Breve Historia del Crossover

Por Remigio Aras citando a Jess Nevins

Como señala el encabezado, este artículo va sobre crossovers, pero no se trata de Shakira o Enrique Iglesias triunfando en el mercado discográfico anglo sino a la reunión en un mismo título de personajes o conceptos de autores, colecciones o editoriales distintas.

El primer crossover histórico es el mito griego de los Argonautas. Este mito de origen incierto data alrededor del siglo noveno o décimo A. C. y narra las aventuras de Jasón a bordo del Argos y su búsqueda del vellocino de oro, para la cual contaría con la asistencia de 50 nobles héroes entre los que destacaban Hércules (el hombre más fuerte que jamás haya existido), Orfeo (el músico más insigne de la antigüedad, quien descendió al hades en busca de su esposa), Anfiaro (quien poseía el don de la clarividencia), Linceo (célebre por la fuerza y penetración de su mirada; veía a través de los muros, sin que hubiese para él nada oculto en el cielo, la tierra y el infierno) y los dióscuros Cástor (famoso soldado y domador de caballos), y su hermano Pólux (el mejor boxeador de sus tiempos). Cómo vemos los Argonautas eran una suerte de proto-superhéroes y no sólo darían nacimiento al cross-over sino a los grupos superheroicos tipo Liga de La Justicia, Los Vengadores o X-Men (por nombrar sólo algunos de los más populares).

Esta clase de crossover en el cual personajes de distintas leyendas se reúnen en nuevas historias se repetiría a lo largo de los siglos aunque, por supuesto, no puede equipararse del todo al crossover como se entiende hoy en día, sin duda fue su precursor. Dos ejemplos clásicos de este recurso los proporciona Jess Nevins en su texto On Crossover (http://ratmmjess.tripod.com/crossovers.html); la Aeneida de Virgilio (en la cual los fantasmas de ciertos personajes de la Iliada charlan con Aeneas) y La Historia Verdadera del escritor satírico griego Luciano de Samosata (125-192 d.C.). Esta última obra (traducida al inglés el año 1634) es de particular interés no sólo en lo que al crossover se refiere ya que también es considerada la primera novela de ciencia ficción de la historia.

Por supuesto que no debemos dejar fuera de esta revisión los varios volúmenes de las Conversaciones Imaginarias de Walter Savage Landor (publicados entre 1824 y 1829) y el Fausto del gran Johann Wolfgang Goethe. Iniciada en 1772 y publicada en dos partes (la primera en 1808 y la segunda tras la muerte de Goethe en 1832) esta obra es un verdadero desfile de personajes mitológicos, históricos y literarios entre los que se cuenta el mencionado argonauta Linceo, los personajes de Shakesperae Oberón, Titania y Puck (De Sueño de una noche de verano) y Ariel (de La Tempestad), Las Gracias, las Parcas, Helena de Troya, el centauro Quirón , los arcángeles Gabriel, Miguel y Rafael, el mismísimo Dios en persona, etc.

Tal y como menciona Jess Nevins en su texto (el cual reitero pueden encontrar en (http://ratmmjess.tripod.com/crossovers.html), el siguiente hito en la historia del crossover acontecería en 1834, <<…cuando Honoré de Balzac finalmente se decidió a que sus novelas individuales formaran parte de un todo coherente, de un universo ficticio individual. Antes de aquel año sus libros poseían consistencia interna pero no fue sino hasta 1834 cuando sistemáticamente comenzó a reutilizar personajes, con 23 de ellos apareciendo en la primera edición de Le Père Goriot (1835.) Para cuando Balzac finalizó su ciclo de novelas de La Comédie Humaine, alrededor de 600 personajes recurrentes aparecieron en cerca de 90 novelas, creando así un universo literario como no se ha logrado hasta el momento>> (Nevins en (http://ratmmjess.tripod.com/crossovers.html, no lo olviden).

El ejemplo más notable del uso de estos personajes recurrentes lo encontramos en las novelas de Julio Verne, que al igual que Balzac, Zola y Gaboriau, situó varias de sus obras en el mismo universo, citando otra vez a Nevin: <> (Nevin).

Pero será preferible no seguir citando a Jess Nevins, no vaya a ser que algún día incorpore su ensayo (http://ratmmjess.tripod.com/crossovers.html, recuerden) a un libro que bien podría titularse HEROES & MONSTERS: THE UNOFFICIAL GUIDE TO THE LEAGUE OF EXTRAORDINARY GENTLEMEN y firme un contrato con una editorial española para publicarlo y considere que se esta violando su copyrigth.

Así que me doy un gran salto hasta 1940 y al primer crossover en los cómics con los personajes de Bill Everett y Carl Burgos, Namor y la Antorcha Humana original, trenzándose a golpes en Marvel Mystery Comics #7-9. Ese mismo año, en All-Star Comics #3, Gardner Fox y Sheldon Mayer reunirían a varios personajes de distintos comics de DC -Sandman y Hourman de Adventure Comics, Flash y Hawkman de Flash Comics, Linterna Verde y el Átomo de All-American Comics, y el Espectro y el Dr. Destino de More Fun Comics- formando el primer equipo de superhéroes de la historia del Noveno Arte, la celebre JSA o Sociedad de la Justicia de América que serviría de base tanto para la Liga de la Justicia como para todos los demás supergrupos de ahí en adelante.

En lo que a Marvel Comics respecta, la inclusión de personajes “invitados”, y los crossovers en si, tienen su máximo apogeo cuando la desbordante creatividad del poderoso binomio Lee-Kirby se vio enfrentada a un mercado que no admitía la creación de nuevas series o colecciones. Por aquel tiempo la distribuidora de Marvel era nada menos que la DC, que limitaba el número de colecciones a ocho, evitando de esta forma la competencia. Fue debido a esto que se implementó la táctica de incluir personajes en series ya establecidas en el mercado, para sondear la actitud de los lectores. Si la reacción era buena, se probaba con una serie limitada del nuevo personaje y si las ventas eran mejores, se le daba al personaje colección propia. Prueba de esta técnica son los inicios de Iron-Man en Tales of Suspense nº 39 y Thor en Journey Into Mistery nº 83. Antes de clausurar una colección propia o limitada, Marvel recurría a la publicidad indirecta haciendo participar al personaje poco exitoso como invitado en títulos de mayor tiraje consiguiendo de dicha forma una publicidad indirecta Si esto no funcionaba aún podía involucrarse al personaje en una gran historia crossover que se conectara con títulos de mayores ventas obligando al lector a comprar las series de bajas ventas para no perderse el hilo de la historia. Y por último existía la posibilidad de crear un supergrupo, con colección propia, que reuniera héroes de títulos menores en una única serie. Estas prácticas comerciales llevarían en corto plazo a la creación del complicado Universo Marvel.

Para 1970 Marvel y DC se habían convertido en las editoriales más grandes y poderosas con una cantidad de lectores suficientes como para hacer de un crossover intercompañías, negocio redondo. Pese a las expectativas ni Superman vs. El Sorprendente Hombre-Araña de 1976, ni Batman vs. el Increible Hulk 1981, se vendieron muy bien, tal vez debido a lo mediocre de los guiones (eso es cierto sobretodo en el crossover de Sups y Spidey.) Al crossover de los New Teen Titans con los X-Men de 1982 le fue bastante mejor que a sus precedentes pero estuvo lejos de producir las pantagruélicas ganancias que tanto Marvel como DC esperaban, por lo que los crossovers quedaron en el tintero durante unos años. A principios de la década de 1990 Marvel y DC todavía no se recuperaban de la dura competencia que supusieron unos personajes surgidos de un cómic independiente en blanco y negro (las Tortugas Ninja), cuando aparecieron una serie de editoriales nuevas como Valiant, Image y Malibu, que respetaban el derecho de autor de los creadores sobres sus personajes y que ofrecían a los lectores una excelente calidad tanto en papel, como en color (no debemos olvidar a Darkhorse que por esa época se adjudicó los derechos de películas como Aliens, Depredador y Terminator). Cada una de estas compañías creó su propio Universo además de publicar crossovers entre ellas. Reaccionando como un bloque las “Dos Grandes” anunciaron el “crossover definitivo”: Marvel vs. DC, dos universos enfrentados en 11 peleas principales de las cuales 5 podrían ser decididas mediante la votación de los lectores. Adicionalmente se publicarían doce títulos con personajes “amalgamados” de ambos Universos (algunos de estos títulos, como Darkclaw tuvieron continuación). Esta vez Marvel y DC si dieron en el clavo y el dinero llegó a camionadas, aunque la calidad de los cómics fue, por decir lo menos, fluctuante.
exxEl último crossover de importancia ha sido The League of Extraordinary Gentleman, la acción de esta novela gráfica del archiconocido Alan Moore transcurre en una Inglaterra alternativa de 1898 en la que Campion Bond (ancestro de James Bond) del Servicio Secreto de su Majestad se embarca en la tarea de reclutar un grupo de aventureros con el objetivo de recuperar un elemento anti-gravitatorio conocido como “cavorita” (invención de H. G. Wells) de las manos del temible villano oriental Fu Manchu. Este variopinto grupo reúne a varios personajes de la literatura victoriana tales como Mina Murray de Bram Stocker, Allan Quatermain de H. Rider Haggard’s, el Capitán Nemo de Verne, el Hombre Invisible de Wells y el Dr. Jekyll/Mr. Hyde de Stevenson. A lo largo de los 6 tomos que compusieron la primera entrega hacen breves apariciones además Auguste Dupin, el Profesor Moriarty y Mycroft Holmes.

Las citas son: copyright 2001 Jess Nevins

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