En Chile todo sigue exactamente igual que siempre

La comitiva avanza a paso lento llevando al ex-comandante del ejército a su última morada. Unas 150 personas, en su mayoría mujeres,lloran desconsoladamente, cantan el himno nacional y, a veces, violentan a los curiosos periodistas que insisten en saber sus “impresiones” por la muerte del ex-dictador. Algunos antiguos miembros de partidos de derecha encabezan la sentida marcha.
En algunos lugares exaltados familiares de detenidos desaparecidos observaan desde lejos y le dan vuelta la espalda a la procesión en señal de repudio, no hay celebraciones, no hay marchas en contra.
El féretro descendio en silencio, tampoco hay honores de estado.
La gente se retira del lugar y los canales de televisión chilenos vuelven a su regular programación de farándula y fútbol…

Al tercer día tres hombres de riguroso negro se acercan a la tumba del difunto ex-general. Rápidamente levantan la tapa de la bóveda. Algunos perros aullan a lo lejos. No sin dificultad, pero con evidente prisa, abren el ataúd. Uno de los hombres abre un maletín metálico esposado a su brazo, del cual extraen un revólver, una estaca y un hacha desmontable. La estaca la hunden en el lado izquierdo del pecho y siete balas de plata atraviesan el gris uniforme, por último su cabeza es separada con un certero hachazo -Uno nunca sabe- dijo uno de ellos mientras hechaba parafina en el inerte y ahora desmembrado cuerpo. Junto con el crepitar de la madera una agudo aullido estremece las piernas de los hombres, en la mano de uno de ellos cuelga un rosario de madera.
Los utensilios rápidamente son guardados, las huellas borradas, y los hombres se suben al oscuro vehículo en dirección al subsuelo de la moneda.

En la televisión Felipe Camiroaga entrevista en “Animal Nocturno” a Kenita Larraín que aún reclama por su exclusión del evento de la Teletón la invitada siguiente es una Patricia Maldonado arrugada y de riguroso luto que aparece peleando en cámara contra los dichos de Pamela Jiles…En Chile todo sigue exactamente igual que siempre…

2 thoughts on “En Chile todo sigue exactamente igual que siempre”

  1. chuatas…por un momento pensé que iban a abrir la tumba y no iban a encontrar el cuerpo. Entonces un militar joven de rostro angelical les habría preguntado “por qué buscais a los vivos entre los muertos?”…or something.

    brrrrrrr…..

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