por Luis Saavedra Vargas

Mmmmh, bueno, el inicio me pareció muy potente con ese despliegue de efectos especiales y la banda sonora que anuncia una batalla sin precedentes. Pero luego cae en bache muy grande de aburrimiento, con escenas y diálogos largos y con poca acción, que si bien explican el background de lo que vendría, no están bien resueltas debido principalmente a que Lucas no es un gran director sino más bien un productor. Las actuaciones de los personajes de Anakin y Padmé son más bien mediocres con notables excepciones de escenas, la de Obi Wan es buena, así como la del Senador Organa y Mace Windu. La película recién repunta cuando empieza la traición de los jedis, sin sangre ni violencia como ameritaba la situación.

El pudor o la pulcritud de las escenas al respecto le resta fuerza dramática, farreándose la oportunidad de impresionar al público. Sin embargo ya no alcanza las cotas del principio y le hubiera faltado una segunda edición más cuidadosa y que completara las escenas. Las escenas de esta parte parecen truncadas en su carga dramática y me parecieron insatisfactorias como la batalla de los wookies o los diferentes asesinatos de los jedis. Luego viene la notablemente espantosa escena cuando Darte Vader grita un “Nooooooo” en la cual solo quería meterme debajo de la butaca. El final se precipita mucho porque Lucas quiso acabar varios cabos sueltos en pocos minutos: el funeral, la construcción de la Estrella de la Muerte, los tíos de Luke, los padres adoptivos de Leia. La última toma debió durar un poco más para hacerla un clímax trágico y circular con el episodio cuatro.

No obstante, la película tiene escenas notables como la batalla de Coruscant, la postura de la máscara de Vader, la indecisión de Anakin cuando está en la cámara de los maestros jedis, pero lamentablemente árboles bonitos no hacen un bosque. Seguramente en la versión extendida veremos una película más completa, como con dos horas más de secuencias como la de Qui-Gon Jin que no se vio. Así y todo, pienso que Lucas no debiera dirigir otra película en su vida.

por Luis Saavedra Vargas