Majinga Zetto

“…se abrió el patio de honor de la escuela militar y salió algo enorme!!! Nunca lo había visto, murmuraba algo desde unos altoparlantes ubicados junto al cuello. La gente comenzó a correr gritando y rogándole a dios. Yo me escondí debajo de uno de los cañones y me puse a rezar. Los ruidos que hacía eran espantosos. Crujía y chirriaba como un transatlántico desarmándose. Los oídos me dolín cuando las articulaciones encajaban y el acero se arrastraba en las uniones con unos chirridos infernales. Las pisadas retumbaban y..¡el piso se movía!! Casi me oriné y pensé en que venían los marcianos o que era el fin del mundo, porque todo eran gritos y ruidos horribles de fierros y aceite que chorreaba desde la altura.
Uno de los pies pasó por encima mío como un Boeing volando a baja altura, el aire silbó y el viento movió las hojas y a los árboles. Cuando pisó al otro lado casi me morí y cerré los ojos. Los mantuve cerrados hasta que las pisadas, que retumbaban como tambores gigantes, se alejaron por Apoquindo…hacia el centro de Santiago.”

(relato de un testigo).

3 comentarios en “Majinga Zetto”

  1. Amenaza militar financiada por años de robo y tortura.
    Pero esto acabó y el diluvio de Rimbaud limpiara mas temprano que tarde con toda intimidación robótica.

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