veces es mejor así, pues por la ventana puedo ver todo lo que sucede… afuera.
–Él es el que mira –dijo Franco S entregándole una pieza a la niña nueva–. ¿Sabes donde puede ir?
–Es el ojo y un pedazo de cara, va en la cabeza es obvio ¿no? –Maribel puso la pieza y subió a la cama de Carlo K., miró por la ventana. Afuera no había nada para ver, solo dos calles sin salida y un edificio blanco. No entendía que era lo tan interesante que este niño raro podía ver.
–Eres un idiota, voy a llamar a la señora de gris –masculló Maribel. Los otros niños al escucharla se levantaron de la mesa y se interpusieron entre el comunicador y ella.
–Vas a jugar con nosotros –le ordenó uno de los niños.
–¡Alto! , si quiere irse la “preciosa lindura” déjenla, a mí no me a ofendido, ¿a ustedes sí? –fue la respuesta de Carlo K.

A la orden de Franco S, Maribel notó la diferencia de como Carlo K. la miró a ella con respecto a los demás niños, y la mirada de los niños hacia su persona. Esa mirada y lo de “lindura” le recordó los primeros años afuera de ciudad Soa.

–¿Me viste llegar por la ventana, no es cierto?
–Sí, sabía que eras tú.
–¿Cómo?
–Tú ya me conociste
–Pero yo ya no soy la niña pequeñita que no hablaba, descubrí algo. Ahora.
–Debes decirle a la señora de gris.
–No quiero. Y tú sabes por qué y ellos también van a saber, creo que deberían tener miedo, estoy aburrida y mamá llegará en unas cuantas horas más. Además tengo hambre, y ese con cara de triángulo que me mira tanto debería lanzarse por la ventana–. Nadie dijo una palabra mas, la señora de gris abrió la puerta.
–Maribel te traje leche
–Gracias señora–, fue la amable respuesta de Maribel sin quitar la vista de los niños y Carlo K.
–¿Y no hay leche para ellos? –preguntó–, la señora de gris alegremente le contestó que ellos ya habían tomado leche hace un momento. Maribel corrió por toda la pieza saltando y riendo, salió al corredor, su risa llenó los silenciosos pasillos del décimo piso de la Guardería Infantil, llegó a la pieza nuevamente y empezó a gritar: Ya sé, ya sé, ya sé… y ahora ¿con quien voy a Jugar?

Carlo K trató de salir por la puerta que Maribel cerró repentina y rápidamente, al salir de la camilla Maribel notó las heridas de Carlo K en sus brazos y piernas…” eso no era un pijama” pensó. Tomó a Carlo K de sus manos, mientras
la señora de gris dejaba a los demás niños en una esquina y se dirigía hacia ella.

–Dime, ¿qué es esto en tu cuerpo, es lo que yo creo, si o no? Sintió los fuertes brazos de la señora de gris en sus hombros, la respuesta llegó clara y punzante.

3

Eran las seis con tres minutos de la tarde cuando el auto de mamá tomó el carril de entrada del complejo donde estaba Maribel. Todo parecía normal salvo algunas luces centellantes que brotaban de algunos pisos del edificio, las cuales mamá no dio mayor importancia y dos carros limpiadores al borde de la construcción. Al estacionar el automóvil la señorita de celeste salió rápidamente a recibirla

–Por fin llegó señora, traté de comunicarme con usted varias veces, pero me dijeron que ya se había retirado– dijo agitadamente la señorita de celeste.
–Así es –contestó mamá– la verdad que terminé antes y el viaje de vuelta fue algo lento debido a unos animales que se escaparon camino a Ciudad Soa y…
–Su hija… –prosiguió la señorita de celeste antes que mamá pudiese terminar– llévesela, por favor rápido… está causando muchos problemas y no hay manera de detenerla…

Mamá corrió hacia la entrada quedando detenida por dos señoras de rojo.

–Déjenla, es la mamá de la niña –ordenó la señorita de celeste. Ambas mujeres soltaron a mamá.

Maribel apareció sonriente por la puerta del ascensor principal junto a dos señoras de rojo, una de verde y una caja. La señora de verde se adelanto quedando frente a frente con mamá.

–Señora, el proceso de voz de mando al parecer entró en etapa de adaptación, usted deb… –Maribel con un suave gesto hizo que la señora de verde dejara de hablar y se corriera a un lado.
–Hola mamá –habló–, traje un amigo y se llama Carlo K.
–Hola mi amor –contestó mamá–. ¿Dónde está?
–En la caja, y sabes… es de juguete, como todos los que están aquí. No son personas como yo y todos tienen los ojos del mismo color azul, imagínate son tan tontos que hice que se lanzaran tres por la ventana. Hacen todo lo que yo quiero.

Mamá lentamente se recuperó y comenzó a mirar a su alrededor mientras Maribel seguía contando sus peripecias, se percató que a algunos de los androides de rojo le faltaban dedos a otros un ojo, una mano, tenían clavados diferentes objetos en su cuerpo, y la androide de verde le faltaba el pecho izquierdo

–¡Cómo es posible que haya sucedido esto! –gritó–. ¡Voy a quejarme formalmente a la CRIAT!, y usted –miró al androide celeste–, es el responsable y lo van a rearmar y reprogramar.
–Lo que usted diga maestra –contestaron todos los androides al unísono, mientras

Maribel empujaba enérgicamente la caja hacia la salida.
Luego, en el auto, el silencio se hizo insoportable hasta que Maribel habló:

–Mamá ¿estás muy enojada?
–Primero señorita, ¿quien le permitió subir esa caja al auto con quizás que artefacto dentro?, al llegar a casa lo devolveremos a la CRIAT.
–No es cualquier artefacto es… o era… mi Perro P2 . “Samcito”, ¿te acuerdas?, lo reconocí cuando me dijo “preciosa lindura” como tú le enseñaste, al parecer no lo arreglaron bien…, ¿podríamos hacer que lo hicieran perro-que-habla otra vez?
–Maribel cuando lleguemos hablaremos con calma, además tengo que llevarme esa caja, fue un error que sucediera esto, no nos podemos equivocar así–, contestó tajantemente mamá mientras abría la ventana del automóvil haciendo que su cabello se desordenara y le corriera los lentes de sol .

Maribel no supo que contestar cuando un miedo enorme se le abalanzó sobre ella “mamá tiene los ojos igual a ellos” pensó, abrió la guantera para buscar algo y pensar en otra cosa, ahí encontró un libro sellado sobre su libro de cuentos, el cual no estaba cuando salieron de casa. En el se leían las siglas CRIAT, mas abajo su significado: Centro de reprogramación integral para androides terraformadores de quinta generación. Había visto muchos libros de esos en su casa y nunca se percató de su real significado hasta ahora.
Las lágrimas empezaron a brotar de sus ojos haciendo cada vez más difícil ver y decir alguna palabra. Mamá la miraba fijamente sin decir nada.

–Mamá por favor háblame… –no hubo respuesta.
–Mamá ¿qué pasa? –tampoco.
–A….an…androide detente –su voz sonó diferente.

En ese instante el automóvil guiado por mamá, más bien por el androide destinado a cuidado, crianza y educación de embriones humanos para el poblamiento general del planeta Maya6, modelo Mater/027 se detuvo. Por primera vez el androide de cubierta biológica escuchó y obedeció la voz de mando para la cual fue programado hace ya 800 años.

–Llévame donde los otros como yo –ordenó Maribel en tono imperativo con la garganta aun apretada y los labios pegajosos.
–Sí, cómo usted diga –contestó el androide.

Maribel supo en ese momento que hacía ahí, miró por la ventana, así el paisaje que siempre había visto cambio de significado, de aroma y hasta de color, quiso abrazar a su mamá pero ella ya se había ido. Ahí atrás estaba su mascota de muchos años medio trasformado en niño o algo semejante. Haría que lo dejaran tal como era antes de que se descompusiera y trataría de jugar con él algún día. Por ahora el androide mamá le explicaría muchas cosas, nuevamente todo comenzó a nublarse, “lástima” pensó con los ojos ahogados en lágrimas, ya que ahora se venían muchas pero muchas mas tardes aburridas en su existencia, esa , que recién acababa de comenzar.

por Armando Rosselot