Hace un par de meses vagando por la red buscaba algunos cuentos de ciencia ficción y encontré un sitio sobre un e-zine llamado TauZero. En ese entonces no sabía con exactitud que era un e-zine, pero podía imaginarme que significaría algo así como “revista electrónica”. Y efectivamente, no estaba muy lejos de la verdad. Un e-zine dedicado enteramente a la divulgación de la ciencia ficción y de la ciencia. ¡Era fascinante! Ambas áreas me encantan, por lo que devoré el contenido de la revista electrónica. Y no sólo eso, baje los otros cinco números que habían publicado hasta ese entonces. Y me di cuenta de algo extraño: Las fechas de publicación. El número 1 apareció un febrero del 2003. El número 2 tres meses después, el número 3 seis meses después, y los números 4, 5 y 6 con un mes de separación entre ellos. Al parecer había aumentado la frecuencia de su publicación, aunque en realidad no sabía muy bien la periodicidad de la revista por lo que envié un e-mail al editor para confirmar mis sospechas. La respuesta fue que efectivamente, tenían suficiente material para publicar cada mes, cosa que me agrado en demasía. Incluso me atreví a hacer una pequeña contribución, una pequeña revisión introductoria a una serie de ensayos que versarían sobre el mundo microscópico, desde el átomo, hasta el ADN, la célula y las bacterias. En esa primera entrega solo hablaba de algunas formas de medición en el mundo científico. Mes con mes hablaría de otras cosas cada vez más complejas y fascinantes. Sólo que esperé 2 meses para ver mi contribución publicada, en abril del 2004, a la vez que se nos advertía a lectores y colaboradores que por motivos un tanto inciertos, la publicación sería cada 2 meses. De acuerdo, cada 2 meses es algo que se puede tolerar, ¿no? Y esperé hasta recibir el número 8… tres meses después. Algo fallaba. Un e-mail más y un montón de excusas. Pero pronto aparecerá el 9. Y esperé por ese número dos meses: ¡Habían cumplido con la fecha de entrega! ¡Genial! Alentado, envíe una segunda aportación, una introducción a la teoría atómica, desde Demócrito de Abdera hasta el principio de
la Teoría Cuántica. Y esperé por el número 10 dos… tres… cuatro… si, cuatro meses. Algo no volvía a cuadrar. Otro nuevo e-mail daba algunas excusas como la clásica del trabajo, la de la novia celosa de una revista electrónica y no sé que tanto más. Tal vez faltó la de la abducción extraterrestre y ¿por qué no?, la del complot de alguna agencia federal para evitar la publicación del e-zine. ¿Qué pasaba? 

       Como en todo, siempre hay otras opciones. Busqué y encontré otra revista llamada Fobos, cuyo editor se engrandecía de haber publicado “22 números en formato papel y 23 en formato electrónico”, entre 1998 y el 2004. Sólo que en el número 23 aparece el mensaje de su triste final. Fobos no era más que un hallazgo arqueológico, algo que fue y no será nunca más. Era buena para coleccionar, nada más. Había muerto… Siguió la revista Ochocientos, dedicada a la literatura en general, tal vez poco dedicada a los géneros de fantasía y ciencia ficción, con 31 números en su haber y… abandonada en octubre del 2004. Ignoró que paso, si está agonizante o lo peor, muerta. Saltemos a Alfa Eridani con 14 números, el número 14 correspondiente a Noviembre-Diciembre del 2004. Va bien. 

       Axxón va a la cabeza, con 144 números, publicación mensual y aporte de todo el mundo hispano parlante e incluso más. Solo que hay algo que no me acaba de gustar, algo muy sencillo que parecerá ridículo: El formato. Es presentada en formato html, con posibilidad de bajarlo zipeado… también en formato html. Prefiero mil veces el PDF porque se ve como lo que pretende ser, una Revista Electrónica, y no como una sencilla página cualquiera de
la Red. Por ello, TauZero y Alfa Eridani llenaban ciertas expectativas mías.  

       Ahora bien, hemos llegado al empate, un par de e-zines extintos y un par que se mantienen activamente. La pregunta es: ¿a cuál pertenece TauZero? ¿Está muriendo lentamente o qué ocurre? Puedo fácilmente culpar al editor en turno Eduardo Mundana, a su trabajo y hasta a su novia por olvidar este genial proyecto, por dejarnos de lado a lectores y colaboradores. Pero no es culpa de él, ni del trabajo, ni de la novia. Al menos no completamente. También estamos nosotros, los lectores por no pedir más y alentar con ello a la publicación. También estamos los colaboradores, por mandar las aportaciones cada vez que nos acordamos o nos obligan a hacerlo. Debería ser un compromiso, pero lo tomamos como si nada. Todos estamos fallando. 

       Es enero del 2005, año en que podría verse el florecimiento de nuevas publicaciones on-line y el decaimiento de otras. Deseo sinceramente
la Al menos no completamente. También estamos nosotros, los lectores por no pedir más y alentar con ello a la publicación. También estamos los colaboradores, por mandar las aportaciones cada vez que nos acordamos o nos obligan a hacerlo. Debería ser un compromiso, pero lo tomamos como si nada. Todos estamos fallando. 

       Es enero del 2005, año en que podría verse el florecimiento de nuevas publicaciones on-line y el decaimiento de otras. Deseo sinceramente la permanencia de TauZero para beneficio de sus lectores ansiosos de leer literatura de ciencia ficción y divulgación. Deseo que la mantengamos viva y no digamos en un futuro sencillamente: Otro e-zine extinto.  

 

© 2004, José Fco. Camacho A. 

 

 

Sobre el autor: José Fco. Camacho A. nació en 1979 en la ciudad de Querétaro, México. Actualmente es médico general en vías de iniciar la especialidad de cirugía general. Como pasatiempo escribe ensayos de divulgación, cuentos de ciencia ficción y relatos cortos, así como un Manual de Microbiología y Parasitología Médica.