¿EL GRAN UCRONICO?


“¿Los viajes han sido una constante en su vida. El primero que emprendió fue hacia el sur de Chile y escribió sobre el paisaje y las montañas.¿Qué importancia le atribuye ala geografía?
“Mucha, porque la tierra es un ser vivo que, como el hombre, tiene distintos chakras, centros, plexos. Y Chile es la gran montaña. No hay otra en el mundo fuera de los Himalaya. A los 18 ó 20 años tuve una visión que no he olvidado nunca: vi los dos gigantes que hay en el cerro San Ramón. Uno está con los brazos hacia arriba y el otro está en una postura reclinada, y esos gigantes nos protegen contra todas las radiaciones malignas”.
¿Como cuáles?
“Como las de la Telefónica y las que salen de la embajada norteamericana. Desde ahí los dueños del planeta están controlando el país entero y por esa vía le meten a la gente lo que quieren en la cabeza. Y los gigantes, a mí por lo menos, me defienden.
Usted dice también que Chile es un país mágico a pesar de la gente que lo habita, ¿Por qué?
“Porque el chileno no se ha conectado a la tierra, no ha sacado a los gigantes de la montaña. El araucano lo hacía. Tanto lo hacía que por eso no construyó ciudades; porque amaba la naturaleza y antes de cortar un árbol le pedía permiso. El chileno, en cambio, tiene una compulsión por destruir la belleza, por el feísmo, y también ha echado a perder Santiago, que antes era una ciudad preciosa con casas de adobe, de dos pisos como máximo. Una vez se lo comenté a Neruda y él me contestó: “Sí, ésta es la ciudad que tiene más cielo en el mundo””.
¿Es en ese contexto que usted propone la Antártica como una tierra utópica?
“Claro, porque la Antártica es la Atlántida congelada. Hacia allá partí en la fragata Covadonga siendo un joven y cuando pasamos por el Canal de Moraleda en la Patagonia de pronto se abrió el cielo nublado y apareció el monte Melimoyu, que es donde creo que está La Ciudad de Los Césares. Por eso, cuando abrieron su colonización me inscribí inmediatamente. Me dieron 8 mil hectáreas.“
¿Y qué piensa hacer con sus posesiones en el Melimoyu?
“De ser posible voy a pedir que me dejen ahí en un helicóptero. Me voy a meter en una enorme caverna y me desapareceré en la tierra hueca donde hay otro tiempo que no funciona con los relojes de acá”

Entrevista con Miguel Serrano.

por Claudia Donoso
Publicado en Revista Paula. Noviembre, 2004

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