Gaia

Hay una epidemia. Cualquiera puede transmitir el virus, pero ataca y destruye lenta, pero eficazmente, solo a los dictadores. Estos sufren fallas multisistemicas. Algunos desarrollan cáncer, a otros los abandona el corazón.

Mientras en Occidente los investigadores están desconcertados ante el dilema ético, un premio Nobel fue baleado tras declarar que el mal “marca una nueva etapa de nuestra historia biológica, tras la cual veremos emerger nuevos mecanismos socioinmunologicos, a escala global”.