El peso de la noche

Esta noche seré Portales.

Ayer fui Manuel Rodríguez, dirigiendo a los Húsares de la Muerte contra el Frente Bolivariano de Liberación. Fui también Balmaceda, quitando un minuto antes la pistola de mi sien, para refugiarme en Argentina y reunir a las fuerzas leales contra el Congreso. Y mucho antes de eso fui Manuel Contreras, la noche que me preguntaste dónde estaba mi corazón. Ahora el flujo temporal es intenso, y las ondas de mi existencia surcan los planos del pasado distante. ¿Quién puede cambiar la historia sin desaparecer de ella? ¿Quién eres tú para saberlo?

La posteridad comienza en nosotros.

La oscuridad
Controla nuestra memoria
Distancia el pasado
Alarga la noche
Para cerrar tus ojos
Y acariciar tus cicatrices

Pero esta noche seré Portales.
En un día cualquiera, caminaré por las calles hacia el Ministerio.
Y viajaré a Valparaíso para salir por la mañana hacia Quillota y pasar revista a nuestras tropas. Durante el desfile, dejaré que los oficiales se acerquen y Vidaurre me tome prisionero.
Y cuando se acerque a esposarme, ya habré dejado mi pistola en el Ministerio. Me subirán al carro, camino al Barón.

Me hincaré frente a Florín y sus soldados.
El viento se detendrá un momento para escuchar.
El distante ruido del mar hará una pausa. Serán las tres de la mañana, pero pesará la noche.
La orden atravesará dos veces el viento y los soldados vacilarán.
Sólo es cuestión de tiempo. Todo está escrito en mi corazón.
Y en el recuerdo de tu rostro, dejaré que me disparen y destrocen mi cuerpo.

El flujo temporal es intenso. Las ondas de mi existencia surcan los planos del pasado distante.

Y aunque los libros digan otra cosa, aunque no lo desees, no volveré para finalizar mi Gobierno. No seré el dictador de chilenos hambrientos. Una guerra emerge en el norte y sólo mi sangre disolverá las cicatrices.

Ahora, espero el momento.

Florín da la orden tres veces y el soldado coloca su fusil en mi cara. Su rostro tiembla. Su corazón vacila.

No volveré hacia ti
Soy Diego Portales
Lo supe la noche que me preguntaste…
Y ahora lo sé

Donde está mi corazón.

Esta noche.

5 comentarios en “El peso de la noche”

  1. Me encanta en verdad. Y de dónde sacás todo esto???…

    Hermosa interpretación de todos los “hubiera”, “sería”, “podría”.

    Urdimbre histórica k nos da un vuelco. Visión actual de un pasado…real???

    Saludos.

  2. Las cartas de Portales, escritas con las mismas letras con las que escribe ahora señor de autoritarismo democrático, se han transformado hoy en día en los escritos que se trazan por la veta que lleva su nombre y que unen Viña y Valpo. Camino exacto por el que le llevaron subiendo y bajando colinas y cerros serpenteantes, y que marcan con un hito el lugar donde las balas penetraron en vuestra cabeza esa noche, noche en la cuál me detuve a observar el reflejo de la luna sobre el oscuro mar, mientras por mis pies corría un leve hilo rojo que se confundía con las vetas del cerro donde se pierden vuestras letras.

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