¿Por qué el mundo necesita a Superman?

por Jorge Baradit M.

Si Lois Lane no pudo escribir el artículo, al menos déjenme intentarlo a mí.

¿Por qué el mundo necesita a Superman? Creo que la pregunta se responde sola, ¿no? Basta con mirar CNN, la vieja copuchenta de la cuadra en esta era global, que te dice al oído lo mal que está todo; de cómo Osama parece que se está metiendo con la mujer del vecino, de Georgie que al parecer gusta de encargar ropa interior femenina que no es precisamente para su señora, de cómo Juanito fabrica bombas nucleares en el patio de atrás de su casa; o de Juanita, que llevó sandwiches de lomitos cortados de los cadáveres de sus padres a la toma del Carmela Carvajal.

En fin, NUNCA hemos estado más necesitados de un hermano mayor que nos diga lo mal que lo estamos haciendo, que nos zamarree y nos diga que no hay que descuartizar, rostizar, bombardear, envenenar a nuestro prójimo. Rogamos, igual que los psicópatas asesinos, que llegue el policía adecuado y recibamos nuestro merecido porque no nos vamos a detener nunca. ¡¡Dios!!!…¡Si, tú!!!…¡allá arriba!!!!…es que no te diste cuenta que el primer hijo que mandaste no resultó??!!! Fué como mandar a Mahatma Ghandi a parar los stealth que destrozaron Bagdad. No, Dios, las cosas no funcionan así. Fué una buena idea, lo admito. Eso de inocular en cada persona el amor por el prójimo para asegurarnos de que todos viviríamos happily ever after no funcionó…no pasaron cien años y ya estábamos amando al prójimo a espada limpia. Esta película te lo dice a gritos, necesitamos que nos envíes a your only son otra vez, pero en versión cowboy!! que vaya por ahí amándonos pero kicking tha bad guy asses también!! Alguien que no dependa de la realpolitik o que no responda a los intereses de las transnacionales o que necesite el apoyo de tal o cual facción para defender al pobre peatón de las Isapres y de los suicidas explosivos. Alguien limpio, bueno y amoroso que nos defienda, que ponga el pecho ante las balas de los malditos, porque hay que decirlo: esto es como si los matones y pesados del curso se hubieran hecho cargo de todo el colegio. Los hijos de papi y los tontones de 1.80 mt manejan ésto y no hay carabinero que nos defienda porque trabajan para ellos, ni cura que nos defienda porque trabajan para ellos, ni gobieno que nos defienda porque los financian ellos. Por eso inventamos superhéroes, porque lloramos por alguien que nos defienda DE VERDAD. Somos huérfanos, estamos abandonados, desde que tu otro hijo se fué estamos solos y a expensas de los lobos y las hienas, desamparados cuando prometiste defendernos. Mándanos a tu único hijo de nuevo, por la cresta, pero en versión John Wayne, amable con las mujeres, bien peinado y buena onda con los niños. Alguien que de verdad pueda hacerle frente a los matones del curso que nos quitan el almuerzo y nos sacan la cresta cuando quieren, de los georgies, los adolfos, los osamas, los sharones y los augustos señores de la patria.

¿Por qué el mundo necesita a Superman? Porque nos están sacando la cresta y tú no haces nada.

Se que me cuesta un poco que alguna película me guste del todo. Pero también es cierto que hay temas en los que no puedo ser objetivo. Para ser más franco todavía, comenzaron los títulos con esa música que ustedes conocen y quedé más entregado que novia en luna de miel. Mi corazoncito latiendo allá por 1979, sentado en el cine Velarde de Valparaíso, volvió a latir hoy y frente a eso no hay mucho por hacer.

Pero intentaré ser objetivo: la película es ¡la raja! Si bien no tiene un ritmo fácil y se toma su tiempo en comenzar a contar la historia, uno agradece que no hayan cedido a la tentación de hacer un nuevo producto muscular y adrenalínico lleno de ritmo frenético. Los estudios estaban concientes que ésta debía ser una buena película, “”cine” como le gusta decir a algunos amigos.

Desde que escuché del proyecto, hace ya varios años, me preguntaba ¿para qué? Batman de Burton pasó de moda, envejeció, había que actualizarla. Pero el SUPERMAN (1978), de Richard Donner, es una película definitiva. La película sigue siendo joven, fresca, contemporánea. Hacer un nuevo Superman era tan estúpido como hacer un remake de A NEW HOPE. Gracias a dios los estudios entendieron lo mismo y se embarcaron, sensatamente, en una película que entroncara con la anterior, usando lugares comunes, iconografía y homenajes hasta el cansancio (si, admito que casi me cansé. Si la señorita Tessmaker…perdón…miss Kowalski, llegaba a decir que su mamá vivía en las tierras que desaparecerían vomitaba ahí mismo), pero, ¿en qué estaba?..ah, si….siendo cochinamente condescendiente con una película de un guión tan lleno de hoyos como un queso grouyere. SUPERMAN RETURNS (Bryan Singer, 2006). Es tan grande el peso de la historia que hay momentos en que se vuelve un espéctáculo de trivia, como reconocer a Glenn Ford en una de las fotos sobre el piano de Martha, la escena donde Superman baja con el auto de los frenos cortados de la misma manera en que aparece en la famosa portada de Action Comics, el meteorito robado pertenece al mismo evento que el de 1978 (Addis Abbeba), y un largo etcetera. Pero, en fin, nadie le hubiera perdonado a la Warner vendernos un Superman estilo Tim Burton, como el que se perpetraba hace 10 años atrás, ni siquiera uno sin el mítico cachirulo en la frente, así de claro estaba lo que había que hacer. A pesar de que el homenaje se pasa de rosca y hay momentos en que el deja vu deja lugar a la certeza de que hay gato encerrado (no puede ser el mismo conflicto de aumentar la plusvalía de bienes raíces que aún no existen, por dios!), el espectador se deja llevar por los hechos suavemente aún cuando las razones para las cosas que ocurren no tengan patas ni cabeza (bien, finalmente entró a ver una película acerca de un hombre que vuela).

Quizá lo más interesante de la película es la manera como insisten cada cierto tramo en la divinidad de Kal-el, en un declarado paralelismo con Cristo. Porque la película es mesiánica, Hay un espíritu que habla diciendo haber enviado “a su único hijo” para ayudar a los seres humanos, está la escena de la mujer encontrando “la tumba vacía” y al resucitado desaparecido; Serrano mencionaría que es kristiana (con k) y seguramente haría notar el biotipo ario de kal-el (el “obermensch”) y su relación con la Hiperbórea ártica, las bases arias en el polo, el rayo verde y la tecnología de cristales. Es una película mesiánica, es el Cristo de la segunda venida, poderoso y destructor. Un poco gay eso si, pero qué estereotipo masculino de hoy no lo es?

Lo que nunca entendí era de qué le servía al guión que Superman “volviera de Krypton”. No sirvió para nada más que para hacer un juego de palabras con el título y la expectativa marketera. Lois se podría haber casado igual, todo habría podido suceder sin ese pie inicial que no fué desarrollado en absoluto. No hubo conflicto interior en Kal el después de saberse solo en el universo, después de confirmar quie toda su raza estaba extinta, nada, solo tomó sus maletas y volvió a sentarse a su escritorio como si nada. Quizá los gringos querían perdonarle el no haber estado ahí para el “septiembre 11” y haber detenido esos aviones. De hecho los 5 años coinciden perfecto.

En fin, como veo que no voy para ningún lado, prefiero detenerme aquí y confesar mi incapacidad para analizar esta película. No me pueden pedir que mantenga mi mente equilibrada cuando el azuloso rescata un avión en plena caída, y se pasa toda la película evitando que ocurran esas cosas que en la realidad ocurren y destrozan nuestro corazón. Cuando reparte second chances a diestra y siniestra y evita que tengamos pesadillas con esos momentos en que nuestra vida cambió y no hubo ningún encapado que lo evitara. Cuando soñamos con ese accidente que destruyó nuestro futuro, con ese instante en que un revólver, o un avión, o un tren se cruzan en nuestros caminos y nada hay por hacer. Sups es un sueño doloroso, una esperanza del mismo tamaño del problema: imposible.

Cómo analizar, entonces, el sueño imposible de toda la humanidad?

Se puede, la película está llena de problemas, pero, ¿sabes qué? prefiero quedarme con el gustito a cine Velarde, año 1979, y la emoción que todavía tengo en el corazón. Para lo otro está Pasalacqua.

Jorge Baradit M.

One thought on “¿Por qué el mundo necesita a Superman?”

  1. Para hacerle estudios cientificos y explotar a nuevos soldados con superpoderes!…

    O ese seria el plan de la marina de estados unidos 🙂
    salu2

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